Coalición duquista, ¿reingeniería posible?

Foto Presidencia
Las reuniones que se han venido dando entre los partidos y el Ejecutivo nacional desde diciembre pueden ampliar la bancada de gobierno y la representación de las organizaciones políticas en el gabinete
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El gobierno del presidente Iván Duque se inició hace 17 meses sin representación partidista en el gabinete.

Algunos analistas sostienen que la estrategia no ha funcionado y, en consecuencia, se dice que el Gobierno estaría pensando en cambiar de rumbo para permitirles a los partidos que lo apoyan tener una cuota burocrática.

Según la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, no es cierto que el Gobierno tenga una gobernabilidad reducida, pues esta no depende del trabajo legislativo.

“Colombia tiene suficientes leyes y creo que los temas de implementación serían más importantes. Hay proyectos de ley que son importantes, como una reforma a la justicia estructural y temas económicos como las reformas tributarias. El Presidente ha establecido una nueva relación con el Congreso que es fundamental: la de la independencia y la de las propuestas, y la discusión de ideas sin aplanadoras hechas a base de mermelada”, le argumento Valencia a EL NUEVO SIGLO.

La legisladora indicó que es necesario ampliar la coalición de gobierno “para poder sacar las reformas que el país necesita, pero la relación con el Congreso no pasa por mermelada. La representación política no se parece a la mermelada. La primera es la voluntad de los sujetos. Si una persona está de acuerdo con los proyectos de un Gobierno, es natural que pueda participar. En cambio la mermelada es el uso del poder político para tergiversar las opiniones que tienen los sectores políticos e imponer ideas que no han sido discutidas”.

“Venimos acostumbrados a un Gobierno donde había un cierto silencio frente a las propuestas y a las discusiones en torno a las cosas que le preocupan al país. Quienes estamos en la política tratando de construir una mejor Colombia hacemos observaciones constructivas. No creo que el Presidente tenga fuego amigo. Lo que sí hay es una izquierda muy destructiva que quiere ganar en la calle –con paros, bloqueos y sensación de ingobernabilidad– lo que no ganaron en las urnas”, anotó Valencia.

A su turno la senadora María del Rosario Guerra, también del Centro Democrático, aseguró que el presidente Duque ha cumplido lo que prometió en campaña, es decir con “mantener la independencia de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo, y ha tratado de cumplir su promesa de tal manera que la relación con el Congreso ha sido de respeto, debate de programas. El Presidente ha sido muy cuidadoso de no caer en esa mala costumbre de poder entrar en un proceso de negociación burocrática con los partidos. A pesar de que para algunos el Presidente no ha tenido gobernabilidad, su Gobierno ha sacado todos los proyectos de ley que se ha propuesto en el Congreso”.

Guerra aseguró que es bueno tener un mayor número de partidos en el Congreso que compartan las tesis del Gobierno del presidente Duque, “por eso celebramos que el partido Cambio Radical, que ha sido coincidente en la defensa de la libertad de empresa, de la propiedad privada y de la creación de empleo digno, apoyara la reforma tributaria como lo ha hecho”.

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Según dijo, “celebramos que un gran número del partido de La U esté alineado con los programas y proyectos que ha impulsado el Gobierno del presidente Duque. Siempre es bueno sumar esfuerzos cuando se comparten las mismas ideas. Y eso es lo que ha logrado el Presidente. Él tiene claro que esta es una labor de persuasión, con argumentos y de una labor de hacer ver la importancia que tienen para el país estos temas. Pero bajo ningún aspecto seguir con la mala costumbre de condicionar y arrodillar a los partidos y a sus congresistas, como era la costumbre del anterior gobierno”.

Respecto a la actitud de su partido con Duque, Guerra indicó que “lo que ha demostrado el Centro Democrático es que aquí se debaten los temas y las propuestas, que estamos alineados con el gobierno del Presidente. Aquí en campaña nos unificamos alrededor de unos temas fundamentales. Aquí seguimos trabajando y luchando para que todas las propuestas de campaña del presidente Duque se materialicen”.

