"Fronteras de Colombia tienen 350 pasos ilegales"

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En entrevista a EL NUEVO SIGLO, el general Jorge Mora, asegura que alias ‘Otoniel’ se está quedando solo y que en algunas zonas el Eln está aliado con ‘Los Caparrapos’

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En un esfuerzo para combatir los delitos que traspasan las fronteras que afectan no solo a Colombia sino al mundo, el Ejército creó la Fuerza de Despliegue contra las Amenazas Transnacionales, entre las que se encuentran narcotráfico, minería y migración ilegal; el tráfico de armas y el nuevo desafío de seguridad en el campo cibernético.

En desarrollo de su tarea, esa fuerza, cuyo comandante es el general Jorge Eduardo Mora, ha logrado identificar la existencia de 350 pasos ilegales por las fronteras de Colombia con Venezuela, Perú, Brasil, Ecuador y Panamá.

Sobre este y otros temas el general Mora habló con EL NUEVO SIGLO.

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuál es el rol de la Fuerza de Despliegue contra Amenazas Transnacionales?

GENERAL JORGE EDUARDO MORA: La Fuerza fue creada en desarrollo del proceso de transformación del Ejército, basada en cuatro preceptos: la transformación, la reorganización, la nueva doctrina, la doctrina Damasco y la visión del futuro. En este proceso nació un combate frontal contra las amenazas persistentes. Dentro de ellas hay un común denominador que todas estaban empezando a verse involucradas en delitos transnacionales. Es decir, el Eln, las Farc residuales, el Clan del Golfo, Los Pelusos y Los Puntilleros. Estamos hablando de narcotráfico, explotación ilegal de yacimientos mineros, la migración ilegal y el contrabando de armas.

ENS: ¿Qué otros delitos ataca?

GJEM: En todos los delitos que traspasan las fronteras trabajamos en coordinación con la Armada Nacional, la Fuerza Aérea, la Policía y la Fiscalía.

ENS: ¿Los delitos transnacionales están creciendo en el país?

GJEM: Evidentemente el narcotráfico se incrementó en los últimos 12 meses en un 17%, pues de 146 mil hectáreas de cultivos de hoja de coca pasamos a 171 mil hectáreas. Obviamente los grupos armados organizados están enquistados en el narcotráfico y la explotación ilegal minera de manera histórica y lo único que han hecho es cambiar de nombre. Su propósito principal es manejar esta economía ilegal.

ENS: ¿El Eln, las Farc residuales y el Clan del Golfo, entre otros, están unidos?

GJEM: En algunas regiones del país hay alianzas entre Caparrapos y residuales de las Farc, entre Caparrapos y el Eln. Pero en  otras también combaten entre ellos.

ENS: La Fuerza que usted dirige, ¿también hace parte de Agamenón?

GJEM: Como comandante de la Fuerza de Despliegue contra Delitos Transnacionales hago parte de la operación militar y policial Agamenón y soy el encargado de la planeación de todas las operaciones contra el Clan del Golfo y nuestra sede principal área es Carepa, donde se inició y provocó una dispersión, lo que nos llevó a tener presencia constante en el sur de Córdoba, el Bajo Cauca y Chocó. Esta dispersión provocó en el Clan del Golfo la pérdida del mando y control e incluso de las rutas del narcotráfico por vía aérea, terrestre,  fluvial y marítima. Agamenón II llevó al Clan del Golfo a enquistarse en determinadas áreas para empezar a disputar la territorialidad, el microtráfico, la extorsión, el secuestro y otra serie de delitos.

ENS: ¿El Clan del Golfo para controlar esos territorios incrementó los homicidios?

