AMBIENTE ELECTORAL AFECTARÁ CRECIMIENTO
Bajar déficit fiscal, desafío del Congreso

Foto archivo Xinhua

En 2018, la economía colombiana continuará con su proceso de recuperación moderada, impulsada por una recuperación del consumo privado tras el choque de la Reforma Tributaria en el año previo, las menores tasas de interés de la economía y la recuperación del precio del petróleo.

Así lo plantea un informe de la Dirección de Investigaciones Económicas de Porvenir, en donde se indica que las más recientes proyecciones del Banco de la República señalan que la economía podría pasar de un crecimiento de 1,8% en 2017 a 2,7% en 2018.

Además, la inflación continuará con su proceso de convergencia al 3,0% en el mediano plazo, lo que permitirá que el Banco recorte sus tasas de interés desde el 4,50% actual al 4,25% que señala la reciente encuesta de expectativas de analistas hecha por la misma entidad.

 

Ambiente electoral

Pese a las perspectivas de recuperación, la agenda de 2018 será protagonizada por las elecciones presidenciales que han generado incertidumbre para las decisiones de consumo de los hogares e inversión de las empresas. Esto, en medio de una coyuntura que ha venido atravesando el país en los temas de crecimiento, desafíos fiscales y las medidas para el postconflicto.

En diciembre pasado, la agencia internacional S&P redujo la calificación crediticia de Colombia desde BBB a BBB- ante la poca flexibilidad fiscal y externa del país, y el bajo crecimiento económico.

Sin embargo, la agencia internacional Moody’s mantuvo estable la calificación crediticia en BBB, soportando su decisión en la fortaleza del perfil crediticio del país y su relativamente baja vulnerabilidad externa. No obstante, cambiaron la perspectiva de dicha calificación de estable a negativa, debido principalmente a la dificultad que podría tener el gobierno para tomar medidas que consoliden la fortaleza fiscal del país, en medio de la polarización política actual.

Es por ello que el próximo Gobierno enfrentará retos para reducir el déficit en línea con el cumplimiento de la regla fiscal, para lo cual se requieren políticas de austeridad y eficiencia en el gasto que permitan una disminución en la carga de la deuda pública.

En general, los activos locales podrían verse presionados a desvalorizarse moderadamente en gran medida por el comportamiento al alza de la renta fija internacional y su respectivo efecto sobre los títulos de deuda colombianos. De igual forma, el dólar podría estar por encima de los niveles registrados al cierre de 2017, debido a la fortaleza de la economía norteamericana que llevará a la FED a que continúe subiendo sus tasas de referencia y al panorama de incertidumbre electoral.

 

 

El entorno

De acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario internacional (FMI), la expansión sincronizada que se ha visto en todo el mundo durante 2017 continuará en 2018, debido a los altos indicadores de confianza, el comportamiento de la demanda global, la dinámica de la industria y las distintas políticas fiscales que soportan el crecimiento en el mediano plazo.

Esto además permitirá que las ganancias corporativas continúen evidenciando un sólido desempeño, que podrá resultar en valorizaciones de algunos mercados financieros de renta variable.

Adicionalmente, la fortaleza económica y la convergencia de la inflación a la meta en países desarrollados, ha propiciado que los principales banqueros centrales comiencen a reducir los estímulos económicos; tendencia que se acentuará en 2018 en Estados Unidos, Europa, Reino Unido, Canadá y Japón.

Las perspectivas actuales de la Reserva Federal señala tres incrementos de su tasa de interés este año, llevándolas al rango 2,0%-2,25% al cierre de 2018 con reducciones graduales en su hoja de balance.

En Europa, el Banco Central comprará activos a un ritmo de 30 mil millones de euros mensuales hasta septiembre y finalizará su programa de flexibilización. En Reino Unido y Canadá, podrían incrementarse incrementos adicionales en la tasa de interés de política monetaria.