Veganismo, un estilo de vida

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La dieta no es lo único que cambia en este modo de vida.  La ropa y la forma de pensar dan un giro total

 

ALGUNOS dejan de consumir ciertos alimentos por moda, otros a causa de la presión social o el entorno que los rodea. Pero hay quienes lo hacen para cambiar no solo una dieta, sino su estilo de vida. Ricardo Balaguera y Lucas Bertarelli –un colombiano y un argentino- dicen que el veganismo es “toda una forma distinta de ver el mundo”.

El veganismo consiste en el consumo de alimentos o artículos que no sean de origen animal y no hayan sido producidos bajo la explotación de seres humanos. Pero así mismo es una cultura que está asociada a mitos que van desde la comida hasta la salud.

Estos imaginarios que se construyen hacen que “estemos medio estigmatizados los veganos y encasillados. Como que nos ven como una secta o una cosa mega religiosa”, le dijo a EL NUEVO SIGLO Lucas Bertarelli, un convencido de que hay que vivir en armonía con los seres vivos en un país carnívoro como Argentina.

Bertarelli pasó primero por el vegetarianismo hace 10 años cuando empezó su interés por el cuidado de los animales, pero al ver lo que pasaba alrededor de la producción de los alimentos que seguía consumiendo y la cercanía que tenía desde temprana edad con los seres vivo, tomó la decisión radical de convertirse en vegano.

La historia de  Ricardo Javier Balaguera, tatuador de 32 años que vive en Bogotá, ha sido diferente. Comenzó en el veganismo tras oír música de bandas que hablaban en pro de los animales y la eco-política. Un camino que se convirtió para él en una ideología.

“Empecé por la música y poco a poco me fui integrando a diferentes colectivos que a través de la música y el arte intentábamos comunicar una idea, que es bastante difícil, sobre que los animales son iguales a nosotros y que nosotros somos animales también. El veganismo para mí nunca ha sido solamente una dieta, sino que está cargado de un contenido más ideológico”, le expresó Ricardo a este Diario.

Una dieta sin restricciones

Uno de los mitos que se ha generado alrededor del veganismo es sobre los productos que se pueden consumir. Algunos piensan que adoptar esta dieta significa tener restricciones y dejar de incluir proteínas o alimentos como la leche en sus comidas, algo visto por la mayoría como negativo. Ricardo, sin embargo, ha demostrado que hasta con poco dinero se pueden hacer recetas más sanas que no incluyan alimentos de origen animal.

Su mañana empieza con un plato de frutas y cereales que va acompañado con leche vegetal y en ocasiones con leche de almendras “cuando hay vacas gordas”. Pero cuando el presupuesto no alcanza, su arma secreta es la leche de arroz, que él mismo prepara para comer con pan integral u hojaldrado.

Respecto a su almuerzo “es muy normal. La gente está acostumbrada a ver como si fuera algo del otro mundo, pero en realidad es un almuerzo normal sin la carne, obviamente hay que sustituirla, entonces generalmente come espinacas, muchas verduras de hojas grandes”.

Muchos dicen que este tipo de alimentación puede afectar la salud, ya que en los productos de origen animal se encuentran importantes vitaminas y minerales que necesita el cuerpo para llevar una vida saludable.

Para la nutricionista Angélica Veloza, de la Universidad Nacional de Colombia, “una dieta vegana puede cubrir todas las necesidades de un adulto en la mayoría de nutrientes, aunque en varias ocasiones es necesario revisar los niveles de la vitamina B12, hierro, calcio o vitamina D”, le dice a este Medio.

Balaguera señala también que ser vegano no ha sido fácil, ya que este estilo de vida ha cambiado varios aspectos de su día a día: “Por un lado está la costumbre, por el otro lado está la familia”. Sin embargo, asegura que “en Estados Unidos y Europa se compran frutas y verduras estúpidamente caras, lo que es diferente aquí, pues tenemos plazas casi al lado de las casas, donde se pueden comprar cosas muy baratas para estar bien alimentado, pero es cuestión de cambiar el chip y la costumbre”.

Veganos hasta en la ropa

Ser vegano implica no solo cambiar el tipo de alimentos que se consumen o proteger a los animales, sino también tener cuidado con los materiales de la ropa que se usa, ya que muchos de ellos son de origen animal.

Es por eso que Lucas Bertarelli desde hace cinco años creó una línea de ropa y artículos veganos, “PORCO”, una tienda virtual y la primera marca de ropa dedicada 100% a promover este tipo de prácticas en un país que tiene un alto porcentaje de población que acostumbra a comer carne.

Entre los materiales que son de origen animal se encuentran el algodón y el cuero, los cuales Ricardo no usa, “porque tener pedazos de piel de un muerto no me parece nada cómodo y  el proceso de fabricación de las curtiembres es supremamente contaminante”.

Para concluir, Lucas aseguró que la lucha diaria para sembrar esta filosofía de vida en la mente de cada individuo no es fácil por la falta de apoyo de parte de los gobiernos y de las personas que no aceptan esta cultura.

“De a poco vamos veganizando el país de la carne”, cerró Lucas.