El reto del campo en Colombia | El Nuevo Siglo
Sábado, 6 de Junio de 2020

De acuerdo con cifras del Censo Nacional Agropecuario (CNA) del año 2015, de 111 millones de hectáreas con las que cuenta el país, 26 millones tienen potencial para la producción agropecuaria y forestal, pero sólo se produce en 7 millones de hectáreas (27%).

A principios de los 90 Colombia tenía una potencial agrícola importante que, debido a la apertura económica, la violencia y la falta de niveles de inversión óptimos, se fue eclipsando, reduciendo abundantes cultivos y dándole cabida a la importación de alimentos. (Desaparición de cultivos, una alerta en el campo de Colombia, El Tiempo.)

Recientemente, en el contexto del estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica; y argumentando, que  para proveer a los colombianos proteína animal durante la pandemia era necesario garantizar a la industria  el acceso a materia prima barata en el mercado global, el Gobierno expidió el decreto 523 del 7 de abril de 2020.  “En dicho Decreto, en la parte considerativa, se tiene en cuenta como justificación nodal la de garantizar la seguridad alimentaria del país y por ello se abren las compuertas por 3 meses para la importación de alimentos con cero arancel, especialmente de Estados Unidos” (Economía colombiana: entre amenazas de recesión a la economía campesina, inflación normativa y desempleo exponencial, Amorocho y Daza, consultores en gestión estatal.). La Alianza por la Agrobiodiversidad, conformada por 19 organizaciones, considera que esta medida es inconstitucional, innecesaria e inconveniente. (Campesinos piden derogar decreto que quita aranceles al maíz).

Lo que sucede es que al quitar el arancel a productos importados como los de Estados Unidos que son subsidiados, éstos llegan a mejor precio que los productos nacionales; y por tanto, se han perdido cosechas por este motivo, además de que se debilita el agro colombiano y algunos campesinos quedan en una situación muy difícil al no poder competir con productos que entran al país sin arancel y con subsidio económico de sus países de origen.

La pobreza, la falta de crédito, de formalización, de infraestructura, tecnología y la falta de vías terciarias en buen estado para sacar los productos tienen al campo en Colombia en una situación difícil  que, como país, debemos analizar para tomar las medidas que conduzcan a que el campo en Colombia se convierta en una fuente de crecimiento económico.

El reto para el campo en Colombia es hacer de este sector una fortaleza para el país, que dinamice la economía y sea fuente de riqueza y empleo. Colombia puede ser una despensa de alta calidad para la nación y para el mundo, pero esto no se dará de manera automática requiere voluntad política, inversión y asegurar que los recursos no sean consumidos por la corrupción.

Este Gobierno y los que vengan deben colocar sus ojos en el campo y tomar medidas para su desarrollo y para mejorar las condiciones económicas y sociales de los campesinos. Se requiere capital para crédito, el mejoramiento y ampliación de los 175.000 km de vías terciarias (tan solo el 10% en buen estado), tecnología y formalización laboral (Informalidad laboral llega al 86% y el promedio en el país es del 44%.) (Lo que debe hacer el gobierno para impulsar el sector agrícola, Portafolio.).

@feliperangel81

*Politólogo Universidad del Rosario.