Amanda Gorman, la ‘niña prodigio’ de la poesía

Foto AFP

Con pasos de baile, acompañados de alaridos de felicidad, fue como Amanda Gorman celebró la invitación que le hizo la primera dama, Jill Biden, a recitar uno de sus poemas en la ceremonia de investidura del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, convirtiéndose no solo en la persona más joven en participar de este evento, sino también en una de las poetisas y activistas más admiradas.

En la mañana de este miércoles, el mundo a través de pantallas presenció la posesión del mandatario de Estados Unidos, jornada en la cual actuó una nómina de estrellas de la música, como Bruce Springsteen, Katy Perry, Jennifer López, Lady Gaga, la agrupación Foo Fighters, entre otros más.

Pero uno de los momentos más conmovedores y que llamó la atención de los espectadores fue la declamación de una sonriente, ingeniosa y joven poeta: Amanda, quien con sus versos envió un mensaje esperanzador para su país natal.

Versos de fe y esperanza

Vestida de amarillo y con una gran diadema roja coronándole la cabeza, la joven afroamericana cautivó al público. Con solo 22 años, la oriunda de Los Ángeles recitó un poema de su propia creación, La colina que subimos, una referencia a la sede del Congreso que fue invadida por una multitud de partidarios del presidente saliente, el republicano Donald Trump, el pasado 6 de enero.

Su texto, que escribió después del hecho que se saldó con cinco muertos, evoca “una fuerza que destruirá nuestra Nación, en lugar de compartirla”. “Este esfuerzo casi tuvo éxito / pero si bien la democracia puede retrasarse en ocasiones, no se la puede reprimir permanentemente”.

Así, con voz tranquila, entonó sus rimas, acompañándolas con gráciles movimientos, sin dejar que apareciera ningún tartamudeo que, como a Joe Biden, la afectó en su infancia. Y también la impulsó a empezar a escribir, para compensar esa dificultad.

“Hemos visto una fuerza que destrozaría nuestra nación en lugar de unirla,

destruiría nuestro país si eso significaba retrasar la democracia,

y este esfuerzo estuvo a punto de tener éxito.

Aunque la democracia puede ser periódicamente retrasada,

nunca puede ser permanentemente derrotada.

En esta verdad, en esta fe, confiamos.

Porque mientras tengamos nuestros ojos en el futuro,

la historia tiene sus ojos puestos en nosotros”, fueron algunos versos del discurso de Gorman.

La poetisa se describió a sí misma como “una chica negra flaca, descendiente de esclavos, criada por una madre soltera”, que se encuentra “recitando” frente a un presidente.

Según la prensa estadounidense, su nombre fue sugerido a los organizadores de la ceremonia por Jill Biden, esposa del ya 46º presidente, quien ya le venía siguiendo los pasos, asistiendo a sus lecturas. Una invitación que la invadió de “emoción, la alegría, el honor y la humildad, y al mismo tiempo, el terror”, afirmó Amanda en entrevista con la BBC.

Y aunque antes de su actuación cinco poetas recitaron en anteriores ceremonias de investidura de los presidentes estadounidenses, entre ellos Robert Frost y Maya Angelou, ninguno era tan joven como Amanda. 

Prodigio de la poesía

En un hogar de pocos recursos la poeta creció con esa afición que hoy la ha llevado a encabezar varios titulares de la prensa internacional por el poder de sus palabras, pues desde corta edad escribía sus primeros versos. “Era una niña rara que disfrutaba leyendo y escribiendo, motivada por mi madre”, señaló.

A pesar de su corta carrera, sus textos han llegado a la Casa Blanca, en el mandato de Obama y ha sido invitada para actuar para Lin-Manuel Miranda, Al Gore, Hillary Clinton, Malala Yousafzai y otros más.

Así mismo, Gorman ha interpretado varios poemas comisionados para CBS This Morning y ha hablado en eventos y lugares en todo el país, incluida la Biblioteca del Congreso y el Lincoln Center. Recibió una Beca Genius de OZY Media, así como el reconocimiento de Scholastic Inc., Young Arts, los premios College Women of the Year de la revista Glamour y los premios Webby.

Además, ha escrito para el boletín The Edit del New York Times y redactó el manifiesto de la campaña del Mes de la Historia Negra de Nike 2020. Por su talento ha sido merecedora del premio Poets & Writers Barnes & Noble Writers for Writers, así como también es la miembro más joven de la junta directiva de 826 National, la red de escritura juvenil más grande de los Estados Unidos.

Gorman ganó su primer premio de poesía a los 16 años, llegando a la cima de su corta carrera y fue coronada como la “mejor poeta joven” del país tres años después por Urban Word y la Biblioteca del Congreso, mientras estudiaba Sociología en la prestigiosa Universidad de Harvard.

Por ahora, la poeta ha escrito para el New York Times y tiene tres libros por publicar con Penguin Random House. Uno de ellos es Chance sings, un llamado al mundo para realizar pequeños o grandes cambios, a través de un viaje musical. “Puedo escuchar el cambio tarareando, en su canción más fuerte y orgullosa. No temo que llegue el cambio, y por eso canto”, escribe en estas páginas.

Esta laureada poetisa y activista está comprometida a trabajar por la educación y el empoderamiento de las niñas, a nivel local, nacional e internacional. Todo ello confirma su virtuosismo con el arte de las palabras y su título como la niña prodigio, que cautivó al mundo.