REVUELO POLÍTICO EN REINO UNIDO
Escenarios políticos que enfrenta Johnson tras violar normas anticovid

Foto AFP

EL CERCO político sobre el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, quien este miércoles se disculpó por haber asistido a una fiesta en Downing Street durante el primer confinamiento (el pasado 20 de mayo), parece estrecharse. En el centro de una oleada de críticas de la oposición laborista, a la que se han sumado algunos de su Partido Conservador, puede enfrentarse a un abanico de escenarios que van desde la moción de censura hasta la dimisión.

En primer lugar, Johnson podría tener que someterse a una moción de censura. Las reglas del Partido Conservador estipulan que puede activarse este mecanismo si el 15 por ciento de los parlamentarios 'tories' así lo quieren. El número crucial ahora es 54, puesto que actualmente hay 360 diputados conservadores, después de que la formación retirara a la parlamentaria Anne Marie Morris por votar en contra del Gobierno.

Si se acuerda una moción de censura, Johnson tendría que obtener el apoyo de al menos la mitad de sus diputados, 180, para permanecer al frente del Ejecutivo. En este caso, el 'premier' no podría volver a someterse a este mecanismo en un año.

Otro de los posibles escenarios para Johnson es que los propios 'tories' le inviten a marcharse, opción tradicionalmente conocida como una visita de "los hombres de traje gris", según destaca el diario 'The Guardian', que matiza que, si bien este método ya no se utiliza, un primer ministro conservador aún puede ser destituido mediante "presión informal". Serían los líderes de la formación conservadora los que eligieran un sucesor, en una reunión a puerta cerrada.

La exprimera ministra Theresa May sobrevivió a una moción de censura en diciembre de 2018, por lo que quedó oficialmente "a salvo" para los siguientes doce meses. No obstante, con 'rebeldes' de su partido presionando por un cambio y en el marco de repetidas humillaciones a cuenta del Brexit, May anunció el 24 de mayo de 2019 que abandonaría su puesto dos semanas después. La decisión se precipitó tras una reunión con sir Graham Brady, el líder del llamado Comité 1922 -los hombres de traje gris-, que tiene el poder de cuestionar al poder conservador y resolver los conflictos que puedan surgir entre 'tories'.

Sin embargo este escenario no se vislumbra factible ya que si bien hay algunos desacuerdos al interior de los ‘tories’ no sólo no se vislumbra un líder para sucederlo y asegurar la consolidación de las políticas económicas y sociales emprendidas por Johnson (entre ellas la implementación del Brexit) y que, inclusive, han sido reconocidas por los laboristas.

Otra alternativa es que Johnson decida simplemente dimitir por no querer someterse a una moción de censura. El actual inquilino de Downing Street. Este escenario abre una lucha por el liderazgo en el seno del Partido Conservador, aunque si esto ocurriera se espera que Johnson permanezca como líder de la formación. Otra opción es que también decida abandonar su cargo en favor de un líder interino, que como reseñamos anteriormente, no se otea.

Por último, por supuesto, puede que el 'premier' decida capear la ola, habida cuenta de que ya se ha disculpado por asistir al evento y ha admitido que el Gobierno ha cometido errores de comportamiento en los peores momentos de la pandemia.

Pero el caso que hoy genera polémica en Reino Unido con Johnson no es el primero ni el único, ya que como se recordará otros gobiernos han enfrentado situación similar con personajes de gobierno o líderes políticos que realizaron eventos sociales pese a estar vigentes restricciones por la pandemia.  



‘Mea culpa’

Ante la Cámara de los Comunes, el líder tory y premier británico admitió que asistió a una fiesta en el jardín de Downing Street el 20 de mayo de 2020, cuando regía el primer confinamiento pero aclaró que "creía que era un evento de trabajo". Sin embargo, sostuvo que “debería haber enviado a todos dentro y encontrado otra forma de agradecer (su trabajo) al personal".

Enfatizó que el encuentro fue en exteriores y que "los jardines son una extensión de la oficina, que ha estado en constante uso debido al papel del aire fresco para frenar el virus".

Del mismo modo, reconoció que aunque el evento se hubiera ajustado a las restricciones impuestas en aquel momento por la pandemia, tendría que haber entendido que "millones" de personas no pensarían lo mismo.

En este contexto, afirmó que no puede anticipar las conclusiones de la investigación abierta por las presuntas fiestas que han tenido lugar en Downing Street durante la pandemia, pero que es consciente que hay cosas que el Gobierno "simplemente" no hizo "bien” y por lo que aseguró  tiene que "asumir su responsabilidad".

Johnson concluyó su intervención pidiendo "perdón de todo corazón" a la Cámara de los Comunes y a aquellas personas que no pudieron estar con sus seres queridos en aquel momento, al tiempo que ha reconocido que "millones" de personas han sufrido durante la pandemia y que entiende la "rabia" que la ciudadanía pueda sentir con su Gobierno si creen que las personas que deciden las normas no las siguieron "correctamente".

Hasta el momento, la opinión pública conoce doce supuestas fiestas o reuniones del Gobierno británico que han tenido lugar durante los encierros preventivos por covid. La primera de ellas tuvo lugar el 15 de mayo de 2020.