Sin mermelada

Según el presidente del Directorio Nacional Conservador, Ómar Yepes, Duque no tiene baja gobernabilidad, pues ha logrado que el Congreso le apruebe sus proyectos más importantes como el Plan de Desarrollo, el Presupuesto, la Ley de Crecimiento y otros similares.

Estos, le expresó a este Diario, “son actos que denotan gran responsabilidad del Congreso, porque a pesar de que algunos partidos están en la oposición o se han declarado independientes, han entendido sus compromisos con el país. Ahora, sí pienso que el Gobierno bien puede mejorar sus relaciones con los partidos y con el Legislativo, y tiene en sus manos los mecanismos y la posibilidad política de hacerlo”.

Así mismo, Yepes indicó que ampliar la coalición no implica necesariamente mermelada, pues “la representación política en el Gobierno, que se da en todos los gobiernos democráticos del mundo, no puede asimilarse a la política del menudeo. Lo que han dado en llamar la mermelada es el melancólico sistema de ‘te doy para que me des’, el desconocimiento de los partidos por la relación individual con los parlamentarios y el distanciamiento de las colectividades en la discusión de los asuntos trascendentes de la nación”.

Para Yepes, “la lucha política por el poder implica que quienes lo ganan tienen el derecho y el deber de estar en el Gobierno para asumir los compromisos adquiridos en las campañas, para tratar de cumplirle a los electores”.

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Dentro de la coalición, manifestó Yepes, “hay voces que anotan inconformidades y eso entra dentro sin contratiempo en las relaciones políticas. Hasta ahora, creo que las relaciones de los partidos comprometidos con el gobierno operan dentro de la normalidad, pero esperamos que desde el Gobierno se agoten instancias para mantener las mejores relaciones con los partidos, y que se amplíe, si así puede decirse, el núcleo congresional alrededor de una política al servicio de los colombianos”.

Para todos

Aurelio Iragorri, presidente del Partido Social de Unidad Nacional (La U), sostuvo que “el Ejecutivo nos debe representar a todos los colombianos, a todos sin excepción. El Gobierno no debe ser sinónimo de partido, sino de país. El presidente tiene hoy más que nunca claridad sobre la relevancia de gobernar para todos y con todos. Es la única manera de dejar atrás la polarización, la segmentación y la violencia social. En la propia Constitución se establece que, la representación política es la manera como se gobierna un país democrático, sin autoritarismos ni monopolio de poder en un solo sector o un solo partido”.

Iragorri declaró a este Medio que “en el caso del partido de La U somos ajenos a los extremos y a los radicalismos. Nuestro partido defiende las instituciones democráticas, privilegia el diálogo para resolver los conflictos, y construye y propone soluciones. Esos principios son eficaces y necesarios en cualquier Gobierno. Igualmente, en el partido de la Unidad somos respetuosos de la pluralidad, el disenso democrático y la diversidad de argumentos, opiniones e ideas. Así funciona la democracia y así mismo se construye país. Somos el partido de los acuerdos, y así seguiremos actuando”.

Otro partido de gobierno, Colombia Justa Libres, indicó que el Gobierno ha sido coherente con sus propuestas de campaña.

El presidente de la colectividad, John Milton Rodríguez, sostuvo en diálogo con este Diario que no hay falta de gobernabilidad: “La coalición ha mostrado coherencia y consistencia en el desarrollo de sus políticas públicas. Hay matices y observaciones dentro de la autonomía de todas las colectividades. Eso no quiere decir que la gobernabilidad sea débil o frágil. Por el contrario, se ha mostrado que ha tenido resultados el actual gobierno, aun en medio de dificultades para lograr mayorías”.

El senador Rodríguez sostuvo que para ampliar la coalición el Gobierno no tiene que pasar necesariamente por la mermelada. “Hay que aclarar ese concepto”, expuso: “Si lo definimos como el chantaje por puestos, contratos o por prácticas del gobierno anterior, eso es cohecho y mermelada, eso hace parte de los vicios y la corrupción que debe ser erradicada de la práctica política”.

