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Duque ¿“tibio”?

Para nadie es un secreto que hay fuertes tensiones entre el presidente Duque y el Centro Democrático, como quedó evidenciado en la última semana por temas como la negociación para levantar el paro indígena en el Cauca o la votación de las objeciones al proyecto de la JEP en la Cámara. La molestia de algunos parlamentarios uribistas llegó al extremo de que uno de ellos indicó que el “verdadero tibio en política” no era el excandidato presidencial Sergio Fajardo sino el propio Duque. Sin comentarios.

 

¿Cómo le irá en encuestas?

¿La forma en que el gobierno del presidente Iván Duque solucionó el paro indígena en el Cauca afectará o impulsará la favorabilidad del Jefe de Estado, al menos en las encuestas? Esa pregunta será despejada en estos días ya que algunos medios de comunicación contrataron sondeos para conocer la opinión de los colombianos al respecto. Las encuestas que se han dado a conocer esta semana no alcanzaron a registrar el impacto del hecho, razón por la cual algunos analistas consideran que se ‘quemaron’ en la puerta del horno. Para varios de los observadores políticos parece claro que el efecto del tema Venezuela y la cruzada de Duque contra el régimen de Nicolás Maduro, que benefició al comienzo del año al Presidente, se diluyó ya en parte.

Navarro, el sacrificado

Tras conocerse el miércoles pasado que la exsenadora Claudia López ganó la encuesta encargada por la Alianza Verde para definir si ella o el excongresista Antonio Navarro serían la candidata o el candidato único de esas toldas para la Alcaldía de Bogotá, algunos dirigentes cercanos al exgobernador de Nariño indicaron, en privado, que él había terminado siendo el principal sacrificado en todos los movimientos políticos en esa colectividad ¿La razón? Según sus allegados, Navarro no se postuló al Senado en marzo de 2014 porque le habían prometido la candidatura en Bogotá, lo que le impidió una segura reelección en su curul. Sin embargo, López, que fue fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo el año pasado y no pasó a segunda vuelta, ahora se le terminó atravesando y ganándole el tiquete para pelear por el Palacio Liévano.

Sin el pan ni el queso…

Así las cosas, Navarro se quedó, como se dice popularmente, sin el pan y sin el queso, ya que no está en el Senado -en donde hoy sería claramente uno de los jefes de la coalición opositora- ni tampoco llegó a las urnas para competir por la sucesión de Enrique Peñalosa. Para algunos de sus competidores el excongresista no supo jugar bien sus fichas o, incluso, se confió demasiado. Por lo mismo, desde ya hay quienes consideran que la Alianza Verde debería compensarle por las circunstancias en que terminó imbuido y que la mejor manera sería ponerlo desde ya en el partidor de los precandidatos presidenciales para 2022. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que si López no gana la Alcaldía se vuelva a interesar en ser candidata o fórmula de Fajardo para la sucesión de Duque.