Al-Attiyah, príncipe del desierto

AFP

En la jornada, los colombianos del RS2 Racing se ubicaron en la posición 39 y en el puesto 30 de la general

El catarí Nasser al-Attiyah (Toyota) ganó en Perú su tercer Rally Dakar, el más duro del mundo, luego de sus coronaciones en 2011 y 2015.

Tras un duro recorrido de 5.000 Km (3.000 Km de especiales) de 10 etapas, Al-Attiyah, que dominó el Rally-2019 de punta a punta, aventajó en la clasificación general al español Nani Roma (Mini) por 46 min y 42 segundos.

Al-Attiyah, de 48 años, ya había ganado el volante de un Volkswagen y un Mini antes de coronarse con la marca japonesa.

Con tres victorias de etapa, “Nasser” dominó la carrera en la general de principio a fin, exhibiendo gran destreza para atravesar las exigentes dunas del trazado peruano, pese a que en la última etapa finalizó duodécimo.

El piloto de Toyota logró tres etapas en Perú, llevando su cuenta a 34 en lo que va de su carrera.

“Todo el mundo quiere ganar el Dakar. Pero cuando nos encontramos que en Perú, un rally 100% peruano, como en ningún otro país había una gran cantidad de dunas de arena y sabíamos que podríamos hacer lo que somos buenos”, dijo al-Attiyah tras la competencia.

El último tramo de la competencia ayer fue para el español Carlos Sainz (Mini), que quedó decimotercero en la clasificación.

El excampeón mundial en nueve rallys, el francés Sebastien Loeb, obtuvo el tercer lugar en la general, casi dos horas por detrás del catarí.

El ‘Príncipe’

En el vivac le dicen “Nasser”. Un nombre, como Elvis o Johnny. El catarí Al-Attiyah no es ni una estrella de rock ni una leyenda del Dakar, pero ganó en Perú.

Con el francés Sébastien Loeb (Peugeot), ganador de cuatro etapas en este Dakar-2019, ha encontrado un momento para hablar. Pero el experimentado Stéphane Peterhansel (Mini), máximo ganador del Dakar, había anunciado: “Es el que comete menos errores el que ganará al final”.

Y, en este pequeño juego, es el catarí quien lo ha hecho mejor.

Donde Peterhansel se hundió antes de rendirse en la novena etapa después de enviar a su copiloto David Castera al hospital, donde Loeb tuvo tres pinchazos y luego hizo agua por un un pilón mal colocado en el roadbook, “Nasser” pasó sin problemas. Apenas unos minutos perdió buscando un waypoint. Y aquí está el catarí que deja a todos llenos de polvo en los senderos.

“Tenemos una relación muy especial después de tres años. No fue fácil al principio, pero se estableció una verdadera confianza entre nosotros, poco a poco. Hay una verdadera confianza, una verdadera solidaridad en tiempos no fáciles”, dice Jean-Marc Fortin, gerente del equipo Toyota.

“Es súper popular. Siempre dispone de mucho de su tiempo para la gente. Él vive en el campamento y siempre está ahí para saludar, charlar o tomar una selfie”, añade sobre Al-Attiyah.

Coincide su copiloto, el francés Matthieu Baumel: “Con Nasser, uno no va sólo a trabajar: Somos amigos ante todo. Cuando estás en el coche es para divertirse y nunca se pone nervioso”, afirma.

“Confiamos el uno en el otro al 100%, con los ojos cerrados (...) Esta relación es la que nos permite trabajar con calma y sin estrés”.

Consagrados por segunda vez juntos, Baumel y Al-Attiyah son “probablemente la mejor pareja actualmente en el rally-raid”, según Fortin.

Los colombianos

Enfrentarse a un Dakar es sin duda uno de los desafíos más grandes que el ser humano puede soportar, se necesita de mucha cabeza fría para tomar la mejor decisión, guardar la calma en los momentos donde ubicarse es complicado, tener la valentía de reconocer que es tiempo para retirarse cuando las fuerzas se han agotado o el vehículo está averiado.  

El equipo MS2 Racing integrado por los manizaleños Mauricio Salazar Velásquez (piloto) y Mauricio Salazar Sierra (copiloto) tuvieron que decir adiós el año pasado cuando solo les hacía falta una etapa para terminar. Los daños en el carro, la falta de descanso y la escasez de tiempo para alimentarse bien les jugaron una mala pasada que los llevó a abandonar la competencia.

Este año dieron la pelea tomando ese momento desafortunado para convertirlo en una oportunidad para alcanzar la victoria, “sin prisa pero sin pausa” fue la consigna de los colombianos que usaron como estrategia cuidar su vehículo, tener paciencia y contar con la suerte de poder llegar todos los días al campamento a descansar y comer bien. En todas las etapas el trabajo en equipo, una conducción impecable y una navegación bien planeada los llevó a la meta.

Ayer en la etapa 10, el MS2 Racing partió desde Pisco a Lima con la ilusión de que nadie les quitaría la dicha de ver la bandera colombiana en la meta y la alegría de los niños de la Fundación Alejandra Vélez Mejía quienes estuvieron presentes en sus corazones, en cada etapa. Su actuación en la jornada los ubicó en la posición 39 en la etapa y en el puesto 30 en la general con un tiempo de 2 horas 25 minutos 23 segundos.

En motos

El australiano Toby Price (KTM) ganó su segundo rally Dakar en moto al imponerse en la décima y última etapa de la competencia que se corrió en territorio peruano.

Price ganó la etapa entre Pisco y Lima de 359,0 km (con una especial de 112,0) con un tiempo de 1 hora 14 minutos 1 segundo, a 2:21 del chileno José Ignacio Cornejo (Honda).

El australiano, de 31 años, se adjudicó el segundo título de Rally en moto tras el logrado en 2016.

En la general, el australiano empleó 33H 57:16 (penalización de 1:33) aventajando a su compañero de equipo, Matthias Walkner por 9:13, mientras que completó el podio el británico Sam Sunderland.

El chileno Pablo Quintanilla concluyó en cuarto lugar en la general en la competencia que se corrió exclusivamente en Perú.

En quad

El argentino Nicolás Cavigliasso (Yamaha) se coronó este jueves en la categoría quad del Rally Dakar-2019, tras ganar la décima y última etapa entre las ciudades peruanas de Pisco y Lima.

Sus compatriotas Jeremías González Ferioli y Gustavo Gallego, completaron el podio, que dominó en exclusividad el fabricante japonés Yamaha.

Otro éxito de los sudamericanos fue para el dúo chileno Francisco ‘Chaleco’ López y Álvaro Juan León Quintanilla (Can-Am), que ganaron  su primer Dakar en la categoría SxS./ENS-AFP