Cinco razones para decirle no al pitillo y plásticos de un solo uso

/WWF

Las razones para decirle no a los plásticos de un solo uso son muchas por los efectos que causan en el medio ambiente y su permanencia en el tiempo sin que se degraden.

Una forma de mirar más allá, si ya dio el primer paso y se ha negado a recibir pitillos, cubiertos u otros elementos de este tipo, WWF le presenta cinco retos para seguir combatiendo su uso.

1. Despídase de otros plásticos de un solo uso: Los cubiertos desechables son otra fuente de contaminación que podemos evitar. Cuando pida un domicilio de comida solicite explícitamente que no te los envíen o si usa un aplicativo digital para comprar, escríbalo en los comentarios. También puede comprar un set de cubiertos para llevar en tu maleta o bolso. Así podrá usar los tuyos en vez de acudir a los que te entregan en los restaurantes.

Recuerde: cada semana se está comiendo el aproximado a una tarjeta de crédito en microplásticos. Juntos tenemos la posibilidad de eliminar el plástico de un solo uso que termina contaminando nuestros alimentos.

2. Cambie la forma de beber: Acostúmbrese a llevar su propio recipiente con agua. Es saludable y evite también los vasos plásticos. Así no sólo elimina el pitillo, sino otro residuo que seguramente terminará en un vertedero o posiblemente en el océano. Si cree que una sola acción no es contundente, piense que la mitad de todo el plástico que se ha producido hasta hoy se fabricó tan solo en los últimos 15 años. Así que al usar menos, definitivamente podremos revertir esta tendencia que tiene en jaque a la naturaleza y en riesgo a todas las personas.

Tenga presente: se estima que 8 millones de toneladas de plástico llegan hasta nuestros océanos cada año; esto equivale a una volqueta cada minuto.

3. Elija mejor su comida: Antes de comprar un alimento fíjese en su empaque. ¿Existe una versión del mismo sin plástico? Muchas veces elegimos lo que compramos sólo por costumbre o conveniencia, pero no pensamos en si existe una alternativa menos contaminante. Y ¡claro! También es importante reciclar, pero si en primer lugar evitamos el residuo es mucho mejor. Además el plástico se recicla mucho menos que otros materiales como el papel, el cartón e incluso el aluminio.

Evite a toda costa comprar frutas empacadas en cajas plásticas. No hay mejor conservante para una fruta que su cáscara y no nos podemos dar el lujo de desperdiciar los alimentos. Las frutas y verduras son los que más terminan en la caneca.

4. Compre un pitillo reutilizable: Sí, por supuesto que podemos vivir sin pitillos y hasta resulta divertido tomarse un granizado o una malteada sin uno. Pero si definitivamente se quiere despedir de la tentación de usarlo ¡lleve el suyo! Además, muchas tiendas donde venden opciones de metal o bambú, también tienen otros artículos claves a la hora de vivir con menos plástico. ¿Qué tal un cepillo de dientes de bambú o un champú en barra que evita el recipiente plástico?

No se le olvide: para 2050 se ha calculado que puede haber más plástico en el océano que peces, y se han encontrado residuos plásticos en el 90% de las aves marinas y en todas las especies de tortugas que nadan en el océano.

5. Conéctese con los océanos: Es importante saber que todo lo que haga para proteger el océano, uno de los más afectados por la contaminación plástica, ¡también le beneficia a usted! La mitad del oxígeno que respiramos viene desde allí y hasta el 30% del carbono -un gas efecto invernadero responsable del cambio climático- es absorbido por éste. Por otro lado, más de 500 millones de personas dependen de los recursos costeros para tener comida, y seguro usted o alguien cercano adora un buen plato de pescado.

Aprenda: active su curiosidad y busque más información sobre cómo puede proteger los mares. Unirse a la limpieza de una playa o informarse sobre la veda, que significa conocer las especies que debe evitar comer mientras están en sus épocas de reproducción.