Off the record

Foto archivo El Nuevo Siglo

Inminente

Como se sabe, en las próximas semanas en la Casa de Nariño se estarán tomando decisiones clave en cuanto a postulaciones para altos cargos. Por ejemplo, se espera para dentro de unos pocos días que el presidente Iván Duque envíe a la Cámara de Representantes la terna para Defensor del Pueblo, que según el artículo respectivo constitucional es elegido para un período de cuatro años. La norma señala de forma clara que la baraja de candidatos deberá ser remitida dentro de los 15 días siguientes a que inicie la legislatura. Es decir, que en los próximos días se conocerá la terna, ya que la elección debe hacerse antes del 21 de agosto, para que se posesione el 1 de septiembre.

Baraja

¿Quiénes son los candidatos? En el sonajero hay muchos nombres pero en los corillos políticos se afirma que el cargo recaerá en alguien del partido de La U, que no solo hace parte de la coalición oficialista sino que Carlos Negret, el saliente Defensor, pertenece a esa colectividad e incluso tuvo un alto cargo directivo en la misma años atrás. Los nombres que más están sonando son los de Carolina Carrillo, exdirectora Administrativa de la Cámara de Representantes, quien tendría el apoyo de un grupo significativo de parlamentarios. Sin embargo, Elizabeth Martínez, secretaria de la Comisión Tercera de la Cámara, también es fuerte candidata. Igual se dice de Angelino Lizcano, ex secretario general de la Cámara, e incluso de Carlos Camargo, quien viene de la Federación Nacional de Departamentos.

Racha paisa

El hecho de que tanto el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, como el gobernador encargado de Antioquia, Luis Fernando Suárez, se hayan contagiado de Covid-19 puso a pensar ayer a varios analistas paisas en torno a si era necesario pensar en mandatarios encargados. La mayor duda, obviamente, se dio en torno al gobernador, ya que tuvo que ser hospitalizado ayer al presentar una disminución en su capacidad respiratoria. Quintero, por su parte, permanece aislado en su casa desde días atrás y los partes sobre su estado de salud son positivos, según la propia Alcaldía.

¿Paso al costado?

Sin embargo, lo ocurrido con Suárez aumentó las voces de dirigentes y sectores políticos antioqueños que piensan si lo procedente no sería pedirle al suspendido gobernador, Aníbal Gaviria, que renuncie. Como se sabe, Gaviria fue apartado del cargo semanas atrás en virtud de una medida de detención domiciliaria que se le dictó en el marco del proceso penal que le sigue la Corte Suprema de Justicia por presuntas anomalías en un contrato de 2006. Cada día son más las voces que consideran que Gaviria debería analizar la posibilidad de renunciar a la administración departamental y que la ciudadanía pueda volver a las urnas para escoger a un nuevo mandatario seccional que le dé estabilidad y gobernabilidad a la región, sobre todo de cara a los retos de la pospandemia. Sin embargo, se sabe que Gaviria ha descartado la posibilidad de dar un paso al costado, pese incluso a que la medida judicial en su contra fue confirmada días atrás por la Corte.