La sonoridad como empoderamiento de género

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Hermandad, solidaridad e inteligencia emocional constituyen los pilares del empoderamiento femenino colombiano infundido desde la niñez

 

Afirmar que existe falta de sororidad en la sociedad colombiana sería una aseveración muy fuerte creada desde la generalización, por lo cual es imprudente asegurarlo, pues la subjetividad cobra gran protagonismo.

Mónica Ávila, psicóloga experta en temas de género, quien se ha enfocado en el área social comunitaria, explica la importancia de la sororidad en la búsqueda del empoderamiento femenino, y más que realizar un diagnóstico referente al tema en las relaciones interpersonales de las colombianas, resalta la necesidad de implementar el concepto desde la niñez.

“Es indiscutible que la construcción de una mujer empieza desde la infancia, y el empoderamiento debe ser fomentado desde ese momento en el hogar”, afirma la profesional, quien además manifiesta que los padres o cuidadores son los directos responsables de ofrecer las herramientas para que las niñas crezcan en ambientes sanos sin ser subvaloradas. Estos instrumentos, son fundamentales en la adultez, cuando son “echadas al ruedo en la sociedad” y consisten en el fomento del amor propio y la empatía, cualidad que encierra el concepto de sororidad dentro de los lineamientos del feminismo.

Sin embargo, no todas las mujeres han tenido la fortuna de crecer en hogares cuya crianza ha proporcionado esas herramientas, “entonces es aquí cuando ellas deben entrar en un proceso de sanación, de autorreconocimiento y amor propio donde la resiliencia (capacidad de reponerse ante los duelos y dificultades) es fundamental” añade la psicóloga.

Al sanar con ayuda de la resiliencia, que está presente en todos los seres humanos, es bueno conocer el concepto de sororidad, interiorizarlo y ponerlo en práctica. “Debemos ser conscientes de que las mujeres nos podemos ayudar y que unidas somos muy poderosas”; por supuesto enfocando esos saberes desde lo positivo.

“Es un tema de respetar a la otra, de no pasar por encima de nadie, si la otra está haciendo lo mismo que tú, construyendo para la sociedad, ¿por qué la ves como competencia?”.  Dice Ávila.

Por otro lado, es importante mencionar la influencia del patriarcado y el machismo que han actuado de manera negativa en la búsqueda de sororidad, pues  hasta las madres y abuelas se han formado dentro esos los lineamientos y mujeres jóvenes que tratan de desligarse y salirse de estos, son señaladas.

Por eso el concepto de sororidad cobra importancia. “Entre mujeres mitigamos la hostilidad y tenemos que ser conscientes que todas vivimos situaciones diferentes y muchas veces necesitamos una mano” concluye Mónica

Empoderarte, una iniciativa cuya base es la sororidad

Consciente de la necesidad de promover espacios de empoderamiento femenino, Mónica Ávila, oriunda de la ciudad de Villavicencio, decidió desde hace tres años abanderar el tema y ha recorrido el país promoviendo la empatía y la unión del género. El año pasado creó Empoderarte, un emprendimiento social que legalmente corresponde a una corporación sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es fomentar el empoderamiento del género por medio de una de sus líneas de acción: Empoderarte Mujer.

La iniciativa recoge narrativas de niñas y mujeres adultas, donde las primeras dan a conocer sus sueños y aspiraciones y las mayores cuentan sus experiencias de vida, muchas veces traumáticas. Empoderarte Mujer, por medio de conversatorios públicos y gratuitos, que busca la empatía de los presentes con las historias de las panelistas; de esta manera se promueve la solidaridad y se brindan herramientas que buscan la consecución de dificultades individuales.

Mónica Ávila

Mónica realizó trabajo social en entidades como INPEC pabellón de mujeres, Ejército Nacional de Colombia, ONG Training For Life  y Escuela Superior de Formación Empresarial de Medellín.

Fundó Inspiradoras con un grupo de mujeres y durante dos años y medio abanderó el empoderamiento femenino en ciudades como Pereira, Barranquilla, Ibagué, Bucaramanga y Villavicencio.

Renunció a la Fundación  y decidió emprender nuevamente creando el proyecto social Empodérate, ampliando el concepto a empoderamiento de género, con el propósito de transformar vidas, a través del acompañamiento psicosocial y escenario visibles.

Ha diseñado tres líneas de acción que le permiten abrir estos espacios, el primero es Empoderarte Mujer, un espacio tipo conversatorio enfocado a las mujeres y niñas mediante narrativas de empoderamiento y experiencias; el segundo Foros Empodérate enfocado a la participación de todos conectando a través de experiencias del emprendimiento; Programas Psicosociales a través de la formulación y aplicación de proyectos enfocados a las zonas rurales.