NUEVO DESTINO DE LUJO PARA TRAFICANTES
Traficantes mexicanos esconden negocios y propiedades en Dubái

Agencia Anadolu

Dos narcotraficantes mexicanos sancionados por el Departamento del Tesoro por distribuir químicos a carteles de la droga hacen parte de una red de criminales trasnacionales que utilizan a Dubái, uno de los siete emiratos que conforman los Emiratos Árabes Unidos, para depositar su dinero e invertir en bienes de lujo.

Así lo señala el informe Sandcastles-Tracing Sanctions Evasion Through Dubai’s Luxury Real Estate Market (Castillos de arena: seguimiento de la evasión a través del mercado inmobiliario de lujo de Dubái), de la organización Centro para Estudios Avanzados de Defensa (C4ADS), el cual fue publicado este martes.

De acuerdo con este informe, Dubái es “un destino especialmente favorable para estos fondos”, debido a que en los Emiratos Árabes los controles son débiles con respecto a la procedencia de los recursos.

En el informe aparece una lista de los perseguidos por la Ley Kingpin de EEUU. Y entre ellos figuran dos mexicanos: Hassein Figueroa Gómez, actualmente prófugo, y su padre, Ezio Figueroa Vázquez, encarcelado en 2011, luego de que las autoridades mexicanas, estadounidenses y belgas descubrieran una red de tráfico de pseudoefedrina desde Europa y África con destino a México.

Entre 2014 y 2016 se registraron actividades de Hassein Figueroa en siete empresas, de las cuales cuatro están establecidas en Chipre y tres en Emiratos Árabes Unidos. También se detectó que posee tres propiedades con un valor de USD 4,3 millones, una de las cuales es un lujoso penthouse.

De acuerdo con el organigrama de C4ADS, Hassein Figueroa contaba con dos socios comerciales que a su vez eran administradores de las compañías: Rodrigo Romero Mena y Leopoldo Ochoa, quienes tenían tasas de participación similares, aunque el mayor accionista era Figueroa.

Mena actualmente está vinculado a una empresa canadiense y Ochoa fue asesinado hace seis años, hecho que generó que un famoso cantante mexicano de “narcocorridos” le dedicara una de sus canciones, en las que usualmente suele mencionar a personajes de la organización sinaloense.

A pesar de que el informe, de 30 páginas, no los relaciona específicamente con ninguna organización criminal, reportes de prensa y fuentes de seguridad consultadas por la Agencia Anadolu sostienen que los supuestos empresarios farmacéuticos mantenían relación con varios bandos, especialmente con los carteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación.

Esto se debe a que en los estados donde están ubicados, sobre el Pacífico mexicano, es donde se registra la mayor producción de metanfetaminas y donde se han realizado más aseguramientos de laboratorios, según las cifras de la Procuraduría General de México.

Los Figueroa ya habían sido investigados por la Agencia Antidrogas, lo que resultó en la detección de 16 empresas, 15 de ellas en Jalisco y una en Panamá, a través de las cuales distribuían los precursores químicos.

Dubái

La organización C4ADS, dedicada al análisis del crimen trasnacional, señala que en Dubái “el punto de debilidad en el sistema regulatorio puede empoderar y capacitar a una variedad de actores ilícitos globales”.

En la lista aparece Altaf Khanani, de Pakistán, así como Kamel y Issam Amhaz, de El Líbano, los tres acusados de terrorismo financiero. También figura Wael Abdulkarim y Ahmad Barqawi por financiar conflictos, así como Rami Makhlouf por corrupción, estos tres en Siria; y finalmente se encuentra Kambiz Mahmoud Rostamian y Hossein Pournaghshband, por proliferación nuclear.

Todos ellos tienen vínculos corporativos con Dubái desde Hong Kong, Islas Vírgenes Británicas, El Líbano, Rumania y Siria. Además todos han sido sancionados por EEUU.

Según las propiedades detectadas en el informe, entre todos suman al menos USD 28,3 millones en bienes lujosos, así como USD 78,8 millones en negocios.

Entre las conclusiones del informe se destaca que el control del gobierno de Emiratos Árabes Unidos todavía es “limitado”, particularmente con respecto a los bienes inmobiliarios.