Olímpicos Tokio 2021 ¿Rumbo a cancelación definitiva?

Foto AFP

La posibilidad de que los Juegos Olímpicos de Tokio se realicen este año es cada día más complicada. La primera ola de la pandemia de Covid-19 ya obligó a su aplazamiento el año pasado y la segunda se erige cada día más como la mayor amenaza para forzar incluso la cancelación definitiva de la máxima cita orbital del deporte.



Aunque este viernes las diversas partes implicadas en la organización de los Juegos reafirmaron su intención de mantenerlos para las fechas previstas (23 julio-8 agosto de este año), la realidad es que si la pandemia no disminuye su trágica dimensión en este arranque de 2021, lo cual solo se lograría con un esquema de vacunación mundial más rápido y de mayor cobertura, el fantasma de un nuevo aplazamiento o de su cancelación es cada día más palpable.

"Estoy determinado a recibir unos Juegos Olímpicos seguros", declaró el viernes el primer ministro Yoshihide Suga en una sesión parlamentaria, como muestra de "la victoria de la humanidad sobre el nuevo coronavirus".

De igual manera, el comité organizador ratificó que está "completamente concentrado" en los preparativos para recibir la cita olímpica, junto con el gobierno japonés, la ciudad de Tokio, el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Paralímpico Internacional (CIP).

Tanto el Primer Ministro como el comité organizador tuvieron que salir este viernes de urgencia a replicar una noticia publicada por el diario británico The Times que, citando una fuente en el seno de la coalición en el poder japonés, aseguró que el gobierno habría decidido ya de manera secreta renunciar a la organización de los Juegos este año, debido al recrudecimiento mundial de la pandemia así como a nivel local.

Como opción, el gobierno buscaría asegurar que Tokio organice los Juegos de 2032, la próxima edición disponible tras París-2024 y Los Ángeles-2028, según The Times.

No hay plan B

Otros responsables japoneses desmintieron también la versión periodística. El portavoz adjunto del gobierno, Manabu Sakai, declaró que no había "nada de verdad" en el artículo del Times y el gobernador de Tokio Yuriko Koike aseguró "no tener ni idea" del origen de esta información.



"Nos coordinamos estrechamente con el gobierno, el Comité Organizador y el COI" y "la verdad es que no ha habido ninguna discusión sobre una anulación o aplazamiento" de los Juegos, declaró Koike.

De otro lado, los comités olímpicos de Estados Unidos y Canadá reiteraron que se preparan para enviar a sus deportistas a Japón este verano boreal.

A su turno, el propio presidente del Comité Olímpico Australiano Matt Carroll calificó de "rumor infundado" la información del diario británico, concediendo que se tratarán de "unos Juegos muy diferentes, concentrados en los deportistas y sus competiciones".

En una entrevista con la AFP el martes pasado, el director general de Tokio-2020 Toshiro Muto afirmó que la celebración de los Juegos era "el punto inflexible" de la organización.

Frente a las dudas crecientes, el presidente del COI Thomas Bach volvió a subrayar su determinación. "En este momento no tenemos ninguna razón para creer que los Juegos Olímpicos de Tokio no comenzarán el 23 de julio", declaró.

"No hay un plan B y estamos totalmente comprometidos para convertir estos Juegos en un éxito", añadió el dirigente alemán.

Sin embargo, la semana pasada un ministro clave del gobierno japonés, Taro Kono, se mostró como una voz discordante estimando que no se podía excluir ninguna opción con respecto a los Juegos.

¿Juegos sin público?

En marzo de 2020, en el momento en el que la primera ola de coronavirus se propagaba por el mundo, el COI había tomado la decisión sin precedentes de aplazar los Juegos justo después de que Australia y Canadá anunciaran su intención de no enviar a sus deportistas a Tokio para una cita que tenía que haber comenzado en julio pasado.



El recrudecimiento actual de la pandemia afecta también a Japón, donde la opinión pública se opone ahora a la organización de los Juegos, prefiriendo un nuevo aplazamiento o la anulación, según sondeos recientes.

Con elecciones legislativas en Japón dentro de unos meses, el Partido Liberal-Democrático (PLD), en el poder, "podría aceptar un riesgo enorme organizando estos Juegos muy impopulares", estimó Amir Anvarzadeh, analista de Asymmetric Advisors.

"Es casi una certeza", visto el número de personas implicadas y el número de variantes del covid-19 en circulación, que los Juegos provocarían un aumento de los contagios, añadió.

Incluso, la asociación médica de Tokio sugirió este viernes que el evento se desarrolle sin público. La organización, que espera que los aficionados puedan acudir, aunque posiblemente de manera limitada, deberá decidir sobre la cuestión.

Pese a ello, en diciembre el Comité Organizador publicó un informe interno de 53 páginas en el que se explicaba cómo podrían celebrarse los Juegos de manera segura, incluso sin la vacuna del covid-19, incluyendo medidas que instan a los aficionados a no gritar o hablar en voz alta en los recintos olímpicos.

A finales del año pasado se indicó que hasta la próxima primavera no se anunciará cuántas personas podrían acudir a ver en directo las diferentes pruebas, si es que se permite la presencia de público, pero el informe aseguró que los hinchas podrían saltarse una posible cuarentena y usar el transporte público, siempre que respeten reglas como el uso de mascarillas o guardar facturas para ayudar a trazar sus movimientos y contactos.



En las sedes deportivas, deberán lavarse las manos y evitar los espacios cerrados, quedando prohibidos "actos que incrementen el riesgo de infección por las gotitas respiratorias en el aire, como gritar, hablar en alto, etc".

Apretón sanitario

La crisis es tal que este viernes el gobierno nipón presentó dos proyectos de ley para reforzar la eficacia de las medidas restrictivas contra el nuevo coronavirus que permitirían imponer multas y hasta penas de prisión a los refractarios.

Como se sabe, el país, incluida su capital, vive bajo un estado de emergencia decretado a principios de enero ante el repunte de casos de covid-19.

Hasta el momento, a diferencia de las medidas tomadas en otros países, los llamados de las autoridades a la población para que limite las salidas y la asistencia de bares y restaurantes no van acompañados de sanciones en caso de incumplimiento.

El gobierno japonés busca un equilibrio entre las medidas contra el coronavirus y el mantenimiento de la actividad económica, pero la opinión pública estima que el Primer Ministro no hace lo suficiente frente a la crisis sanitaria y su popularidad se ha desplomado, según sondeos recientes.

Japón se ha librado relativamente de la pandemia en comparación con muchos otros países, con unas 4.700 muertes registradas en un año, pero desde noviembre sufre una ola de infecciones que, según los especialistas, amenaza con sobrecargar los hospitales.



Visto todo lo anterior, entonces las preguntas continúan siendo las mismas ¿Podrán realizarse los Juegos Olímpicos en julio-agosto? ¿Es viable un nuevo aplazamiento? ¿La opción será la cancelación definitiva y esperar a París-2024 para ver a los más grandes atletas del orbe?... Interrogantes que hoy, debido a la pandemia, permanecen sin respuesta