UN PUENTE ENTRE CREADORES Y COMPRADORES
Galería virtual, un aliado para el arte popular colombiano

Foto Fundación Bat

En medio de la melancolía por vivir de nuevo las bondades de la presencialidad, un ‘viejo’ pero viral método de comercialización de arte se abre paso por estos días en el mercado colombiano con la apertura de la Galería Virtual de Arte Popular, una plataforma que construye un puente entre los creadores empíricos y personas de todo el mundo.

Una iniciativa de la Fundación BAT Colombia, que surge durante la pandemia desde el 2020, cuando la llegada del coronavirus detuvo el mundo y sus apuros del día a día. Entre ellos los planes de miles de artistas que se postergaron o cancelaron con la clausura temporal de galerías y museos.

Redes sociales, el primer aliento

En su afán de aportar su granito de arena para que los artistas populares de todo el país encontraran un espacio para difundir y comercializar sus obras, así como de poder tener una fuente de ingresos con sus creaciones, bien sea como actividad económica principal o complementaria, la Fundación dio el primer paso hacia un modelo de galería virtual.

“El año pasado estábamos muy entusiasmados. Estábamos en la itinerancia del VI Salón de Arte Popular. Un día abrimos el salón de Barranquilla, cuando de repente se cerró todo, se paralizó el mundo. Pero teníamos que seguir y sobre todo apoyar a nuestros artistas populares, por lo que empezamos a ver qué podíamos hacer para que en todo el tiempo de confinamiento pudiéramos darles aliento para que siguieran creando sus obras, pero además para que se pudieran comercializar las obras de arte popular. Entonces empezamos con las exposiciones virtuales individuales en nuestras redes sociales”, le dijo Ana Delgado, gerente de la Fundación BAT Colombia, a EL NUEVO SIGLO.

Así inició el primer impulso de esta iniciativa, a través de la creación de un ciclo de exposiciones virtuales en las que las redes sociales se convirtieron en una galería y con las que varios artistas mostraban sus obras cada 20 días. Las inauguraciones de estas muestras eran acompañadas de la interpretación de algunas piezas de música colombiana por la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

Los buenos resultados no se hicieron esperar. “Vendimos 62 obras a principios de este año con esas exposiciones virtuales, donde el artista habla sobre su vida, su técnica y muestra sus obras”, explica Delgado.


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Ante los ojos del mundo

Aunque esta serie de exhibiciones estaban mostrando buenos números en ventas de arte, la Fundación quiso formalizar el concepto de exposiciones online con el lanzamiento de la Galería Virtual de Arte Popular, en la que los espectadores no solo puedan ver las obras, sino que además se facilita la compra de estas.

“Estamos alimentando la plataforma permanentemente. Empezamos con algunos artistas, pero la idea es que cada mes aparezcan creadores que han participado en los Salones de Arte Popular para que la gente pueda ver las obras que hay en este momento para la venta y las puedan comprar”.

Las propuestas de estos artistas, que van desde métodos tradicionales como la pintura hasta los no convencionales como la fotografía, ensambles o videos, se podrán adquirir en esta novedosa plataforma haciendo clic en el ícono del carrito de compra, donde se desplegará el instructivo. Todo esto mediante un proceso seguro y garantizado para que el talento empírico colombiano esté ante los ojos del mundo.

¿Futuro o complemento?

Las exposiciones o galerías virtuales, aunque son un concepto que tuvo auge durante la pandemia por la imposibilidad del contacto, no es un modelo de comercialización nuevo, ya que hace algunos años ya se podía ver algunos casos ambiguos. Pero, ¿esta será la nueva forma de ver y comprar arte en el futuro?

Ante este boom de la virtualidad, el panorama indicaría que sería una opción viable por sus récords en buenos resultados, pero para Ana el tema de la virtualidad, en materia de arte, será solo un complemento.

“Es un complemento porque nos hemos dado cuenta que la experiencia de ver personalmente las obras de los artistas, de vivir, hablar con ellos y establecer un diálogo con los artistas es irremplazable. No es lo mismo comprar un saco por internet que comprar una obra de arte”.

Delgado señala que “el tema virtual se complementa muy bien, pero tenemos que tener un balance entre virtualidad y presencialidad. Cada día está volviendo más el tema de la experiencia en vivo, sin embargo, las personas que no pueden ir a ver las obras pueden comprarlas online, es una buena opción”.

Desde ya esta opción de exhibir el arte empírico en plataformas virtuales ha dejado en su corto camino varias historias de vida victoriosas. Es el caso del araucano Santiago Cifuentes, quien a través del arte con arcilla hace una crítica a temas como el derrame de petróleo o el daño al medio ambiente, a través de un concepto poético. Su propuesta ha logrado conquistar varios coleccionistas colombianos, pero también internacionales, pues algunas de sus obras fueron enviadas hasta Chile.

Como Cifuentes hay un abanico de historias, como la de César Ortíz, ganador del VI Salón de Arte Popular con su arte en telares; o Daniel Carvajal, un artesano que se especializa en piezas religiosas. Creadores populares que han logrado obtener un nivel de ventas positivo, ayudándolos a llevar el sustento a sus casas.

Pero la misión de la Fundación BAT no acaba en el momento en que se hace la compra de estas piezas, sino que continúa con la formación de los artistas. “Los artistas son muy buenos creadores, pero de números no saben nada. No conocen cuánto vale su obra, su tiempo, los materiales, entonces les estamos ofreciendo bastantes talleres y asesoramiento para que sepan costos fijos y variables”, asegura Ana.