Off the record | El Nuevo Siglo
Foto archivo El Nuevo Siglo
Viernes, 15 de Junio de 2018

Las especulaciones que se viene haciendo en torno a que el Centro Democrático ya está confeccionando y manejando la coalición parlamentaria mayoritaria para el próximo Congreso no cayeron muy bien en las toldas del uribismo porque, según uno de sus dirigentes, precisamente una de las promesas de campaña de Iván Duque ha sido la de acabar con esas componendas en el Legislativo con miras a ‘negociar’ proyectos, designaciones, ternas y mesas directivas. De otro lado se especula que si Duque gana el próximo domingo la “coalición de izquierda” –que le haría contrapeso– estaría compuesta por los nueve senadores de la Alianza Verde, los cinco de las Farc, los cinco del Polo y los tres o cuatro petristas de la lista de los decentes.

 

¿Coalición de izquierda? (II)

Sin embargo un parlamentario de la Alianza Verde indicó que esos cálculos periodísticos eran “errados”, porque confundían el respaldo de una parte de los verdes a Petro de cara a las elecciones del domingo, con la intención de conformar una bancada de largo aliento a partir del próximo 20 de Julio. “… Lo uno no tiene nada que ver con lo otro”, preciso el parlamentario verde.

 

¿País de las maravillas?

En el Polo Democrático hay quienes sostienen que el Gobierno saliente se está aprovechando que el país está distraído en la campaña presidencial y el mundial de fútbol para publicitar una serie de balances de gestión de los ocho años de mandato que no se corresponderían con la realidad. “… Según los balances de Santos y de sus ministros estamos en el país de la maravillas… Es más, Santos está incurriendo en el mismo pecado que tanto le replicó al uribismo, en el sentido de querer fijar en el imaginario del país que antes de que él llegara todo era malo y fue su gobierno el que enderezó a la nación… Pasamos del adanismo del uribismo al adanismo del santismo”, le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO una alta fuente del Polo.

 

Caso ‘Santrich’

La Casa de Nariño sería de la opinión, en privado, de que lo que más le conviene al país y al proceso de implementación del acuerdo de paz con las Farc es, precisamente, que no se precipite una posible extradición del hoy preso cabecilla desmovilizado alias ‘Jesús Santrich’, quien está solicitado por narcotráfico por las autoridades de Estados Unidos. Se considera que si éste llega a ser enviado al país norteamericano ese hecho podría aumentar de forma peligrosa la reincidencia criminal de muchos desmovilizados, tanto exguerrilleros de base como exmandos medios, que cada día le tienen más prevención a los ajustes que se le están haciendo a la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) en el Congreso y las limitaciones advertidas tanto por la Fiscalía como las altas cortes.

 

Mucha herencia…

En los pasillos de la Alcaldía de Bogotá se afirma que al sucesor de Enrique Peñalosa, a quien le queda año y medio de mandato, le va a pasar lo mismo que lo que el presidente Santos dijo respecto a quien sea el nuevo titular en la Casa de Nariño. Como se sabe, el jefe de Estado indicó esta semana, en el marco de los balances de gestión que está realizando, que a su sucesor le va a corresponder inaugurar una gran cantidad de obras, programas y proyectos que este gobierno ya deja financiados y muy adelantados en su ejecución. Para el caso de Bogotá, se dice en la Administración distrital que el sucesor de Peñalosa inauguraría la primera línea del Metro y varias de las nuevas troncales de Transmilenio, así como otra serie de desarrollos viales y de infraestructura que el actual burgomaestre ya tiene avanzados en materia de financiación, diseños aprobados y procesos licitatorios.