¿NUEVO PANORAMA PARA EEUU?
Juez de EU inicia batalla para ser confirmado en la C. Suprema

Foto AFP.

El magistrado Brett Kavanaugh, nominado por el presidente Donald Trump para la Corte Suprema de Estados Unidos, inició este martes la batalla política cuerpo a cuerpo para ser confirmado por el Senado.

Kavanaugh, de 53 años y de marcado corte conservador, visitó este martes al líder del Partido Republicano en el Senado, Mitch McConnell, para definir los pasos a seguir para la confirmación del nombramiento.

Seguidamente, se reunió con el presidente del Comité de Asuntos Jurídicos de la cámara alta, el republicano Chuck Grassley.

En una señal del inequívoco apoyo de la Casa Blanca, Kavanaugh llegó al Senado acompañado por el vicepresidente Mike Pence.

En la noche del lunes, McConnell celebró al nominado Kavanaugh como "uno de los espíritus jurídicos más eminentes de su generación".

Sin embargo, McConnell tiene una tarea delicada por delante, ya que debe evitar a cualquier costo un quiebre de la unidad del bloque conservador en el Senado -como ocurrió en la Cámara de Representantes-, donde su partido tiene una mayoría ínfima.

En efecto, los republicanos disfrutan de una mayoría formal de 51 bancas a 49 en el Senado.

Sin embargo, con el experimentado senador conservador John McCain librando los rounds finales de una batalla contra el cáncer, esa ventaja se reduce en la práctica a 50 a 49.

Dificultades a negociar

Y es en ese cuadro que la situación se torna crítica: por lo menos dos legisladoras republicanas ya expresaron dudas sobre Kavanaugh por su disposición a rediscutir en la Corte Suprema la legislación sobre la despenalización del aborto.

Las senadoras conservadoras Susan Collins y Lisa Murkowski declinaron una invitación de la Casa Blanca para presenciar en la noche del lunes el anuncio del juez nominado por Trump, insatisfechas con el perfil buscado por el presidente.

"Espero acompañar la audiencia del juez Kavanaugh ante el Comité de Asuntos Judiciales (del Senado) y recibirlo en mi gabinete", antes de definir una posición, adelantó Collins.

Por su parte, la senadora Murkowski admitió: "No tengo una impresión de cómo se situará el juez Kavanaugh en temas como el aborto y varios otros, de forma que voy a sopesarlo todo mientras avanzamos en el proceso".

En tanto, la bancada del opositor Partido Demócrata en el Senado ya adelantó que pondrá todo su empeño en bloquear la confirmación de Kavanaugh, aunque será necesario verificar si de ese bloque aparecen los votos necesarios a la confirmación.

El líder del bloque demócrata, Chuck Schumer, ya adelantó que se va "a oponer con todo lo que tenga" a la confirmación de Kavanaugh.

Para tornar la situación aún más inestable, los demócratas no han olvidado el gesto del bloque republicano en 2016, cuando se negó a votar a un juez nominado por el entonces presidente Barack Obama.

A inicios de 2016, ante el súbito fallecimiento del juez ultraconservador Antonin Scalia, de la Corte Suprema, Obama nominó al moderado Merrick Garland para ocupar esa plaza en el máximo tribunal del país.

Alegando que se trataba de un año electoral, los republicanos simplemente arrojaron a la papelera la nominación de Garland y postergaron una definición para después de las elecciones presidenciales, que se realizaron en noviembre de 2016.

Luego de su victoria, Trump finalmente nominó a otro juez ultraconservador, Neil Gorsuch, quien fue rápidamente confirmado por el Senado gracias a la entonces monolítica mayoría republicana.

Inclinar la balanza

Además, Kavanaugh tiene en su foja de servicios dos momentos particularmente amargos para los demócratas.

Primero, porque actuó como auxiliar del fiscal Kenneth Starr en la célebre investigación contra el entonces presidente Bill Clinton (un demócrata) por su relación con la joven Monica Lewinski.

Posteriormente, por sus apasionados alegatos contra la reforma del sistema de seguros públicos de salud, un sistema que se tornó conocido como "Obamacare" y que ya fue desmontado por el gobierno de Trump.

Doctrinariamente, Kavanaugh está alineado con una corriente jurídica conocida como "originalista", que interpreta la Constitución estrictamente a partir del texto, una corriente tradicionalmente relacionada con el pensamiento conservador estadounidense.

En la Corte Suprema, Kavanaugh debería sustituir al juez Anthony Kennedy, de 81 años y quien se jubilará a partir del 31 de julio.

Kennedy era una especie de fiel de la balanza entre los cuatro jueces conservadores de la Corte Suprema y los cuatro moderados.

Por ello, la eventual confirmación de Kavanaugh inclinaría definitivamente la balanza y dotaría a la Corte de una mayoría claramente conversadora posiblemente por un período de varias décadas.