Consultas, el primer pulso

  • Mañana vence el plazo dado por el CNE
  • Reglas del juego continúan siendo difusas

 

 

Mañana vence el plazo que el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio a los partidos, movimientos políticos y grupos significativos de ciudadanos para que informen si van a realizar consultas internas o interpartidistas el próximo 26 de mayo para escoger candidatos únicos de sus colectividades o de coalición de cara a los comicios de octubre próximo para elegir a gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles. Se supone que la fecha límite era la última semana de febrero pero la mayoría de las organizaciones urgieron al alto Tribunal un lapso más, ya que hasta ahora se están definiendo las barajas de aspirantes a las administraciones departamentales y municipales, y también es muy temprano para saber a ciencia cierta quiénes competirán por las asambleas y los concejos. Esa solicitud fue aceptada y se fijó una nueva fecha que, como ya se dijo, se cumple este martes.

Es claro que faltando siete meses largos para la cita definitiva en las urnas puede resultar un poco apresurado que los partidos y movimientos que van a respaldar aspirantes con firmas ya tengan claro si harán parte de coaliciones. Sin embargo esas son las reglas del juego y hay que maniobrar dentro de las mismas. Aun así no se puede ocultar que en muchos departamentos y municipios todavía no están oficializados los precandidatos y mucho menos los candidatos. En otros casos los movimientos significativos apenas si están en la etapa de recolección de los apoyos ciudadanos y resulta apresurado que estén pidiendo pista en las consultas interpartidistas cuando no se ha definido ni avalado por la organización electoral que reunieron la cantidad mínima de firmas válidas para ser habilitados en la respectiva contienda.

Si bien no es la primera vez que se acude al mecanismo de las consultas internas o interpartidistas en las elecciones regionales y locales, lo que ocurrió el año pasado, en el marco de la contienda presidencial, marcó una nueva dimensión. Como se recuerda, en la puja por la Casa de Nariño los aspirantes que apostaron por este mecanismo no solo sumaron una votación récord en las mismas sino que prácticamente marcaron el ritmo de toda la campaña. Ello pone de presente que quedarse por fuera de este ejercicio democrático puede resultar contraproducente para los candidatos en ciernes.

Desde hace varias semanas este Diario viene publicando informes muy detallados sobre cómo está arrancando la campaña para las gobernaciones y alcaldías capitales. En la mayoría de los casos los aspirantes que ya se han lanzado al agua se inclinan por acudir a las consultas para definir candidatos únicos de partidos y de coalición, razón por la cual en mayo es posible que una gran cantidad de electores asista a las urnas en un ejercicio de democracia partidista sin precedentes. Habrá que esperar a mañana para conocer en qué regiones se inclinarán finalmente por este mecanismo, aunque es claro que en algunas semanas se pedirá una confirmación a las colectividades y movimientos significativos, y allí será la última oportunidad para desistir, si es el caso.

Por lo pronto, lo que más preocupa en varios departamentos y municipios es que las reglas del juego para estas campañas de las consultas todavía no están definidas al detalle. Por ejemplo, no hay mecanismos efectivos para vigilar las fuentes de financiación de las actividades proselitistas como tampoco si la inversión en las mismas se reporta en su totalidad a las autoridades electorales. Igual se ha denunciado en algunas regiones la existencia de candidatos que acuden a las consultas solo como un instrumento para poder realizar campaña tempranera de cara a los comicios de octubre. Para ello montan una especie de pantomima política, enfrentando a uno o más rivales muy débiles, a los que vencerán sin problema alguno en mayo.

Como se ve, este ejercicio de las consultas internas o interpartidistas es muy dinamizador de la democracia y permite que las decisiones sobre las candidaturas definitivas tenga una mayor participación de los afiliados a tal o cual colectividad o movimiento político. Sin embargo, todavía persisten muchas zonas grises en cuanto a su estructuración, reglas del juego y financiación, entre otros elementos. Por igual, al no estar carnetizados en su totalidad los militantes de uno u otro partido, se mantiene el riesgo de que ciudadanos de otras colectividades participen en decisiones que no les corresponden.

Por el momento, lo mejor es esperar al primer corte de mañana para poder vislumbrar si las consultas serán, como lo fueron el año pasado, definitivas de cara a la definición del poder regional y local.