La Bayadera, historia del amor prohibido

Foto cortesía Cine Colombia

El ballet más exótico que ha presentado el Bolshoi, “La Bayadera” .llega a la gran pantalla de la mano de los mejores bailarines del prestigioso teatro. La pieza, inspirada en poemas de tradición hindú, será la encargada de continuar la temporada del Ballet este domingo y se podrá apreciar en escogidas salas de cine Colombia.

Esta historia de una pasión prohibida se desarrolla en la India del siglo XIX y es protagonizada por algunos de los bailarines más virtuosos de nuestros tiempos: la rusa Olga Smirnova como Nikiya, la increíble Olga Marchenkova como su rival Gamzatti y Artemy Belyakov como el príncipe Solor.

El artista de La bella durmiente y El cascanueces, Marius Petipa, concibió “La Bayadera” a partir de relatos de viajeros y fábulas que alimentaban la fascinación de los románticos por el lejano Oriente. Inspirado en dos dramas escritos por el poeta indio Kalidasa, quien vivió en el siglo VI y de cuya vida existen sólo leyendas, Petipa crea la historia de amor prohibido entre la desdichada Nikiya y su amante Solor.

La particularidad de este ballet sobre otros del coreógrafo está en la combinación de los pasos clásicos del ballet y su esencia hindú. En Europa se conocía poco de la cultura oriental y aunque estaba muy idealizada por los románticos de la época, Petipa estuvo más de seis meses creando la pieza. La obra fue musicalizada por Leon Minkus.

La coreografía de esta obra ha sido reinterpretada en varias ocasiones desde su estreno en 1877. La versión más famosa es la que realizó Rudolf Nuréyev en el escenario del Teatro de la Ópera de París. El espectáculo fue visto como una despedida del director del Ballet de la Ópera, quien fallecería tres meses después.

La música de esta exigente puesta en escena es del compositor y violinista Leon Minkus, quien escribió varias partituras de ballet enormemente populares. En 1862 se convirtió en director de orquesta del Bolshoi para luego unirse al Conservatorio de Moscú como profesor de violín. Su primer gran éxito como compositor llegó con Don Quijote (1869) de Marius Petipa en el Bolshoi. En 1870 fue nombrado compositor oficial de música de ballet para los Teatros Imperiales de San Petersburgo y tuvo una rica relación creativa con Petipa, con quien sus ballets incluían La Bayadère (1877) y Roxana (1878),  muchas de las cuales todavía se realizan ampliamente en la actualidad.