Off the récord

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Las armas de las Farc

 

Hace un año, por estas mismas fechas, la Misión de las Naciones Unidas en Colombia informaba que había finalizado las actividades vinculadas a la extracción de armamento y destrucción de municiones y material inestable en las caletas de las Farc, plan que se había ampliado en agosto anterior. Se indicó que se habían desmantelado 750 de 998 caletas informadas a la Misión de la ONU por las Farc. Sobre las restantes, se le informó a la oficina del Alto Comisionado para la Paz que, a través de la Fuerza Pública, y con la colaboración de los desmovilizados, tendrían que proseguir con dicha misión. Desde ese mismo momento, algunos de los críticos del proceso de paz advirtieron que era un alto riesgo que no se hubiera terminado esa tarea, más aún porque para entonces ya asomaba el riesgo de crecimiento de las disidencias de las Farc.

 

Las saqueadas…

 

El tema quedó ahí por muchos meses, en medio de denuncias, en plena campaña electoral, de que las disidencias habían saqueado muchas de las caletas pendientes, apoderándose de las armas, explosivos y demás pertrechos militares, con la complicidad o pasividad del partido de la guerrilla desmovilizada. Sin embargo, a mediados de este año, el asunto volvió a la primera plana luego de que se conociera un informe de la Procuraduría sobre la labor de acompañamiento a la Fuerza Pública en la ubicación, registro, extracción, destrucción, inhabilitación y disposición final de armamento, municiones y explosivos ocultos en 205 caletas.

 

Último balance

 

De acuerdo con el Ministerio Público, fueron halladas 1.658 granadas, 121.744 municiones de diferentes calibres, 51 morteros y sistemas de lanzamiento, 902 minas antipersonas y artefactos explosivos improvisados, 7.236 detonadores, más de 17.000 metros de cordón detonante, 5.428 Kg de explosivos, 154 armas y 535 accesorios para armamento. Los procedimientos realizados se iniciaron el 18 de diciembre de 2017 y concluyeron el pasado 20 de abril. Sin embargo, desde varios sectores se advirtió que la Fuerza Pública no encontró alrededor de 18 caletas y que en 25 de las que fueron ubicadas, no había nada. Entre los obstáculos denunciados a esta misión estuvieron incumplimiento de los desmovilizados, descoordinación militar y hasta riesgo por combates con el Eln y las bandas criminales.

 

No las necesitan

 

Una alta fuente de las Fuerzas Militares que semanas atrás fue consultada alrededor del riesgo de que las disidencias y otros grupos armados hubieran saqueado las caletas, respondió a un periodista de EL NUEVO SIGLO que era “posible” que algo así hubiera pasado, pero recordó que con el “dinero del narcotráfico” que está financiando a la guerrilla y las bandas criminales, esas facciones ilegales podían comprar en el mercado negro armas de corto y largo alcance, explosivos y otros pertrechos militares, por lo que el tema de las caletas desocupadas “era grave para el tema del acuerdo de paz, pero no era determinante para un mayor o menor grado de rearme de las disidencias”.

 

Los monumentos

 

Para cerrar con este tema de las armas de las Farc, se recuerda que uno de los últimos actos de gobierno del entonces presidente Santos, el pasado 30 de julio, fue, precisamente, ir al sitio donde se desarrolla la construcción del monumento “Fragmentos”, en la Carrera Séptima #6b - 30 de Bogotá, de la maestra Doris Salcedo. Como se sabe, este monumento es construido con el metal fundido de las armas entregadas por las Farc. Los otros dos monumentos estarán en La Habana, sede de los diálogos, así como en el Jardín de las Rosas, en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Allí se emplazará la obra “Kusikawsay”, que en quechua significa vida apacible y venturosa, del artista chileno Mario Opazo.