Detectan inconsistencias en renovación de flota de TM | El Nuevo Siglo
Foto archivo El Nuevo Siglo
Jueves, 26 de Abril de 2018
Redacción Bogotá

Varias inconsistencias en el proceso de licitación para la renovación de la flota de buses de Transmilenio de la primera y segunda fase del sistema masivo de transporte público, detectó la Personería de Bogotá.

Luego de adelantar una revisión al trámite que está llevando a cabo la Alcaldía de Bogotá, se han encontrado varias observaciones en el pliego de condiciones.

La personera de Bogotá, Carmen Teresa Castañeda, dijo que entregará un informe completo a las directivas de Transmilenio, detallando las anomalías en el trámite de licitación.

Explicó que si la administración distrital atiende las recomendaciones de la Personería, puede corregir las inconsistencias y garantizar que la ciudadanía gane con este proceso.

“Lo que nos importa mucho es la construcción del pliego de condiciones sobre la licitación y hemos detectado inconsistencias; a través de una veeduría las detectamos y la próxima semana serán dadas a conocer”, recalcó Castañeda.

Sobre el tema de la licitación y la entrada de nuevos vehículos, la Alcaldía de Bogotá anunció que incrementará el puntaje de 50 puntos a 400 para los oferentes que propongan tecnologías limpias.

De otro lado, Bancoldex dijo que no financiará la adquisición de vehículos diésel para el transporte público de pasajeros. “La defensa del medio ambiente y la lucha contra la contaminación determinan el comportamiento financiero de Bancoldex”, dijo Mario Suárez Melo, presidente de la entidad.

“Por ello, en relación con el trasporte público de pasajeros, nos abstendremos de financiar la adquisición de vehículos que aumenten la contaminación de las ciudades por la utilización de combustibles que mantengan la generación de los gases efecto invernadero y la generación de los contaminantes atmosféricos, principalmente el material particulado asociado a la combustión del diésel”, afirmó.

Cambios

El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, explicó que los cambios son para garantizar que los motores de los vehículos de ese sistema masivo de transporte público tengan mecanismos amigables con el medio ambiente.

“Estamos haciendo un esfuerzo después de largas horas de estudios y discusiones para que la nueva flota de buses sean a gas y eléctricos (…) y que ayuden a la calidad de aire”, puntualizó Peñalosa.

El alcalde anunció que con las nuevas reglas para el proceso de licitación de la renovación de buses se atendieron las recomendaciones de expertos y de organismos de control como la Procuraduría, proceso que aleja la posibilidad de la inclusión de automotores diésel.

Las directivas de Transmilenio dieron a conocer en su momento que se han presentado más de 1.600 observaciones al proceso de licitación para la renovación de la flota de buses de la primera y segunda fase.

El próximo 30 de abril, según los cronogramas de la administración distrital, se cumple la meta para finalizar la etapa de pre-pliegos de la licitación. La iniciativa busca renovar cerca de 1.400 buses, proceso que ha tenido críticas de varios sectores para que se implementen los llamados combustibles limpios.

Servicio ilegal

De otra parte, habitantes de la localidad de Rafael Uribe Uribe, en el sur de Bogotá, denunciaron que vehículos particulares están prestando el servicio ilegal de transporte por falta de buses del Sistema Integrado de Transporte Público, SITP.

Los vehículos particulares que están en esa actividad ilegal no cumplen con las normas exigidas por las autoridades distritales, poniendo en riesgo a los usuarios con un exceso de cupo de seis personas por carro.

Las autoridades distritales avanzan en el proceso de desmonte de más de 5 mil buses provisionales del SITP en varios sectores de Bogotá.

De acuerdo con las directivas de Transmilenio, el proceso comienza con la eliminación de once rutas y la salida gradual de circulación de 197 vehículos dentro de una primera fase, que durará en total tres años.

La gerente de Transmilenio, María Consuelo Araujo, manifestó que se garantizará la prestación del servicio a los usuarios con una cobertura de transporte público en las zonas en las que dejarán de operar los vehículos del provisional. Las primeras zonas en las que dejarán de operar esas rutas son Fontibón, Suba Centro y Perdomo.