79% de colombianos afirma que sus ingresos han bajado

Foto archivo El Nuevo Siglo

El 79% de los colombianos afirma que sus ingresos se han reducido debido a la contingencia generada por la pandemia del Covid-19, de acuerdo con el informe Consumer Insights 2020 de la división de consumo masivo de Kantar.

A su vez, señala que los compradores están optando por surtidos y abastecimiento en primer lugar, a través de hiperbodegas, grandes cadenas e independientes; también buscan conveniencia y proximidad, donde minimercados, droguerías y el comercio electrónico se destacan.

Este último rubro cobra más relevancia en estos tiempos: creció 107% en marzo, comparado con el mismo mes del año anterior; y aunque sigue siendo un canal pequeño en el contexto del total de los canales, este crecimiento que estamos viendo le da un gran potencial.

Se destaca que el volumen en unidades se mantiene estable; el valor se incrementa un 8%; y la frecuencia de compra también permanece estable, en lo que tiene que ver con el primer trimestre del año.

Cuando se contrasta con las cifras del 2019, se evidencia que marzo, particularmente, fue un mes con un crecimiento importante en valor total (16%), demostrando que los hogares hicieron un abastecimiento previo a la cuarentena. Además, la frecuencia de compra cayó 8%, lo que evidencia menos idas a los puntos de venta, con un incremento del 12% en el precio promedio y 2% en unidades compradas.  

 

Consumo

Al respecto, Mario Arregui, Country Manager de Kantar para consumo masivo, indicó que “vemos a los hogares cada vez más preocupados con la diseminación del virus: 67% de ellos estaban preocupados en una primera investigación, hoy ya son 85%. Los colombianos están buscando proteger la salud en medio de la crisis, y por eso han modificado lo que buscan en los canales de compra, donde aunque el precio es un elemento importante, en estas circunstancias no es el más relevante”.

Sostiene que “el 67% de los hogares prefieren ir a realizar sus compras lo más cerca posible para no exponerse al virus; el 64% de los hogares asisten a lugares donde se cumplan con las medidas sanitarias; el 54%, donde haya poca cantidad de gente; otro 54% por precios; y un 46% por surtido de productos”.

Además, otro elemento que se aprecia es que el gasto en pedidos a domicilios en el mes de marzo creció un 32%. Ya el 25% de los hogares ha comprado alimentos o comidas preparadas a través de Apps, Internet, teléfono o Whatsapp; y el 75% de los que han usado estos medios piensan que los seguirán usando después de la contingencia, lo que deja una oportunidad muy grande a este modelo de compras.

 

El gasto

“Sin duda, este año hemos tenido momentos particulares y una dinámica especial en las compras. Analizando la evolución del gasto durante las últimas semanas, evidenciamos que ha seguido una tendencia de olas, con picos y valles durante los períodos que hemos medido: la semana del 16 al 22 de marzo se tuvo el índice de gasto total más alto del 2020; en la siguiente se estabiliza a niveles de las primeras semanas de febrero; para volver a crecer antes de Semana Santa, período en el que disminuye, para volver a recuperarse al final del mes de abril”, explicó Arregui.

En el consumo masivo de este periodo se identifican tres momentos relevantes en la rutina diaria: el primero es cocinar dentro de casa, lo que generó un crecimiento de categorías como arroz, aceite, carnes frías. Segundo, buscar productos que les brinden indulgencia para acompañar sus espacios de esparcimiento, favoreciendo categorías como snacks, galletas y chocolates de mesa. Y tercero, mantener el hogar más limpio, lo que hizo crecer las categorías de detergentes, jabones y suavizantes. Por otro lado, los sectores más afectados fueron los productos de belleza, reduciendo hasta un 49% el gasto en estos productos.

En un primer momento, los hogares han hecho compras impulsivas de abastecimiento, lo que ha llevado a un crecimiento de las categorías básicas de uso. Esto puede estar muy relacionado al Síndrome de ‘Fear Of Missing Out’ -FOMO- (en español, miedo a perderse algo), lo que se traduce en el temor a quedarse sin alimentos básicos.