Buscan restringir comida chatarra en colegios

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Hace dos semanas congresistas de diferentes partidos radicaron un paquete de seis proyectos de ley que buscan establecer hábitos de vida saludable, así como nutrición consciente e informada.

Uno de los proyectos estipula que las instituciones educativas implementen estrategias que aseguren “entornos alimentarios saludables en donde se ofrezca una alimentación balanceada y saludable a los niños, niñas y adolescentes”.

Entre las estrategias se encuentra que en estos espacios se restrinjan productos como bebidas azucaradas, productos de paquete y comidas rápidas. Y para ello se establece un periodo de transición.

A partir de la entrada vigencia de la ley, tras su eventual aprobación en el Congreso y sanción presidencial, no se podrían ofrecer estos productos en las tiendas escolares y en el servicio de restaurante escolar durante los días lunes, martes y miércoles. Posteriormente, cumplido el primer año de la promulgación, no se ofrecerían los días, lunes, martes, miércoles y jueves.  Y cuando se cumplan los dos años durante ningún día de la semana. Adicionalmente, la iniciativa establece que los Planes Educativos Institucionales deben incluir restricciones a la publicidad de estos productos dentro de la institución educativa.

Con este se busca que se ofrezcan alimentos, como frutas enteras, picadas o en jugo, barras de cereal, frutos secos, derivados de cereales, lácteos y sus derivados que no contengan azúcares libres.

Carolina Piñeros, directora de la organización Red Papaz, considera que estos productos no deberían estar en el entorno escolar ya que “según la Organización Mundial de Salud, es el entorno que debería ser saludable por excelencia. En Colombia ya hay iniciativas muy importantes en las que se están sacando las bebidas azucaradas de las tiendas escolares y de los servicios de cafetería. Hay secretarías de salud muy preocupadas porque en sus PAE (Programa de Alimentación Escolar) hay muchos refrigerios que no son saludables”.

Piñeros considera que es clave la transición hacia unos productos más saludables. “La idea es que en los colegios se puede hacer cursos y capacitaciones para que los niños entiendan qué es lo que pasa. No es un enfoque de prohibir”, dice. “Se busca que los niños se eduquen y se formen entendiendo la importancia de consumir buenos alimentos, consumir más frutas y más verduras”, señala.

Otro punto que considera necesario es restringir la publicidad de estos productos en las instituciones.  De acuerdo con la Encuesta de Salud Escolar, Piñeros señala que “los colegios estaban llenos de publicidad: la nevera es de una marca de gaseosa, el letrero de la tienda también, los afiches. Hay que ayudarle a los colegios a que vayan sacando eso”, apunta.

“Estamos trabajando en el modelo económico de la tienda escolar saludable. Que el tendero escolar sepa cómo puede hacer sostenible su tienda y ganar unos buenos ingresos sin afectar la salud”, agrega.

Sobre el ambiente en el Congreso respecto a iniciativas como estas, Piñeros considera que este es un tema que no debería tener partido, ni color. “Vemos con buenos ojos que hay congresistas de partidos. Una de las tarea que tenemos las organizaciones de la sociedad civil que apoyamos estos proyectos es acercarnos a todos los congresistas, que entiendan la importancia”.

Datos

En Colombia, las cifras de obesidad y sobrepeso en niñas y niños en edad escolar (5 -12 años) vienen aumentando de manera vertiginosa. Mientras la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de 2010 (ENSIN 2010) registraba que uno de cada seis escolares se encontraban en situación de obesidad o sobrepeso, para 2015 esta cifra había aumentado a uno de cada cuatro

Además, la Encuesta Nacional de Situación Escolar (ENSE) demuestra que ocho de cada diez escolares consumen productos de paquete, y por el contrario solo uno de cada 10 consume la cantidad recomendada de frutas y verduras, y cuatro de cada 10 consumen la cantidad de lácteos que se sugieren.

En la exposición de motivos se señala que el “principal factor de riesgo en la aparición de estas enfermedades es la alimentación. Por ello, resulta primordial limitar en el entorno escolar la disponibilidad de productos que contribuyen de manera decisiva en la aparición de estas enfermedades. Así mismo, resulta indispensable controlar la publicidad, a fin de evitar la difusión de mensajes que induzcan a engaño o confusión sobre las calidades de los productos, de manera que las decisiones de consumo no estén viciadas”.

También, consideran los autores que “resulta indispensable controlar la publicidad, a fin de evitar la difusión de mensajes que induzcan a engaño o confusión sobre las calidades de los productos, de manera que las decisiones de consumo no estén viciadas. Al respecto es importante anotar que 93% de los productos publicitados para niños, niñas y adolescentes 73% fueron identificados como “no permitidos” de acuerdo con el perfil de nutrientes para Europa de la Organización Mundial de la Salud”.

“Resulta de la mayor importancia adoptar medidas efectivas para proteger a los niños, niñas y adolescentes. Uno de los ámbitos en donde resulta más apremiante esta protección es en el entorno escolar, en el que niñas, niños y adolescentes permanecen parte considerable de su tiempo, donde se deben formar hábitos de vida saludables y donde se deben procurar alimentos saludables”, puntualizan.