Off the record

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“Globos de ensayo”

 

Un dirigente de la Alianza Verde le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO que la forma en que el expresidente Álvaro Uribe está lanzando nombres de posibles candidatos a la Alcaldía de Bogotá, lo que está dejando ver es una especie de estrategia de “globos de ensayo” o de la táctica de “ensayo y error”, mediante la cual el exmandatario lo que quiere detectar es cuál de los perfiles que está poniendo sobre el escenario político es el que más va calando en el electorado capitalino. “…Ya son cuatro los nombres que el uribismo tiene en la baraja de precandidatos, desde los ya conocidos (los concejales Diego Molano y Ángela Garzón) hasta los de esta semana (el representante a la Cámara Samuel Hoyos y la senadora Paloma Valencia)… Y se dice que tiene (Uribe) otros nombres in pectore para ser puesto sobre el tablero preelectoral en algunas semanas”, dijo la fuente consultada.

 

Roces uribistas

 

Las críticas uribistas a las ministras del Interior y de Justicia por la forma en que el proyecto de reforma judicial salió, el miércoles en la noche, ‘peluqueado’ de la plenaria del Senado, en el segundo de los ocho debates, generaron roces al interior de la bancada del Centro Democrático. Según trascendió ayer en los pasillos del Senado y la Cámara, las  observaciones de la senadora Paloma Valencia contra el Gobierno, y que es claro iban dirigidas a las ministras Nancy Patricia Gutiérrez y Gloria Borrero, fueron consideradas por algunos de sus colegas de bancada como muy duras, en especial porque es claro que tanto en el conservatismo como en La U, que hacen parte de la coalición de gobierno, es donde hay más dudas y reservas para sacar avante temas como acabar con el Consejo Superior de la Judicatura y aprobar el Tribunal de Aforados.

 

Corte de cuentas opositor

 

Algunos parlamentarios de los partidos de oposición estarían pensando que la próxima semana podrían hacerle una especie de ‘corte de cuentas’ a los primeros 100 días de gestión del presidente Iván Duque. Según conoció un periodista de EL NUEVO SIGLO, en ese balance se recalcaría que el paquete de proyectos anticorrupción se encuentra al borde del abismo porque la Casa de Nariño no cumplió con su compromiso de empujar su aprobación en el Congreso. De igual manera, se resaltará que el Gobierno prefirió respaldar políticamente al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, pese a que las evidencias por su presunta culpabilidad en la crisis de decenas de municipios con los llamados “bonos de agua” eran suficientes para sacarlo del cargo. Sin embargo, la crítica más fuerte iría dirigida a que la coalición oficialista ha tratado de anular a la oposición en el Congreso, en contravía al nuevo Estatuto.

 

‘Balacera en ascensor’

 

En los gremios económicos, como se sabe, hay distintas interpretaciones sobre los alcances del proyecto de reforma tributaria que presentó el Gobierno. Incluso son evidentes los choques de criterios entre los voceros de algunos rubros productivos, ya que aquellos sectores que salen ‘invictos’ del apretón impositivo están pidiendo apoyo y comprensión para sacar avante la iniciativa, mientras que otros a los que los nuevos impuestos impactarían de forma muy fuerte, se quejan de que los están dejando solos en la pelea. La cuestión ha llegado a tal punto, que un reconocido dirigente gremial dijo que cuando se trata de reformas tributarias no hay “unidad de cuerpo” sino que pasa como con las balaceras en los ascensores: “unos utilizan de escudos y sacrifican a otros, con tal de sobrevivir”. Vea pues.