Guerra de las papas fritas entre Colombia y la UE

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Por un aumento en los aranceles a las importaciones de papas congeladas proveniente de la UE, el bloque europeo buscará conciliar ante la OMC

 

La Unión Europea (UE) se prepara para llevar a Colombia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) de confirmarse su decisión de aumentar los aranceles a las importaciones de papa congelada procedentes de Bélgica, Alemania y Holanda.

El gobierno colombiano anunció el 1 de noviembre la imposición de derechos de aduana adicionales contra estas importaciones procedentes de los tres países europeos, al considerar que se vendían por debajo del precio real.

"Esperaremos el anuncio oficial (...), que debería llegar en los próximos días, pero estamos preparando los análisis legales para eventualmente llevar este caso ante la OMC", dijo en rueda de prensa la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström.

Malmström se pronunció al término de una reunión de los ministros europeos de Comercio en Bruselas. El canciller belga, Didier Reynders, había expresado a su llegada que iba a pedir el apoyo del bloque para enfrentar este "problema real" con Colombia.

Bélgica logró el apoyo del Consejo de la UE en este asunto que se toman "muy en serio", dijo la ministra austríaca Margarete Schramböck, cuyo país ejerce la presidencia pro témpore del bloque. "Europa defenderá sus papas fritas", subrayó Malmström. 

 

Investigación, 'no muy sólida'

 

Bogotá, que defiende su decisión como producto de una "meticulosa" investigación iniciada en 2017 y que tuvo en cuenta los posibles daños al sector y variables de mercado, todavía no publicó su resolución, si bien fuentes del gobierno indicaron que esta era inminente.

El ministro colombiano de Agricultura, Andrés Valencia Pinzón, explicó el 1 de noviembre en un comunicado que "el 74% de las importaciones de papa congelada que ingresaban al país a precios antidumping, ahora deberán ingresar a precios que no afecten" a su agroindustria.

La comisaria europea de Comercio indicó que contactaron en casi una veintena de ocasiones y a diferentes niveles con las autoridades colombianas para expresarles su oposición a la investigación, a su juicio, "no muy sólida".

El canciller belga, adalid del frente europeo, aseguró que conversó con su par de Relaciones Exteriores de Colombia, pero "sin ningún efecto real" y urgió a Bogotá a mantener una "relación real [con la UE] basada en reglas".

El anuncio de aplicar medidas antidumping cayó como un jarro de agua fría para la industria de Bélgica, donde sus 'frites' son uno de los símbolos más internacionales de este país junto al chocolate y la cerveza.

 

'Una forma de proteccionismo'

 

Colombia es el tercer país, tras Sudáfrica y Brasil, en tomar medidas similares contra las papas de Bélgica, explicó a la AFP Romain Cools, de la asociación belga de profesionales del sector Belgapom.

"Si esto continúa, podría afectar a nuestra industria a largo plazo y tener consecuencias muy graves", aseguró Cools, para quien "por tercera vez" se utiliza este proceso de manera "indebida como una forma de proteccionismo".

El sector belga de la transformación de la papa creció en los últimos años, pasando de las 500.000 toneladas en 1990 a los 4,6 millones de toneladas el año pasado, según Belgapom.

Más del 90% de la producción se destina a la exportación y un tercio de ella a países fuera de Europa.

Los intercambios de bienes entre Colombia y la UE, cuya relación comercial está regida desde 2013 por un acuerdo multipartes, alcanzaron unos 11.500 millones de euros en 2017. El país andino es el 46º socio comercial del bloque.

La UE exportó a Colombia productos por casi 6.000 millones de euros, especialmente maquinaría y equipos de transportes, mientras que importó del país latinoamericano bienes por unos 5.600 millones de euros, esencialmente productos vegetales y minerales.