Se mantiene frenada silla vacía a curul que obtuvo Merlano

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A pesar que el 29 de mayo pasado la Corte Suprema tras confirmar la sentencia a la exparlamentaria Aida Merlano por los delitos de corrupción al sufragante, concierto para delinquir y porte o tenencia ilegal de armas, aunque disminuyó la condena de 15 a 11 años de prisión, ordenó remitir a la mesa directiva del Senado copia de esta decisión con el fin que aplique la silla vacía a la curul que ella obtuvo, esto no se ha hecho efectivo porque a la fecha la Cámara Alta no ha sido notificada.

Así lo conoció EL NUEVO SIGLO, por ello, lo más posible es que la senadora conservadora Soledad Tamayo siga ocupando esta curul, por lo menos, hasta el próximo 20 de julio cuando será instalada la tercera legislatura del Congreso y como consecuencia sean elegidas nuevas mesas directivas en Senado y Cámara.

Si bien, fue de dominio público en esa oportunidad por los medios que la Corte Suprema ordenó para ese escaño, la figura de la silla vacía -que no se puede remplazar-, la Mesa Directiva del Senado, que hasta el pasado 20 de junio lideró como presidente el legislador Lidio García, no ha podido aplicarla porque debe esperar que esta decisión judicial esté ejecutoriada y ser notificada por escrito. Lo que no ha ocurrido, como se dijo.

Tras el escándalo de la parapolítica, que estalló en 2006, que vivió el país por los acuerdos de algunos políticos con los entonces grupos paramilitares para que los ayudaran a elegir al Congreso a punta de amenazas a la población en sus áreas de influencia, la Reforma Política de 2009 quiso limpiar la actividad y con ese propósito implementó la figura de la silla vacía, que consiste en que no habrá remplazo en las curules que sus titulares sean condenados por delitos comunes relacionados con pertenencia, promoción o financiación a grupos armados ilegales o actividades de narcotráfico, contra los mecanismos de participación democrática, ni por delitos de lesa humanidad.

En tanto que la Reforma de Equilibrio de Poderes de 2015, para combatir la corrupción sumó a las causales que originan la silla vacía los dolosos contra la administración pública.

En cuanto a la curul que obtuvo Merlano, la silla vacía aplica porque fue condenada por corrupción al sufragante, es decir, una afectación a los mecanismos de participación democrática de que se habla en el artículo 134 de la Constitución Política.

Lío jurídico

El 29 de mayo del año pasado se posesionó Soledad Tamayo en la curul que obtuvo Merlano, pero que nunca pudo ocupar porque fue capturada poco después de las elecciones parlamentarias de 2018. En un allanamiento a su sede política en Barranquilla, conocida como la Casa Blanca, agentes de la Sijín encontraron  $261 millones en cajas fuertes, certificados electorales, cuatro armas y 50 mercados.

Merlano, quien se fugó el 1º de octubre pasado aprovechando que fue trasladada de la cárcel el Buen Pastor en Bogotá a un consultorio en el norte de la ciudad para un tratamiento odontológico, aseguró desde Venezuela, en donde reapareció hace algunos meses, que supuestamente los policías sembraron pruebas en su sede política para incriminarla. Además, dijo que todo se trata de un complot presuntamente orquestado por las casas políticas Gerlein y Char para sacarla del camino por lo que sabe de corrupción electoral en la Costa Norte.

La Mesa Directiva del Senado explicó en su momento que dio posesión a Soledad Tamayo en virtud del fallo del Consejo de Estado que anuló la elección de Aida Merlano, lo que los obliga a llamar al siguiente en la lista del Partido Conservador.

El 16 de mayo de 2019 el Consejo de Estado declaró nula la elección de Merlano al encontrar “demostrado que existió una organización liderada o dirigida por la señora Aida Merlano Rebolledo que tenía como propósito principal afectar la libertad de los electores” a través del ofrecimiento y entrega de sumas de dinero a cambio de su voto.

Sin embargo, el 17 de julio de 2019 la Procuraduría General solicitó al Consejo de Estado y a la Corte Suprema dejar sin efecto la posesión como senadora de Soledad Tamayo, y “restablecer el orden constitucional que fue desconocido con la no aplicación de la silla vacía para la curul de Aida Merlano, afectada por medida aseguramiento por los presuntos delitos de corrupción al sufragante, ocultamiento, retención y posesión ilícita de cédula, concierto para delinquir, y fabricación, tráfico, porte o tenencia o tenencia de armas de fuego”.