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Génesis de corrupción (I)

¿Cuál es el origen de la corrupción? Esa es la respuesta que trató de responder un estudio experimental de Fabián David Valera Gómez, magíster en Estudios Políticos del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia. Según lo publicó Unimedios, el estudio encontró que dentro de las causas más frecuentes para explicar el comportamiento corrupto está la falta de sanción (74,1%), la ausencia de valores éticos (69,7%) y la presión de actores políticos (54,6 %). La investigación se basó en una muestra de 139 participantes, 71 de ellos del sector público y 68 del privado, de entre 25 y 40 años, a quienes se les aplicó una encuesta de caracterización sociodemográfica y una batería de dilemas sociales en situaciones de corrupción.

Génesis de corrupción (II)

A los participantes se les plantearon varios juicios sociomorales en un escenario de corrupción. Por ejemplo, una persona tenía que renovar su pasaporte en una oficina local, pero debido a la ineficiencia de los funcionarios tenía que hacer una fila de cinco horas. Sin embargo, un funcionario ofrece validar su pasaporte en 5 minutos si le da una propina de 20.000 pesos, por lo que los individuos se veían enfrentados a la opción de sobornar o no hacerlo. De acuerdo al reporte de Unimedios, en este escenario, en el que la persona tiene la opción de sobornar o no a un funcionario para agilizar su proceso y reducir su tiempo de espera, el 30,94 % de los encuestados afirmaron dar la propina de 20.000 pesos al funcionario, siempre y cuando nadie los viera, y ante la pregunta sobre ¿qué cree que harían los demás?, el 82,73 % afirma que serían capaces de incurrir en esta práctica de soborno.

Génesis de corrupción (III)

“Quise averiguar qué lleva a una persona a tomar la decisión de ser corrupto, porque los individuos no nacemos corruptos. A medida que fui desarrollando lo teórico y conceptual me fui dando cuenta de que aunque el tema de la corrupción se ha trabajado mucho desde un componente experimental, en el país no hay grandes desarrollos”, subraya el magíster. Agregó que “en las encuestas, los individuos consideran que ellos no han incurrido en comportamientos corruptos, pero afirman que las demás personas sí lo harían. Sin embargo, cuando se enfrentaron en la entrevista aceptaron haber incurrido al menos una vez en un comportamiento corrupto”.

Génesis de corrupción (IV)

Una de las principales variables que tuvo en cuenta el investigador fue el nivel de ingresos salariales de la persona, y encontró que no existe una relación entre dicho nivel con la decisión de ser corrupto. Es decir, sin importar si una persona tiene un ingreso inferior al mínimo o por encima de los tres salarios mínimos mensuales o más, están bajo las mismas posibilidades de incurrir o no en un comportamiento corrupto. “Algunas personas identifican el comportamiento corrupto con lo que se considera contexto de supervivencia, es decir que justifican un poco incurrir en el comportamiento en la situación económica del momento, por ejemplo por una multa de tránsito que no están dispuestos a pagar”, puntualizó el investigador.