Por compra de TES llegaría más capital

AFP
El cobro a los títulos se pone a tono con la tarifa de los países de la Alianza del Pacífico

Uno de los componentes de la ponencia de la Ley de Financiamiento que más expectativas ha suscitado en el mercado financiero local es la reducción del 14% a 5% en la tarifa de la retención en la fuente que se cobra a los agentes internacionales que adquieran TES.

De acuerdo con el Gobierno, con esta iniciativa se busca que Colombia se acerque a los estándares de otros países de la Alianza del Pacífico. De lograrlo, se incentivaría una mayor llegada de capitales del exterior, lo cual tendería a reducir el costo del endeudamiento público.

De acuerdo con los analistas del Bancolombia “nuestros cálculos sugieren que si se presentaran mayores compras de parte de los agentes externos, de modo que la participación de los mismos llegase al nivel observado en México, la rentabilidad promedio de los TES TF se reduciría en 12 puntos. Si se avanzara hasta el porcentaje de tenencias de Perú, tal disminución sería de 58 puntos. Si esta disminución se trasladara al cupón promedio de la deuda, representaría una reducción anual en el servicio de la deuda por $343 mil millones y $1,66 billones, respectivamente”. 

Este beneficio potencial acarrearía, sin embargo, un riesgo en materia de vulnerabilidad macroeconómica, ya que se acentuaría la dependencia del país a los flujos de inversión extranjera de portafolio. Además, el tamaño del mercado local podría resultar muy limitado para atender una eventual salida masiva de estos agentes. No obstante, ante estas amenazas sobre la estabilidad financiera un mayor peso de los agentes foráneos serviría como un medio efectivo para reforzar el compromiso de las autoridades económicas con un marco de política responsable. 

Costo-beneficio

Con estas consideraciones de costo-beneficio en mente, vale la pena recordar que el antecedente más inmediato de un cambio similar fue en la reforma tributaria de 2012, en la que el porcentaje de retención se revisó de 33% hasta el nivel que está vigente hoy. Dicho ajuste hizo posible la inclusión de la deuda interna en los índices de referencia de la renta fija emergente, lo que a su vez propició una entrada masiva de flujos globales al mercado interno. Como consecuencia de ello, en apenas 6 años los tenedores offshore pasaron de tener menos del 3% a más de una cuarta parte del saldo en circulación de TES.

Por lo anterior, hoy en día es válido preguntarse: ¿la reducción en la carga impositiva que se está discutiendo generará un auge similar al observado en años anteriores? 

Nuestra respuesta es que si bien incentivará la llegada de jugadores internacionales nuevos, y por ende conducirá a un aumento adicional en su participación en el mercado, el fenómeno no será de la misma magnitud al ocurrido cuando se incrementó el peso de Colombia en los índices GBI de JP Morgan”, sostienen los analistas.

En efecto, al cruzar los niveles de tributación a los inversionistas externos con su participación en las tenencias de deuda encontramos que no existe una relación clara entre estos indicadores. 

Incidencias

Las cifras ponen de manifiesto que hay factores adicionales al tratamiento tributario que inciden en el peso que los inversionistas internacionales tienen en el mercado local. Entre ellos están el grado de liquidez y de profundidad del mismo, la existencia de costos y limitaciones transaccionales, o las consideraciones de tipo operativo.

Además de lo anterior, no puede perderse de vista que en estos momentos los mercados emergentes de renta fija en moneda local están siendo más influenciados por las tendencias internacionales que por los factores idiosincráticos. 

En años previos la llegada de los agentes externos se aceleró debido al entorno de tasas de interés en mínimos históricos y la provisión de liquidez abundante que imperaba en los países desarrollados. Hoy por hoy las condiciones financieras globales son más exigentes, por lo que la aversión al riesgo ha aumentado y los flujos de capitales a los países en desarrollo se han moderado de forma significativa.

Señalan los analistas que “consideramos que con sus costos y beneficios esta medida será un paso adicional en la dirección de abrir el mercado de deuda pública colombiana a los jugadores internacionales. Sin embargo, dado que el tratamiento tributario no es la única consideración para estas entidades y que el contexto global es hoy más más desafiante, en materia de nuevos flujos el efecto marginal de esta medida será probablemente inferior”.