Exportaciones, reto de TLC con EU

Cortesía
Colombia y Estados Unidos celebran seis años de libre comercio con resultados claroscuros. Hay que buscar negocios en lo que el país sea competitivo y trabajar en la mejora de las condiciones de productividad y fitosanitarias del país

________________

 

Hace seis años entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) entré Colombia y EU.  Un análisis del comportamiento de las exportaciones al país del norte, tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con ese país en 2012, realizado por el Programa de Transformación Productiva (PTP), del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, reveló que las ventas al mercado norteamericano de sectores priorizados por la entidad aumentaron 473,3 millones de dólares entre 2012 y 2017, lo que representa un crecimiento del 28,9%.

El crecimiento analizado corresponde a las exportaciones de los sectores agroindustriales de alimentos procesados, piscicultura, carne bovina, cacao, frutas y cafés especiales y sus derivados; y de los sectores manufactureros de industrias para la construcción, autopartes, astilleros, cosméticos y aseo, farmacéuticos, plásticos y pinturas, química básica y textiles y confecciones.

En ese sentido, el análisis encontró que en 2012, año de entrada en vigor del TLC, los sectores agroindustriales exportaron a EU 967,7 millones de dólares, mientras que al cierre de 2017 esa cifra creció hasta los 1.338,9 millones de dólares, para un crecimiento anual promedio del 5,6%. Alimentos procesados, aguacate Hass, frutas y sus derivados, trucha y tilapia, fueron los que más aportaron a este crecimiento.

Por su parte, los sectores manufactureros aumentaron sus exportaciones en más de 100 millones de dólares en los últimos seis años: en 2012 las ventas a EU fueron de 541,1 millones de dólares, mientras en 2017 fueron 642,4 millones de dólares. En este caso, empresas de industrias para la construcción, cosméticos y aseo, autopartes y astilleros fueron las que más aportaron.  En ambos casos las ventas al mercado norteamericano venían en ascenso de años anteriores, pero se intensificaron a partir de 2012, con la entrada en vigor del TLC.

Uno de los dirigentes que estuvo en todas las reuniones de la negociación que dio origen al TLC con EU fue el hoy presidente de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), Andrés Valencia.

 

EL NUEVO SIGLO: Han pasado seis años desde el inicio del libre comercio con EU, ¿qué balance se puede hacer al respecto?

ANDRÉS VALENCIA: Lo primero que hay que decir es que llevamos muy poco tiempo con el acuerdo, que comenzó a regir en 2012, luego de una negociación de varios años que estuvo suspendida un tiempo por el Congreso de EU.

Todo el sector empresarial colombiano quería el TLC. Gremios como la ANDI jalonaron la negociación, pero hay que tener en claro que no se recibieron promesas por parte del Gobierno, que de lograrse el acuerdo se iban a aumentar las exportaciones.

En estas negociaciones el comercio no es por generación espontánea. Hay una serie de condicionamientos que se tienen que dar y no tiene que ver con lo negociado, sino con cuestiones estructurales del aparato productivo.

ENS: ¿De quién es la responsabilidad de que no se halla diversificado la oferta exportadora de Colombia para aprovechar el TLC?

AV: No es responsabilidad de un tratado como el TLC el hecho de que no esté ingresando una mayor cantidad de productos colombianos al mercado de EU. Es una responsabilidad de los empresarios que no han dado la talla para poder llegar a ese mercado. Hay una reglas de juego claras de cómo se deben mover los negocios entre los dos países. Otra cosa es decir que por culpa de lo negociado no se ha aumentado el comercio binacional. Muchos de los empresarios han reconocido su capacidad para poder llegar al mercado norteamericano.

 

Baja en exportaciones

 

ENS: Para los críticos del acuerdo comercial se dice que la baja en las exportaciones colombianas hacia EU se debe en parte al TLC…

AV: No se le puede culpar al TLC por la caída de las exportaciones de Colombia a siguiente año de entrada en vigencia del TLC. Lo que cayó fueron las exportaciones de petróleo, no por cuenta del Tratado sino por la baja en los precios del crudo en el mercado internacional. Hay una enorme dependencia del petróleo, carbón, café, flores y banano. Hay duda de que se tiene un problema de diversificación de las exportaciones. Y a través de programas como Pines y PTP se busca mejorar este aspecto.

ENS: Uno de los sectores más sensibles con el TLC con EU es el avícola. ¿Cómo le ha ido a los empresarios de este renglón productivo?

AV: Hasta el momento ha habido un parte de tranquilidad en las importaciones de cuartos traseros de pollo desde EU, que hasta el momento han sido controladas por el Gobierno con distintos gravámenes.

Sin embargo, habrá que revisar el tema cuando en el 2030 queden todas las partes del pollo con cero arancel. No ha beneficiado que podamos traer maíz, torta de soya sin aranceles. Antes del TLC se pagaban aranceles del 60% en el caso del maíz.

ENS: Un sector que se ha visto beneficiado con el TLC es el floricultor. ¿Por qué?

AV: Antes de iniciarse el TLC las flores se exportaban a través de un sistema de preferencias transitorio conocido como Atpdea que era un premio a los países andinos que luchaban contra el narcotráfico. Cuando se suscribe el TLC esas preferencias se mantienen definitivas. Si eso no sucede, hoy las flores estuvieran pagando arancel para ingresar al mercado norteamericano. El textil confección, calzado y otros han logrado consolidar preferencias permanentes y no entrar en la negociación anual por resultados en la lucha antidrogas.

 

ENS: ¿Es hora de revisar el TLC con EU?

AV: Ese sería el peor error en el que podría incurrir Colombia, por el momento que se vive en materia comercial y de proteccionismo por parte del gobierno del presidente Trump.

Lo más conveniente es tener estabilidad en las reglas de juego. Hay que sentarse a negociar requisitos sanitarios y fitosanitarios de acuerdo con cada producto que se exporte, pero no ha sido posible por la incapacidad del Estado para sostener el estatus sanitario del país, lo que cierra mercados externos.

Hay que modernizar las autoridades del sector agrícola para que tengan un mayor control de las enfermedades a los animales y a las plantas para la exportación.