Los elefantes se están extinguiendo rápidamente

Anadolu
"Cerca de 20.000 elefantes africanos son asesinados cada año por su marfil", dice un experto de la WWF

 

Un mercado de marfil no regulado, la expansión de los asentamientos humanos y los problemas de gobernanza en muchos países africanos están afectando a la población de elefantes.

Se cree que estos paquidermos pueden extinguirse a fines de la próxima década, en ausencia de esfuerzos de conservación.

"Cerca de 20.000 elefantes africanos son asesinados cada año por su marfil", afirmó Marsden Momanyi, gerente de prácticas de vida silvestre del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

En promedio, cada día se matan 55 elefantes, debido a la codicia de los productos hechos con marfil.

Las estimaciones muestran que el comercio ilícito de vida silvestre se convirtió en el cuarto crimen organizado internacional más grande, con un valor de más de USD 18 mil millones cada año.

Los elefantes, conocidos como los gigantes de la selva, son vitales para el ecosistema y la biodiversidad.

"Ellos ayudan a mantener los ecosistemas del bosque y la sabana para otras especies y son parte integral de la biodiversidad", indicó Momanyi, en ocasión del Día Mundial del Elefante, celebrado el 12 de agosto de cada año.

"Los elefantes limpian y crean huecos en el dosel que alienta la regeneración de los árboles. En las sabanas, reducen la cobertura de arbustos para crear un ambiente favorable a una suma de animales que pastan", explicó el experto.

Los expertos creen que al menos una tercera parte de las especies de árboles de África Central necesita de los elefantes para distribuir sus semillas.

Momanyi dijo que la caza furtiva desenfrenada, impulsada por la codicia hacia el marfil y la pérdida del hábitat, son las principales amenazas para la población de elefantes. A esto se le suman los problemas de gobernanza en varios países africanos que también afectan a estos paquidermos.

"Cerca del 90% de elefantes africanos fue aniquilado en el siglo pasado, muchos de ellos por el comercio de marfil", señaló el experto.

 

La codicia por el marfil, la mayor amenaza

Incluso cuando la mayoría de los países tomó medidas estrictas, la gente continúa fascinada por exhibir y usar joyas, estatuillas, muebles, instrumentos musicales, armas, bolas de billar, pinturas en miniatura y otros artículos decorativos a base de marfil en sus hogares u oficinas.

"Desde la Segunda Guerra Mundial la mayor parte del comercio internacional de marfil se dirigió a Asia, en lugar de Europa o América del Norte", dijo Momanyi, quien agregó que la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) prohibió el comercio de marfil en 1989.

Momanyi dijo además que un mercado nacional de marfil no regulado en varios países, como en Vietnam y los vacíos legales en China, entre otros, alimenta el comercio ilegal.

Los elefantes no son solo una parte importante de la biodiversidad, también tiene un significado cultural histórico en África y Asia. Para muchas culturas, el elefante también es un animal exótico. Los hindúes adoran a Ganesha, una deidad que tiene forma humana y la cabeza de un elefante.

De acuerdo con la organización TRAFFIC -Red de Monitoreo del Comercio de Vida Silvestre-, los elefantes africanos son las especies más buscadas por los cazadores furtivos, seguidos por los pangolines, los rinocerontes africanos, los tigres, la madera tropical, los haliotis, etc.

Momanyi indicó que la WWF trabaja en Asia y África para conservar a los elefantes a través de programas específicos, mejorar su protección y la capacidad de gestión. El programa incluye formas de mitigar el conflicto humano-elefante y reducir la caza furtiva y el comercio ilegal de marfil.

“Ellos [WWF] también capacitan a administradores de vida silvestre y comunidades locales, utilizando métodos modernos para aumentar el apoyo y la conciencia pública", declaró el funcionario.

La WWF se estableció en 1961 como una organización internacional de recaudación de fondos, para trabajar en colaboración con los grupos de conservación existentes y brindar un apoyo financiero sustancial al movimiento de conservación a nivel internacional.