Johnson, su mujer, Carrie, su exasesor Dominic Cummings o su principal secretario privado, Martin Reynolds, figuran entre los asistentes, según unas fotografías filtradas a la prensa británica en las que puede verse a otras 15 personas alrededor de una mesa que tiene vino y queso.

Otra de ellas tuvo lugar el 13 de noviembre, una fiesta de despedida de un asesor sénior, Lee Cain. También ese día, según ha recogido la agencia PA Media, presuntamente tuvo lugar una fiesta en el apartamento del primer ministro en Downing Street, pero un portavoz de Carrie Johnson dijo que tales acusaciones "son un total sinsentido".

Entre otras reuniones que se salían de las normas impuestas por la pandemia en Reino Unido, figuran una fiesta registrada en el Ministerio de Educación el 10 de diciembre de 2020, confirmada por la propia cartera -después de que el diario 'Mirror' lo publicara- y otra en el Ministerio de Transportes.

De esta, en la que había funcionarios "bebiendo y bailando", un portavoz señaló que se trataba de "menos de una docena de miembros del personal tuvieron una reunión discreta y con distancia física en una oficina abierta después del trabajo, donde se consumió comida y bebida". "Reconocemos que esto fue inapropiado y nos disculpamos por el error de juicio", sostuvo el portavoz.

Otro hecho que generó escándalo y que poco o nada tuvo que ver con las restricciones de la pandemia fue el del exministro de Salud, Matt Hancock, forzado a dimitir tras la filtración de unas imágenes en las que aparecía besándose con una ayudante, Gina Coladangelo, de 43 años y también casada. Cuando la relación extramatrimonial tenía lugar, las autoridades británicas habían establecido que las personas pertenecientes a dos núcleos familiares distintos debían permanecer separados y evitar abrazarse.

La prensa británica especula sobre si los días de Johnson al frente del Ejecutivo de Reino Unido están contados mientras la oposición laborista, que se frota las manos ante esa posibilidad, estaría haciendo cuentas para determinar si presenta una moción de censura contra el premier.

El líder la oposición, el laborista Keir Starmer, sostuvo que las disculpas de Johnson son insuficientes, lo acusó de "mentir como un bellaco" y le instó a renunciar como hicieron en el pasado sus colaboradores que infringieron las restricciones contra el coronavirus.

"La única pregunta es si lo expulsará la opinión pública, lo expulsará su partido o si hará lo más decente y dimitirá", agregó.

Se sumaron al llamado las otras dos grandes formaciones de oposición, el Partido Liberal Demócrata y el Partido Nacional Escocés.

El debate político se agita por el fuerte quinto pico que desde que semanas atrás enfrenta Reino Unido que acumula más de 14 millones de contagios, de ellas casi 130 mil este martes, mientras que los fallecidos rozaron los 400 en los dos últimos días. Pero, también, es de los países europeos con mayor tasa de vacunación: el 83,1% de la población cuenta con el esquema completo, mientras que el 62,5% ya se ha puesto la tercera dosis.



Personalidades que han ignorado restricciones

Como el reciente caso del tenista Novak Djokovic o del primer Johnson, varias personalidades han sido acusadas de ignorar las restricciones sanitarias durante la pandemia. Aquí algunas de ellas:

Cena en Irlanda. En Irlanda, una cena de gala que violaba todas las restricciones sanitarias vinculadas a la pandemia provocó una tormenta para la clase política local. Tuvo lugar el 19 de agosto del 2020 con motivo de los 50 años del club de golf del Parlamento irlandés. Asistieron más de 80 personas, entre ellos el ministro de Agricultura, Dara Calleary, y el vicepresidente del Senado, Jerry Buttimer, al igual que el comisario de Comercio de la UE, Phil Hogan, quién dimitió días después.

Comida en California. El gobernador de California, Gavin Newsom, está en el punto de mira por haber asistido, en noviembre de 2020, a una comida en un restaurante de tres estrellas cerca de San Francisco, ignorando las directrices sanitarias, de las que él mismo hablaba todo el día.

Pelosi sin tapabocas. Dos meses antes, Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, había sido noticia después de que un video la mostrara en una peluquería sin mascarilla, a pesar de que sólo se permitía cortarse el pelo al aire libre en ese estado.

Pareja real holandesa. En junio de 2021, el rey Willem-Alexander fue objeto de críticas por incumplir las normas holandesas de distanciamiento social tras estrechar la mano a los residentes locales mientras visitaba una calle de La Haya. Y, dos meses después, una foto en las redes sociales mostró a la pareja real posando con el dueño de un restaurante griego en la isla de Milos, sin llevar mascarilla en un espacio cerrado.

Multa a premier. Una multa de 2.000 euros debió pagar la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, por saltarse las restricciones contra el covid impuestas por su propio Gobierno ya que en abril pasado asistió a una fiesta de cumpleaños en un resort de esquí.

Fútbol, fuera de lugar. En septiembre de 2021, las autoridades brasileñas suspenden el partido entre las selecciones de futbol de Brasil y Argentina en Sao Paulo después de que cuatro jugadores argentinos que jugaban en Inglaterra fuesen acusados de violar los protocolos anticovid.