Día Internacional del Oso Polar: un llamado urgente a su conservación | El Nuevo Siglo
LA PÉRDIDA del hábitat del hielo marino es la mayor amenaza para la supervivencia del oso polar./Fundación Veg
Miércoles, 26 de Febrero de 2025
Redacción Medio Ambiente

Hoy se conmemora el Día Internacional del Oso Polar, una fecha destinada a sensibilizar sobre la situación crítica que enfrenta el Ursus maritimus, la majestuosa especie del Ártico. 

Actualmente, la población mundial de osos polares se estima entre 22,000 y 31,000 ejemplares, distribuidos en 19 subpoblaciones. De estas, tres están en declive, principalmente debido a la pérdida de su hábitat por el cambio climático.

La principal amenaza para los osos polares es la disminución del hielo marino en el Ártico, resultado del calentamiento global. Este deshielo reduce las plataformas desde las cuales los osos cazan focas, su principal fuente de alimento, obligándolos a recorrer mayores distancias y gastar más energía en busca de sustento. Además, la reducción del hielo marino ha llevado a que los osos pasen más tiempo en tierra firme, aumentando la probabilidad de encuentros peligrosos con humanos y la competencia por recursos.

La expansión industrial en el Ártico, especialmente la explotación petrolera, también representa una amenaza importante. Estas actividades pueden perturbar las áreas de reproducción y crianza, y existe el riesgo constante de derrames de petróleo que podrían devastar los ecosistemas locales. Además, la contaminación por efluentes industriales y agrícolas contribuye a la degradación del hábitat del oso polar.

Desde la firma del Acuerdo Internacional para la Conservación del Oso Polar en 1973, se han implementado medidas para proteger a esta especie, incluyendo la prohibición de la caza comercial en la mayoría de los países árticos. Sin embargo, Canadá continúa permitiendo la caza comercial, con un promedio de 300 a 400 pieles exportadas anualmente, principalmente a China. Además, la tecnología ha avanzado en el seguimiento y monitoreo de los osos polares. Investigadores en Svalbard, Noruega, han implementado el uso de etiquetas adhesivas de seguimiento por GPS para estudiar los movimientos y la salud de estos animales. Estos avances permiten una mejor comprensión de cómo el cambio climático y otras amenazas afectan a las poblaciones de osos polares, proporcionando datos cruciales para su conservación

A pesar de los esfuerzos de conservación, las proyecciones científicas son preocupantes. Se estima que, si las tendencias actuales continúan, más de la mitad de la población de osos polares podría enfrentar períodos prolongados en tierra para 2040, aumentando los conflictos con humanos y reduciendo sus oportunidades de alimentación. Además, la disminución del hielo marino podría llevar a la extinción de algunas subpoblaciones para finales de este siglo.

Si queremos proteger a los osos polares y frenar el avance del cambio climático, debemos tomar medidas urgentes para reducir nuestra huella ambiental. Adoptar una alimentación basada en plantas es una de las formas más efectivas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger el hábitat de miles de especies. El futuro de los osos polares, y de todo el planeta, depende de nuestras decisiones hoy”, señaló Ignacia Uribe, directora general de Fundación Veg.

¿Por qué son importantes? De acuerdo con WWF, los osos polares se encuentran en la parte superior de la cadena alimenticia y desempeñan un importante papel en la salud general del medio ambiente marino. Durante miles de años, los osos polares también han sido importantes para las culturas y las economías de las comunidades de la región. Los osos polares dependen del hielo marino para su sobrevivencia y se ven directamente afectados por el cambio climático. Por eso estos animales son un indicador clave del estado de salud del Ártico.

 ¿Por qué tiene pelaje blanco? El oso polar tiene pelaje blanco para que pueda camuflarse en su entorno. Su pelaje está tan bien adaptado para los ambientes árticos que a veces puede confundirse con un montón de nieve. Curiosamente, el pelaje del oso polar no tiene pigmento blanco; de hecho, la piel de un oso polar es negra y sus pelos son huecos. Tiene una capa gruesa de grasa corporal que lo mantiene caliente mientras nada, y un pelaje de doble capa que lo protege del aire frío del Ártico.