Acciones de Petrobras se hunden un 7%

AFP

Las acciones de Petrobras se hundían el viernes un 7% en la Bolsa de Sao Paulo, después que la petrolera controlada por el Estado brasileño diera marcha atrás a su decisión de aumentar los precios del diésel, atendiendo a presiones políticas.

Hacia las 13H20 locales (16H20 GMT), los títulos ordinarios de Petrobras caían 7,22% y los preferenciales retrocedían 6,75%, lastrando el índice Ibovespa de los principales valores, que cedía 1,87%.

Petrobras anunció el jueves que elevaría en un 5,7% el precio del diésel, en consonancia con la evolución de los mercados internacionales. Pero por la noche emitió un comunicado en el que afirma que "revisó" su posición y comprobó que "aún hay margen para aplazar por algunos días más el reajuste".

Esa decisión fue atribuida por analistas a temores de una huelga de camioneros como la que en mayo de 2018 paralizó por diez días al país y despertó temores entre los inversores de que el gobierno de Jair Bolsonaro no consiga avanzar con su agenda de recortes y privatizaciones.

"Al intervenir directamente en la política de precios del diésel de Petrobras, existen dudas acerca de si el gobierno (...) dispone de información privilegiada sobre un posible paro de camioneros, que sería una vez más económicamente trágica", escribió la consultora Infinity Assets en su nota diaria de análisis.

"Aún así, al intervenir en el aumento de los precios, hay temor de que las privatizaciones puedan sufrir una injerencia similar", agrega.

El equipo económico liberal de Bolsonaro, que asumió en enero, identifica las intervenciones estatales, con sus subsidios, con los años de gestión (2003-2016) del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT)).

Expertos citados por la agencia de informaciones financieras Bloomberg mencionaron en particular el riesgo de esas intervenciones en los proyectos de Petrobras de desprenderse de sus refinerías.

Petrobras obtuvo en 2018 su primer beneficio neto anual en cinco años, de 25.800 millones de reales (7.058 millones de dólares al cambio promedio de ese año), emergiendo de una grave crisis en la que se vio involucrada en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil.

El caso reveló la existencia de millonarios sobornos pagados por grandes constructoras a políticos y partidos para obtener contratos en la compañía.

Su estrategia de reconstrucción incluyó la venta de numerosos activos, con la voluntad de centrarse en sus actividades tradicionales, de producción de petróleo, con desarrollo en la extracción de petróleo bajo las camadas marinas de agua profunda (presal).