Lunes, 06 de Septiembre de 2010 00:00
La situación en Millonarios se está tornando en insostenible para el técnico venezolano Richard Páez, quien definitivamente no ha logrado descifrar la nómina y mucho menos las exigencias del fútbol colombiano.
El elenco Embajador cayó ayer 2-1 ante la suplencia del Atlético Huila, jugando como local en el estadio de Techo, con el agravante de que la afición, que siempre lo ha respaldado, reclamó airada la pobre presentación del equipo.
Los azules no jugaron a nada. Solo, de manera desordenada, atropellada, quisieron dar vuelta a un marcador adverso desde muy temprano, pero no pudieron hacerlo. Y es que cuando las ideas escasean y quienes las generan son relevados, poco o nada se puede esperar.
Ya es costumbre que el técnico Páez excluya a Omar Vásquez uno de los pocos elementos que aporta talento en la zona medular, pero ayer no solo cometió ese pecado, sino que decidió sacar a Omar Andrés Rodríguez que cumplía un aceptable trabajo en la zona de recuperación y el equipo se descompensó por completo, factor que fue aprovechado por el visitante.
Hay jugadores en el onceno celeste que están en un muy bajo nivel, como Estrada o Del Castillo, pero el técnico Páez guarda la esperanza de que éstos le salven los partidos, cosa que no ha ocurrido ni nunca va a suceder.
El Millonarios de ayer fue pobre, carente de ideas, de talento, de amor, de vergüenza, de actitud y solo algunos aportaron algo de ganas, aunque no muchas y a ello se sumaron los errores, entre ellos los del arquero uruguayo Juan Obelar, por lo que no se explica cómo es que sigue en la titular, cuando ni siquiera debería estar en el equipo y ese puesto lo debería tener José Fernando Cuadrado, hoy suplente en el Cali.
Pero lo difícil para Millonarios no es que marche 16 en la Liga Postobón II, con tan solo 4 de 24 puntos posibles, sino que cada día se acerca más a la zona de promoción. Y si no está más cerca del descenso es porque el Cortuluá existe.
El presidente José Roberto Arango, quien esta semana dijo que el técnico Páez tenía su pleno respaldo, va a tener que tomar medidas drásticas y si no considera que la salida del estratega es la decisión más viable, pues tendrá que llamar al orden a los jugadores, que, cuando no les pagana corrían y ahora ni siquiera lo hacen los 90 minutos, sino por raticos.
Huila, con un equipo emergente, porque el técnico Berrío reservó a los titulares para el partido de Copa Nissan Suramericana, desnudó por completo las falencias azules y con dos goles de Guazá, se llevó los tres puntos. El descuento fue obra de Arrechea.
Si en esta semana la directiva no toma correctivos, difícilmente la afición seguirá acompañando a Millonarios y los planes de salvarlo económicamente volverán a flaquear. Los jugadores deben tomar conciencia de que en sus manos está que les sigan pagando oportunamente.