AVANZA PLAN DE CAR
Recuperan la Laguna de Pedro Palo

Foto cortesía

Una apuesta por cumplir lo pactado en el Plan Ambiental de la Laguna de Pedro Palo, adoptado en el año 2014, es lo que la CAR busca con la intervención del corredor ecológico que se iniciará esta semana, con recursos de $430 millones.

Tres ejes son los hacen parte de la estrategia ambiental que pretende aumentar la capacidad natural de la laguna, que cuenta con una extensión de 42 hectáreas y se encuentra entre los 2.000 y los 2.280 msnm.

El primer aspecto contempla la conectividad entre la reserva y el Distrito de Manejo Integrado-DMI Cerro Manjuy, a través de la reforestación de 10 hectáreas de campo. El segundo de ellos, busca realizar una investigación de la flora y fauna del lugar, a fin de identificar las aves, mamíferos y la biodiversidad de la reserva. El tercer y último componente es el social, a través del cual se conformará la red de amigos de la laguna, integrando actores claves e identificando los usos, conflictos del territorio y todos los aspectos que convergen alrededor del inmenso espejo de agua.

La laguna de Pedro Palo, famosa por sus mitos y leyendas entre los habitantes de la provincia, conforma la Red de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, amparada por la Resolución Presidencial No. 38 de 1990 que la declara como zona de protección, prohibiendo todo tipo de turismo, a excepción de las actividades de investigación científicas.

Martha Carrillo, directora del área de Cultura Ambiental y Servicio al Ciudadano de la CAR, abrió las puertas a la participación ciudadana, señalando que “las expectativas de la Autoridad Ambiental, dejan en claro que cualquier acción que se implemente en el territorio, siempre se realizará dentro de un proceso concertado, en el que se pondrá sobre la mesa el rigor técnico, metodológico, jurídico y financiero de cada intervención, para lograr avances en el propósito que todos tenemos”.

En este sentido, la CAR Dirección Regional Tequendama instaló una mesa de gobernanza por la Laguna de Pedro Palo, integrada por los propietarios de los predios vecinos y la Alcaldías de los municipios de Tena, La Mesa y Bojacá, que tendrá un primer acercamiento al proyecto el próximo martes 13 de marzo, con el contratista ejecutor, Bioproyectar S.A.S.

La laguna de Pedro Palo es la mayor reserva hídrica de la provincia del Tequendama y un escenario de gran importancia histórica, pues en esta región se efectuaron los primeros viajes de la Real Expedición Botánica en 1783.

Se trata de una laguna de forma casi circular que tiene a su alrededor dos paisajes antagónicos pero igualmente bonitos, por su costado oriental, subsiste aún parte del enorme bosque tropical andino que antaño rodeó las aguas; el resto de su orilla ha sido talado y pertenece a fincas en las que se cultiva maíz, leguminosas y pastos para ganado.

La Red la componen ocho (8) Reservas: Poza Mansa de Pedro Palo, Tenasucá de Pedro Palo, La Cabaña de Pedro Palo, La Finca de Pedro Palo, Hostal de Pedro Palo, Kilimanjaro de Pedro Palo, La Granja de Pedro Palo y Altos de Pedro Palo.

En cuanto a sus leyendas, se relatan muchas que aseguran que en ciertas épocas del año se producía un fuerte oleaje obligando a los habitantes del lugar a arrojar objetos para apaciguar la furia del monstruo que la habitaba. Lo cierto es que allí se ofrece un paisaje muy hermoso, sobre todo cuando en día despejado, el bosque se contempla reflejado en el agua y el sol hace que ésta se torne de un color verde intenso.

En las Reservas el ecosistema presente es el de bosque subandino, en el que se identifican varios tipos fisonómicos de vegetación: bosques de robles (Quercus humboltii); bosques subandinos mixtos que han sobrellevado procesos de intervención y entresaca selectiva de especies maderables, en los que las más representativas del estrato arbóreo son el cedro (Cedrela montana), amarillo (Nectandra sp.), entre otros.

Zona de Pastizales: dedicadas a la ganadería bovina y equina, con predominio de pasto quikuyo (pennisetum clandestinum) y algunos árboles plantados con función de cercas vivas, como saucos (Sambucus peruviana), chilcos (Baccharis floribundus), entre otros.