$4,2 billones: pérdidas del fondo del magisterio

Diana Rubiano/ Nuevo Siglo

Hallazgos fiscales por más de $63.000 millones en el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) hizo la Contraloría General de la República.

Con base en ellos, según un comunicado divulgado ayer, la Contraloría inició indagaciones preliminares por las situaciones encontradas y, además, determinó que no ve viable su sostenibilidad en el tiempo pues presenta un cuantioso patrimonio negativo, debido a las pérdidas por más de $4,2 billones que acumula.

Por pagos de indexaciones e intereses moratorios en fallos de cesantías y pensiones, la Contraloría iniciará una indagación preliminar por valor de $61.350 millones por cuanto el Fondo no pagó en los términos que establece la ley.

El organismo de control estableció también un presunto daño patrimonial por $34.320 millones, por el pago de intereses moratorios en fallos de pensiones en el período comprendido entre 2015 y 2018. También se observa un presunto daño patrimonial por pago de indexación e intereses moratorios en fallos por Sanción Moratoria de Cesantías por valor de $27.000 millones.

Se advierte un claro incumplimiento en los términos que establece el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, encontrando casos en mora de pago desde 90 días hasta 15 años.

Además, por prescripción de cuotas partes pensionales por cobrar, que datan del año 1992, se observó un presunto daño patrimonial por $2.243 millones.

No se realizó ninguna acción para que no ocurrieran esas circunstancias y se perdieran los recursos.

Según la Contraloría, esto evidencia unas grandes deficiencias en el manejo que se le está dando al cumplimento de los fallos.

Las demoras surtidas obligan a que se tengan que pagar indexaciones o intereses.

Para la Contraloría, todo lo anterior hace que el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio sea absolutamente ineficiente para el manejo del recurso público.

La responsabilidad del buen manejo de esos recursos, advirtió la Contraloría, es del comité directivo del fondo (compuesto por los ministros de Hacienda, Educación y Trabajo, así como un representante de la fiduciaria y dos representantes de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Fecode), como de la Fiduprevisora como Administradora del Fondo.

El proceso auditor observó que el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio tiene pérdidas acumuladas por más de $4,2 billones, lo que deja ver que su gestión es antieconómica e insostenible en el tiempo.

El Fondo registra un patrimonio negativo por $1,87 billones.

Además, precisó el informe de la Contraloría, son varias las deficiencias que en materia de Defensa Judicial muestra el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, de acuerdo a la auditoría realizada por la Contraloría Delegada para el Sector Social, y que se resumen así:

  • No se atienden de manera oportuna las etapas judiciales dentro de los términos procesales.
  • No se formulan las excepciones a que haya lugar.
  • No se acude a las audiencias.
  • No se interponen los recursos.
  • No se atienden las actuaciones en defensa de los intereses del Fondo.
  • No se actúa con la debida diligencia y el cuidado que impone la defensa de los intereses del Fondo.
  • Y no se realizan actividades que busquen el desembargo de las cuentas bancarias, tanto del Ministerio de Educación como del propio Fondo.

El Fondo Nacional de Empleados del Magisterio (Fomag) es una cuenta especial de la Nación, sin personería jurídica y con independencia patrimonial y contable, y cuyos recursos son administrados por la fiduciaria La Previsora.

Entre los objetivos del Fomag está pagar las prestaciones sociales y servicios de salud de los docentes afiliados. Y vela porque los empleadores (Nación o entidades territoriales) cumplan con los respectivos aportes.