En 43% aumentó número de quiebra de personas

archivo

Durante el mes de mayo, el número de personas naturales que se declararon en quiebra creció en un 43%, respecto al mes de abril, según lo señaló la firma Insolvencia Colombia en un análisis estadístico realizado para medir el impacto financiero que el paro nacional ha surtido en los ciudadanos.

Según la firma, la principal causa de insolvencia que señalaron los colombianos durante este periodo de tiempo fue la imposibilidad de pagar sus deudas, debido a una falta de ingresos por la imposibilidad de trabajar y el cierre del comercio en la pandemia, pero agudizada aún más por la situación de orden público que vive el país durante más de mes y medio.

“Aunque la pandemia redujo considerablemente los ingresos de muchos colombianos, algunos han podido solventar las deudas gracias a los ahorros o unas leves mejorías en sus ingresos. Sin embargo, la situación de orden público ha profundizado la crisis en varios hogares, sobre todo los que se dedican al comercio, llevándolos a no poder pagar sus deudas y optar por segundas oportunidades como la ley de insolvencia”, afirmó Luis Benítez, director de Insolvencia Colombia.

Así mismo, la firma encontró en el análisis estadístico que, en comparación entre mayo de 2020 y mayo de 2021, el incremento del número de personas que se acogieron a la ley de insolvencia financiera es de 63,93% a nivel nacional.

“La proyección es que en este 2021 van a haber cerca de 32% más solicitudes de insolvencia que el año anterior, estando en un rango de entre 2.900 a 3.100 personas que se declararán en quiebra”, señala Benítez.

El informe también reveló que, en las principales regiones del país, donde también se ha llevado a cabo bloqueos, las insolvencias han aumentado considerablemente de abril a mayo de 2021: Valle del Cauca 127,1%, Bogotá 89,7% y Antioquia 74,3%.

La firma Insolvencia Colombia también dio recomendaciones para los colombianos que se han visto afectados en su capacidad de pago durante el paro nacional, entre ellas priorizar el pago de las obligaciones con mayores tasas de interés y tomar decisiones “difíciles” como priorizar pagos con los bancos menos dados a apoyar a sus clientes, dado que posteriormente podría ponerse al día con los demás.