GJEM: Con este accionar se incrementó el número de homicidios en el Bajo Cauca, en el mismo Urabá y en el sur de Córdoba como consecuencia por la disputa entre estos grupos armados. El Clan del Golfo alcanzó a controlar algunas de estas áreas y al ingresar otro actor armado como los residuales y en otras regiones con alianzas con el Eln. En cuanto a los llamados Caparrapos, se sabe que se separaron del Clan del Golfo y ahora atacan esas estructuras, precisamente, por la dinámica de querer controlar algunas áreas que antes eran de las Farc.

ENS: ¿Se puede decir que la criminalidad viene mutando o transformándose ante el accionar militar y policial?

GJEM: Se viene registrando una transformación de la criminalidad y yo la defino en tres fases: el control hegemónico de los carteles con capacidad de desestabilización en los años 80 y 90 cuando estaban los carteles de Medellín y de Cali; la variación estructural de redes por la pérdida de capos y el rol del crimen organizado entre los años 2000 y 2012, y que empiezan a tener un impacto regional, y el control lo tienen las Farc, las Auc, el Eln, pero también hay disputas entre ellos y la globalización del delito entre el 2013 y el 2018 y aquí lo denomino la variación de la criminología, y es donde están los grupos residuales de las Farc, del Eln, del Clan del Golfo, Los Puntilleros y Los Pelusos, donde ya hay unas economías criminales y violencia por el control del territorio.

ENS: ¿Cuánto perciben estos grupos armados ilegales?

GJEM: Los ingresos son muchísimos y para dar un ejemplo en desarrollo de la Operación Agamenón se han decomisado más de 250 toneladas de clorhidrato de cocaína. Un kilo de coca vale en Colombia entre $5 y $6 millones y entre más distancia recorra ese kilo, por decir, Japón, tiene un costo de 60 mil dólares. Estamos hablando de cifras astronómicas.

Pasos ilegales

ENS: ¿Cómo se controlan las fronteras para evitar que salga la cocaína y el producto de la minería ilegal?

GJEM: En las fronteras con Panamá, Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú hay más de 350 pasos ilegales. Solo en la frontera con Venezuela hay 268 pasos ilegales. Es una dinámica que evidentemente permite que todas estas economías ilegales puedan tener alguna facilidad de hacer transacciones de droga y dinero, de droga y armas, de minería ilegal y otros delitos.

ENS: ¿Cómo se está enfrentando la mutación de los delitos en los grupos armados ilegales?

GJEM: Diría que en el caso colombiano este tipo de mutación ya se está viendo, en  especial por el problema con Venezuela y la cantidad de migración ilegal que pasa por la frontera, e incluso por Brasil y otras naciones, tratando de llegar hacia el norte. Este problema empieza a tener los mismos grupos armados ilegales a tratar de controlar ese flujo de personas. Pero estos procesos no reemplazan la gran cantidad de dinero que perciben estos grupos con el narcotráfico y la minería ilegal.

ENS: ¿Cuáles son las cifras de la lucha contra estos grupos, en especial contra el Clan del Golfo?

GJEM: Las cifras son importantes. En cuanto a procesos de extinción de dominio por el orden de $17 mil millones y en clorhidrato de cocaína van más de 250 toneladas decomisadas. Y, en desarrollo de las operaciones han sido abatidos más de 73 integrantes del Clan del Golfo, entre ellos 27 importantes cabecillas de primer nivel, mandos medios y terceros y 2.194 capturas, mientras que otros 40 se sometieron a la justicia, al tiempo que fueron rescatados numerosos menores de edad que habían sido reclutados por ese grupo ilegal. Se puede afirmar que el Clan del Golfo ha sido muy golpeado o diezmado.

ENS: ¿Con todos estos golpes donde está ‘Otoniel’?

GJEM: ‘Otoniel’ en estos momentos está en un debilitamiento fuerte. Le está pasando lo que le ocurrió a los grandes capos terroristas en Colombia y lo que pasó con Pablo Escobar, a Alfonso Cano, al Mono Jojoy y Raul Reyes, entre otros y por ello más temprano que tarde ‘Otoniel’ será capturado y sometido al imperio de la ley.