Tienen hasta el 17 de diciembre para entregarlas en la Registraduría
Contratiempos de precandidatos para conseguir firmas

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A partir del 2003 se dio la posibilidad de que los aspirantes a cargos por elección se inscribieran con el respaldo de ciudadanos, esto expresado a través de firmas que deben ser radicadas ante la Registraduría Nacional, para que esta confirme la validez de las mismas.

Sin embargo, no todos alcanzan el objetivo; en las pasadas elecciones de 2018 hubo 11 candidatos en esa tarea y tres no pasaron el umbral: el exnegociador de paz Frank Pearl, el excongresista Jairo Clopatofsky y el general Luis Mendieta.

Los que sí lo lograron fueron Germán Vargas Lleras, Alejandro Ordóñez, Piedad Córdoba, Carlos Caicedo, Sergio Fajardo, Juan Carlos Pinzón, Gustavo Petro y Marta Lucía Ramírez.


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Para esa época se necesitaba registrar un mínimo de 385.348 firmas. Los actuales aspirantes presidenciales postulados a través de esta modalidad deberán recoger 195.272 apoyos adicionales para inscribir su candidatura.

Es decir, que para obtener el aval, los aspirantes de hoy deberán acreditar mínimo 580.620 firmas convalidadas por la Registraduría. Esta cifra se obtiene del 3% del número total de votos válidos de las pasadas elecciones a la Presidencia de la República, de acuerdo con lo establecido en la Ley 996 del 2005.

El plazo para presentar las firmas ante la Registraduría vence el 17 de diciembre del 2021. Y, al mismo tiempo, esta entidad tendrá plazo hasta el 19 de enero de 2022 para certificar el número de firmas de los candidatos postulados por grupos significativos de ciudadanos o movimientos sociales, así como los promotores del voto en blanco.

El trabajo para conseguir las firmas

En la actualidad, hay 37 candidatos que ya trabajan para alcanzar la meta, incluso superarla, para no tener problemas a la hora de la verificación de las firmas. EL NUEVO SIGLO habló con algunos de los precandidatos que se encuentran en esta labor y nos contaron cuál es su estrategia para alcanzarla.

Para Juan Carlos Echeverry recolectar firmas no ha sido fácil; sin embargo, él considera que le ha ido bien. “Esto no significa que el proceso no requiera cambios significativos que lo hagan más sencillo, ágil y confiable para los ciudadanos. Por ejemplo, aceptar huella digital o, en un mundo cada vez más virtual, aceptar la firma electrónica. Esto lo haría más práctico y así ganaría la democracia. Recolectar firmas en papel es un proceso muy dispendioso, y ahora mucho más en medio de la pandemia”.

También, dijo que el proceso le ha dejado ver que la gente está apática a la política: “Está descontenta y no cree en los políticos y, con razón. La pandemia, sin duda, ha profundizado el descontento de los ciudadanos pues ha dejado muy golpeada la economía y el bolsillo de los colombianos”.

Quiere alcanzar un millón de firmas y ya cuenta con 300 mil. Ha recorrido Bogotá, Medellín, Cartagena, Cali, Barranquilla, Popayán, Pasto, y municipios alejados del centro como Túquerres, Ipiales, Tasajeras; la idea, según dijo es cubrir todo el país. “Es un proceso costoso en tiempo y recursos, pero vamos avanzando de forma seria y sin pausa”, agregó.

Según sus cálculos, sí alcanzará la meta. Y como anécdota, recuerda una señora llamada Guillermina que trabaja en la galería de Popayán, quien le firmó la planilla y le dijo: “Ojalá que esta firma sirva para algo”. “¡Así es esto! Entonces ahí vamos avanzando, para cumplirle a la gente con lo que esperan de un candidato serio”, concluyó.

Enrique Peñalosa

Al igual que Echeverry, Enrique Peñalosa encontró un ambiente antipolítico, en contra del establecimiento, y ciudadanos que se les olvida quien gobierna.  

Además, halló otro obstáculo para las firmas. “El tema de la pandemia ha hecho difícil que la gente se aproxime y utilice un esfero. La gente ha adquirido el hábito de estar más distante y tener el menor contacto posible con lo que sea”, comentó.

Se ha planteado la meta de conseguir entre 800 mil y un millón de firmas. A diferencia de Echeverry, no quiso dar la cifra que lleva hasta el momento. Dijo que trabaja en cinco ciudades permanentemente y a veces hace desplazamientos a otras poblaciones; cuenta con un equipo de 60 personas. Considera que para alcanzar el objetivo se debe hacer un gran esfuerzo en estos dos meses que faltan.

Peñalosa considera que el número de firmas es muy alto. “La realidad es que hay unos políticos profesionales que se mueven dentro de los partidos, que hicieron estas leyes para que sea muy difícil que haya competencia por fuera de las colectividades. Me parece que toda la legislación de partidos está mal hecha en Colombia”, declaró.

Miguel Ceballos

Por su parte, el excomisionado de paz, Miguel Ceballos, encontró algunos inconvenientes por causa de la pandemia que ha dejado a personas muy prevenidas, lo que ha causado que el proceso sea más cuidadoso y lento. 

En “algunos municipios donde hay problemas de seguridad, hay personas que se sienten algo temerosas cuando se acercan los recolectores, pero para compensar eso nosotros tenemos una identificación muy clara”, agregó.

Comentó que tiene equipos en más de 60 municipios, lo que le da una cifra cercana a las 600 personas, la mayoría de ellas voluntarias. “Personalmente he recorrido cerca de 32 ciudades. Hay lugares donde hemos ido más de una vez”.


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“Este no es un proceso mecánico, como algunos candidatos lo asumen, sino un proceso participativo y esa participación no debe ser confundida con un proceso de marketing, por eso somos muy respetuosos con las comunidades con las cuales trabajamos y ha sido muy positivo, nosotros tenemos una estrategia de recolección puerta a puerta”, resaltó.

“Aplicamos algo similar a lo que se decía en el proceso de paz, 'nada está acordado, hasta que todo esté acordado'. Ahora nosotros decimos 'nada está contado, hasta que todo esté contado'”, afirmó.

Por último, dijo: "Nosotros somos muy optimistas por el número de firmas que hemos recolectado. De no lograrlo sería un obstáculo para la Democracia, precisamente en momentos en que se necesita renovar las opciones y las propuestas democráticas".

Alejandro Gaviria

En esta campaña la meta es de 1.200.000 firmas y ya se han recolectado 500 mil. Por eso Gaviria está optimista en que se va a conseguir la meta. “Nosotros estamos trabajando con 20 mil formularios que se inscribieron desde el día del lanzamiento de la campaña de recolección, vamos por nueve ciudades recorridas”, sostuvo.

Admite que el principal reto tiene que ver con el manejo de los protocolos de bioseguridad. Por eso, “consideramos que la tecnología debería estar al servicio de la ciudadanía y en este caso al servicio de la democracia. Hoy en día es absurdo que no se reconozca la firma digital para la recolección de firmas, cuando ya se reconoce para muchas otras cosas”, agregó.

Roy Barreras

De los candidatos consultados no reconoció ningún inconveniente. Dijo que su equipo de líderes y voluntarios recorre Colombia desde hace cuatro meses. Afirmó que ya ha obtenido 500 mil firmas, y la meta de su movimiento son 800 mil