Con Colombia, ¿Rueda para rato?

/AFP

Mucho tiene por hacer el nuevo director técnico de Colombia para recomponer el andar la Selección y ya era hora de que hubiera empezado a trabajar, pensando en la eliminatoria para el Mundial de Catar 2022 y la Copa América de mediados de año.



Es un secreto a voces que Reinaldo Rueda ya arregló, se conoce el sueldo que va a devengar, pero no cuál va a ser su plan de trabajo, a no ser que la Federación Colombiana Fútbol o su presidente, Ramón Yesurún, ya lo tengan.

El 2020 terminó siendo un muy mal año pasa la Selección y en general para el fútbol nacional en cuanta competencia internacional participó. Por lo mismo, es necesario no darle largas al asunto y empezar a trabajar.

Si bien es cierto Rueda conoce a los jugadores, sabe con quiénes puede contar, para esta fecha ya debería haber hablado con ellos para conocer de primera mano las razones que llevaron al grupo a fracturarse y por qué un equipo que era sólido en defensa y equilibrado, terminó tan descompensado y frágil en la era de Carlos Queiroz.

El próximo partido de la eliminatoria para Catar 2022 es a finales de marzo y aunque parece que falta mucho tiempo, la realidad es otra. Rueda tiene que empezar de cero. Esta vez no se puede decir que se va a trabajar sobre la base de lo que dejó el seleccionador anterior.

Queiroz tuvo la fortuna de encontrar un plantel comprometido, en el que como dicen los jugadores, “eran familia”, gracias al trabajo que adelantó José Pekerman. Ahora hay mucho por recomponer.

La Selección Colombia necesita trabajo anímico, retomar la actitud que la llevó a dos mundiales, los de Brasil y Rusia, en cuyas eliminatorias el grupo de veía unido y todos “tiraban para el mismo lado”.

¿Lo logrará rueda? Es muy posible que sí. No obstante, no debe seguir perdiendo tiempo. Ya es hora de que se oficialice su designación y que diga a la afición colombiana “este es mi plan del trabajo”.

El contrato de Rueda con la Federación es hasta 2022, después del Mundial de Catar, pero si los resultados no se le dan de entrada, seguramente los directivos deberán tomar correctivos.

Ahora bien, si frente a Brasil y Paraguay consigue mínimo cuatro puntos y se recupera la esperanza de ir a la cita mundialista, consolidará la confianza que le tienen los aficionados. No hay que olvidar que de los pocos nombres que no dividen opiniones, por ahora, es el de Reinaldo.

Su tarea se debe complementar con la clasificación al Mundial, aunque también tendrá que ofrecer buenos resultados en la Copa América, si es que se realiza.

Colombia, que ya ganó un torneo continental bajo las órdenes de Francisco Maturana y fue segunda en 1975, está en mora de ganarlo otra vez, triunfo que contribuiría a mejorar esa pobre imagen que hoy se tiene del fútbol colombiano.

Rueda también debe tener en cuenta que si los resultados no se dan, a la hora de dar la cara y reconocer el fracaso los directivos son los primeros en esconder la cabeza o dar ese discurso de que “hicimos lo que estimamos era la mejor para la Selección pero las cosas no se dieron”.

Con todas las esperanzas puestas en Rueda, también hay que tener en cuenta que su presente con Chile no era el mejor y que aunque algunos jugadores, los sobrevivientes de la ‘Generación Dorada’ le han pedido que no se marche, el estratega tuvo problemas de manejo de grupo en Ecuador y Honduras.

Falta ver si esas enseñanzas las supo asimilar y le sirven para sanar las heridas en un grupo como el de Colombia, que frente a Uruguay y Ecuador mostró fisuras, así los directivos digan que todo era color de rosa.

Sin tiempo

Bien es sabido que tiempo para trabajar, para hacer repeticiones, apara que el seleccionador imponga una idea de juego, no hay.

Además, en las actuales circunstancias es mucho más difícil reunir a los jugadores por el temor a que se contagien de coronavirus, por lo que todo se limita a la llamada “memoria táctica”.

Por eso mismo, Rueda ya debería haber iniciado el acercamiento con los jugadores que considera serán la base del equipo que enfrentará a Brasil, si es que la pandemia no obliga a posponer el encuentro en Barranquilla y posteriormente ante Paraguay.

¿Será que los directivos le están apostando a que se pospongan esos partidos? Es posible, aunque deberían pensar en que Rueda debe iniciar la ronda de charlas con cada uno de los miembros del plantel, explicarles que espera de cada uno de ellos, preguntarles en qué posición se sienten mejor, saber cómo están anímicamente y cuándo es su actitud frente a los compromisos que les esperan.

Lento, muy lento va este proceso de cara a la eliminatoria, no así frente a la Copa América porque si la pandemia se mantiene a pesar de la vacuna y no se habilita el ingreso de los aficionados a los estadios, lo más seguro es que la vuelva a aplazar.