Jueves, 29 de Julio de 2010 14:05
Los cancilleres de Colombia y Venezuela ventilan el jueves en Quito sus posturas en medio de la crisis por la denuncia sobre la presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano, en una reunión ante sus pares de la Unasur que buscan acercar las posiciones.
Los ministros y demás enviados de los 12 países miembros deliberarán a partir de las 15H00 locales (20H00 GMT), antes de lo cual el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, se reúne por separado con sus homólogos de Colombia, Jaime Bermúdez, y de Venezuela, Nicolás Maduro.
"Fue una reunión reservada, muy cordial", dijo Bermúdez tras ese encuentro, evitando hacer más comentarios.
Previamente, a su arribo a Quito, el canciller pidió a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) -cuya presidencia temporal ejerce Ecuador- cooperación para evitar la presencia de rebeldes fuera del territorio colombiano.
"Colombia viene con toda la disposición, muy clara, de pedir que haya un mecanismo eficaz de cooperación (para) que ni las FARC ni el ELN ni ningún grupo criminal pueda tener presencia en territorio venezolano, con connivencia de las autoridades, ni en ningún lugar del mundo", señaló.
Bermúdez agregó que Bogotá tiene "muchas evidencias, mucha información" sobre la presencia activa de unos 1.500 guerrilleros colombianos en Venezuela.
Esa acusación, planteada por el gobierno saliente del presidente Alvaro Uribe ante la Organización de Estados Americanos (OEA) el 22 de julio, provocó la ruptura de relaciones por parte de Caracas, que niega proteger a las guerrillas de izquierda.
Maduro expresó, por su parte, que Venezuela sufre "graves amenazas" por parte de Colombia, ante lo cual propone "retomar" el camino de la paz con los rebeldes mediante un plan que expondrá en la reunión de este jueves, que fue solicitada por Caracas.
"Así que venimos a exponer, a denunciar las agresiones del gobierno saliente de Colombia y a proponer ideas para que se pueda retomar el camino de la paz y se pueda construir el camino de una paz justa", remarcó el canciller.
Empero, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Douglas Fraser, afirmó el jueves en Washington que "no hay razón" para dudar de la validez de las denuncias de Bogotá, que "deben ser tratadas seriamente".
Al romper los vínculos, el líder venezolano Hugo Chávez puso en alerta a sus Fuerzas Armadas ante una posible "agresión" militar colombiana con apoyo estadounidense.
Bermúdez también manifestó que no tiene "muchas expectativas" frente a la cita, por motivos como la ausencia del secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner.
"En las conversaciones de estos días he encontrado que algunos no consideran conveniente esta reunión", dijo. Además, "se requiere consenso para cualquier decisión, y ya sabemos de antemano las posiciones de algunos países", agregó.
En este marco, Uribe deploró declaraciones de su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, sobre la crisis con Venezuela, señalando que el mandatario se refiere a esta "como si fuese un caso de asuntos personales, ignorando la amenaza que para Colombia y el continente representa la presencia de los terroristas de las FARC en ese país", según lo afirmó en un comunicado.
Con miras a promocionar el plan de paz para Colombia, Maduro cumplió esta semana una gira por la región.
Pero la sola mención de una propuesta de paz elaborada por Venezuela es rechazada por el gobierno colombiano.
"El verdadero plan de paz arranca por no intervenir en los asuntos internos de otro Estado, por capturar a los criminales donde quiera que estén, pasa por tener toda la determinación para no permitir que se puedan alojar en ningún lugar del mundo ni las FARC ni el ELN", reiteró Bermúdez.
El canciller colombiano refirió además que su gobierno no se retractará de sus denuncias y enfatizó que, por el contrario, "tenemos que insistir y persistir. Esa es nuestra obligación hasta el 7 de agosto", cuando asumirá el presidente electo Juan Manuel Santos.