C. Radical: no hay candidato a presidencia de la Comisión I

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El Partido Cambio Radical cuenta con seis parlamentarios en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, cada uno de los cuales podría ser postulado para ocupar la presidencia de esta célula a partir del próximo 20 de julio, en lo que corresponde a la última legislatura, pues hasta el momento ninguno ha dicho que va a aspirar, pero tampoco han manifestado que no.

Al comienzo de este Congreso, en julio de 2018, los partidos mayoritarios hicieron un acuerdo para rotarse las mesas directivas de las plenarias del Senado y Cámara, así como de las 14 Comisiones Constitucionales.

Conforme a esos acuerdos la presidencia de la Comisión Primera de Cámara le toca en la última legislatura al Partido Cambio Radical, colectividad que se declaró independiente en lo que va de este Gobierno, pero que ha acompañado varias iniciativas de ley de la administración Duque, al punto de que le han dado representación con gente suya ocupando las carteras de las TIC y de Salud.



Hay varios elementos que debe tener en cuenta quien vaya a aspirar en esta oportunidad a ocupar esta posición por Cambio Radical, como son alcanzar el consenso o, si no es posible, los respaldos mayoritarios en la bancada en dicha célula legislativa; así como consultar qué piensa el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, referente del partido, y Germán Córdoba, director de la colectividad.

También puede pesar a la hora de escoger un nombre el aspecto de dar representación a las regiones. Por ejemplo, en la segunda legislatura la Comisión Primera de la Cámara fue presidida por el liberal Juan Carlos Lozada, bogotano; en tanto que en la actual legislatura esa posición la ocupa el guajiro Alfredo Deluque.

Ello no quiere decir que un costeño o un bogotano por esta razón pueda ser descartado para ejercer la presidencia en la cuarta y última legislatura que comienza el próximo 20 de julio, pero puede ser un elemento a ser tenido en cuenta y que termine jugando a favor de otro parlamentario de Cambio Radical.

No obstante, los dos nombres, según conoció EL NUEVO SIGLO, que tendrían mayor chance de que Cambio Radical lo postule para ocupar la próxima presidencia de la Comisión Primera de la Cámara son precisamente un costeño y un bogotano: César Augusto Lorduy Maldonado (representante por Atlántico) y José Daniel López Jiménez (representante por Bogotá).

Otros parlamentarios de Cambio Radical que hacen parte de esta Comisión y que son potenciales aspirantes para esta presidencia, pues no han dicho lo contrario, son Erwin Arias Betancur (representante por Caldas), David Ernesto Pulido Novoa (representante por Guaviare), Jaime Rodríguez Contreras (representante por Meta) y Julio César Triana Quintero (representante por Huila).

La principal razón para que hasta el momento ninguno de los seis parlamentarios de Cambio Radical en la Comisión Primera haya levantado la mano para decir que va a aspirar, es porque el tema no ha sido abordado en las pocas reuniones de bancada que se han realizado este año.

No obstante, se espera que el asunto sea discutido en las dos semanas siguientes en que se tiene previsto reunión de bancadas de Cambio Radical, preparatorias de lo que será el trabajo que desarrollarán en la última legislatura de este Congreso.

Los retos

Las Comisiones Primeras de Cámara y Senado son apetecidas por la importancia que tienen debido a que se ocupan de asuntos constitucionales, leyes estatutarias, organización territorial, estructura y organización de la administración nacional central, entre otros temas.

Además teniendo en cuenta que el año próximo son las elecciones legislativas y de jefatura de Estado, ocupar la presidencia de la Comisión Primera de Cámara de Representantes da visibilidad de cara a lograr un escaño en estos comicios.

En esta célula legislativa se discutirán proyectos claves en el periodo como la reglamentación de la cadena perpetua para abusadores y violadores de niños.

También por la Comisión Primera de la Cámara hará tránsito el proyecto de ley estatutaria de la justicia, así como la iniciativa gubernamental enrutada a endurecer las sanciones a los corruptos.