Con todo, el senador Rodríguez señaló que “se requiere mayor representatividad en el caso de los partidos que acompañamos al presidente Iván Duque en primera y segunda vuelta. No porque sea un favor que se deba pagar, sino porque es necesario que los mismos equipos de trabajo que ayudaron a llegar al presidente a esa dignidad lo acompañen con convicción y determinación”.

Para Rodríguez, “lo que el Gobierno debe hacer es seguir desarrollando la agenda de campaña y no dejarse distraer por comentarios que obedecen a intereses mezquinos de partidos que perdieron las elecciones y que quieren –creando caos, desorden– tratar de recuperar la confianza del pueblo colombiano”.

Base más amplia

Cambio Radical tuvo un encuentro con el presidente Duque, pero solo se sabrá si realmente ingresa al gabinete después de una reunión de bancada que está planeada para el final de este mes.

Según el senador Rodrigo Lara, la invitación que les hizo el Mandatario fue solo para hablar de agenda legislativa: la reforma a la justicia, la política de cielos abiertos, la reforma a las CAR para hacerlas más transparentes y alejarlas de la corrupción, y la regulación de taxis y plataformas. Y miramos todos los retos que vienen para el año entrante”.

Por ahora, el partido sigue siendo independiente: “Aquí no se tocaron temas precisos como los que se especulan. Nosotros hablamos de esta agenda y los temas que nos unen en estos momentos. Y luego de la agitación social del mes de noviembre, esto es un llamado para todas las fuerzas, para alejar la polarización, construir agendas de reformas y para eso se necesita unir esfuerzos y encontrar coincidencias”.

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Pese a ello, el senador Lara sostuvo que Duque “ha dicho que le encantaría tener más cerca a Cambio Radical, pero esa es la inercia de todos los gobiernos que buscan ampliar su base parlamentaria, porque eso implica más capacidad de hacer. La posibilidad de cambiar a partido de gobierno está abierta”. Y agregó que la posible entrada del partido al gabinete no puede reducirse “a nada mecánico. Si hay coincidencias y puntos de encuentro, si nos ponemos de acuerdo en la agenda legislativa, podemos avanzar conjuntamente. Y eso es lo que estamos haciendo”.

Por los lados del Partido Liberal, el senador Guillermo García le aseguró a este Medio que hay una posibilidad de que el Gobierno amplíe su coalición, pues “ya ha adelantado tareas de coordinación en materia legislativa con Cambio Radical. Los liberales nos hemos mantenido independientes y creo que no vamos a cambiar en los próximos dos años”.

El legislador precisó que el partido no se niega a acordar una agenda nacional “de interés de todos los colombianos. No lo haremos con una agenda partidista del Centro Democrático que va en contra de los principios del liberalismo. La agenda nacional no es otra cosa que una agenda de interés del proceso de paz, de consolidarlo e implementarlo en todas sus consideraciones. Además el tema ambiental, que es muy importante para nosotros, junto a un tercer punto que tiene que ver con el tema de buen gobierno y lucha contra la corrupción”.

A su turno, el senador Andrés Cristo, también del Partido Liberal, le indicó a este Diario que “debería existir toda la posibilidad de ampliar la coalición. Sin embargo, estamos en la tercera parte del Gobierno. Aquí quedó demostrado que si no hay una coalición política no se va a poder sacar una reforma política, una pensional o una a la justicia. Es importante que haya una línea y que se llegue al mismo acuerdo con el Partido Liberal, con el que se le apoyó a la Presidencia. Y es que lo único que no queremos nosotros es que se toque el acuerdo de paz. De ahí para adelante todo es posible”.

Cristo consideró que si hay un acuerdo con “Cambio Radical y con La U, que tienen personas tan fuertes en la oposición al presidente, el Partido Liberal se puede sentar en la mesa con el presidente Duque y hacer un acuerdo político por encima de la mesa para trabajar la agenda legislativa”.

Por último, planteó que “la relación no puede estar mediada por la mermelada. Ese término siempre ha sido mal usado. Hubo algunas desproporciones por personajes muy singulares en el Congreso, pero creo que es un término de matoneo político y electoral. Aquí se habla de representación política frente a las condiciones y tendencias de cada partido”.