Nuestro gobierno recibió un proceso frágil: Duque

Presidencia

Hace un año, cuando el entonces presidente Juan Manuel Santos hizo su última intervención ante la plenaria de las Naciones Unidas, dio un parte de victoria y dijo que el proceso de paz con las Farc había terminado con éxito. Ayer, el presidente Iván Duque habló de lo mismo y se quejó de la cantidad de problemas que Santos le dejó por cuenta de ese proceso.

Duque recordó que la Misión de las Naciones Unidas en Colombia, al igual que los órganos de control, “saben que nuestro Gobierno recibió un proceso frágil”, en los frentes presupuestal e institucional.

El Mandatario agradeció el apoyo de las Naciones Unidas por su “compromiso para contribuir a que este proceso sea exitoso”, ante lo cual destacó que continúen con la Misión en el país.

Les dijo que “vamos a trabajar” para que lleguen a todas las regiones del país, en especial las zonas más violentas, los recursos y las inversiones que “generan esperanza”.

 

Cumplimiento

Asimismo, reiteró ante la Asamblea que el propósito de su Gobierno es cumplirle a quienes han tomado el camino genuino de dejar la violencia, contando “con el apoyo financiero de la comunidad internacional para darle solidez a este proceso”.

Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en el 73° periodo de sesiones ordinarias, el Jefe de Estado colombiano aseveró que la paz se debe construir sobre la base de la justicia y la legalidad, “que nos lleve a la anhelada y necesaria Equidad”.

“La paz es un objetivo de todos los colombianos y todos, absolutamente todos, vamos a trabajar decididamente por ella. Pero la paz requiere ser construida con el imperio de la ley, que combina los bienes públicos de seguridad y justicia”, subrayó.

El presidente Duque sostuvo además  que su Gobierno trabajará para que el proceso de desmovilización, desarme y reinserción “salga adelante con éxito”, brindándoles a quienes han apostado por una genuina reincorporación a la legalidad, “las debidas oportunidades de progreso y de protección”.

 

Narcotráfico

De otro lado, señaló que “si queremos que Colombia brille y que brille la paz, es necesario que derrotemos el narcotráfico”. El Presidente apuntó que los cultivos ilícitos se han incrementado en los últimos años en el país y se han convertido en el “combustible y el aliciente” para que surjan “peligrosos grupos armados organizados”.

Al reiterar que el narcotráfico “es una amenaza global”, el Mandatario adujo: “De ahí que estemos comprometidos en desarticular esas redes del crimen trasnacional con una agenda integral”.

Agregó que desde un enfoque de “salud pública”, se debe hacer más en materia de prevención y atención a los adictos, al tiempo que consideró que no es menos cierto que el narcotráfico en Colombia es un depredador del medio ambiente, destructor de instituciones y, ante todo, un corruptor social.

“Luchar contra este fenómeno y al mismo tiempo promover una sociedad que rechace las drogas por sus efectos devastadores en la salud y la sociedad, es nuestro deber moral”, dijo.

El presidente Duque indicó que ya se están tomando medidas en ese sentido, como el apoyo que Colombia y 130 países dieron al Llamado Global a la Acción contra el Problema de las Drogas, reconociendo que el trabajo es de todos, los que fabrican y los que consumen.

“130 naciones, con el liderazgo de Estados Unidos, nos comprometimos a seguir esta lucha. No nos daremos por vencidos ni aceptaremos como destino la adicción que está destruyendo las almas de tantos jóvenes”, señaló.

 

Venezuela

Continuando, el Presidente se refirió a la situación de Venezuela argumentando que “estamos viviendo la crisis migratoria y humanitaria más indignante de la historia reciente de la región, por cuenta de una dictadura que aniquiló las libertades”.

El gobernante describió los “miles de rostros temerosos, con frío en los huesos, hambre en el estómago y dolor de patria” de los hermanos venezolanos que huyen de la dictadura.

“Muchos de ellos son niños inocentes, desprotegidos y expuestos a la tragedia del destierro”, dijo y expuso que ya son casi 1 millón de ellos los que han pasado la frontera y han ingresado a Colombia.

Los hemos recibido con afecto y siempre lo haremos a pesar de cualquier dificultad social y fiscal porque a nosotros nos une la fraternidad”, sostuvo.

 

Comunidad internacional

En su discurso, el Jefe de Estado dejó en claro que “la libre determinación de los pueblos no puede ser manipulada para convertirse en la libre determinación de los opresores”.

Por esto –agregó-, el mundo debe actuar y debe unirse para que este éxodo trágico llegue a su fin y “un pueblo pueda ver florecer la esperanza”.

De acuerdo con el presidente Duque, el fin de la dictadura, el retorno a la democracia y la plena libertad en Venezuela, es el “único camino posible”.

Al respecto consideró que la comunidad internacional debe pedir de inmediato la libertad de los presos políticos e identificar rápidamente las mejores soluciones a esta crisis y evitar que esta desolación y desesperanza se sigan incrementando.

Así mismo, Duque celebró que las Naciones Unidas hayan escuchado la solicitud de Colombia y que el Secretario General haya designado a Eduardo Stein como representante especial conjunto para los Refugiados y Migrantes de Venezuela, para así elevar esta discusión.

También agradeció a todos los países que participaron en la Reunión de Alto Nivel, convocada por Colombia, donde quedó claro el compromiso regional para abordar esta crisis humanitaria.

Para el Jefe de Estado colombiano, estas medidas deben ser acompañadas por la creación de un Fondo Multilateral para atender a la población migrante, víctima de esta dictadura.

Por eso subrayó que se debe impulsar la propuesta anunciada por el Banco Interamericano de Desarrollo y su presidente, Luis Alberto Moreno.

Por último, consideró como igual de importante que se ejerzan todos los mecanismos internacionales para denunciar, investigar y sancionar por parte de la Corte Penal Internacional a quienes “han sembrado esta tragedia deleznable”.