¿Aire de Bogotá, sujeto de derechos?

Pixabay
A través de una tutela se le solicitó a la Alcaldía de Bogotá adoptar medidas para reducir los efectos negativos del diesel 

 

El juzgado 47 penal municipal de Control de Garantías de Bogotá admitió una acción de tutela interpuesta por los ciudadanos Diego Medina y Rosa Montero, del Colectivo Neopolitanos, para que declare al aire de Bogotá sujeto de derechos y en consecuencia el Estado garantice su protección, conservación, mantenimiento y restauración, tal como lo hicieron las altas Cortes con el Amazonas y el Río Atrato.

Se solicitó que la Alcaldía de Bogotá adopte en un plazo de  tres meses las medidas necesarias para eliminar o reducir los impactos negativos del humo producido por el diésel con que opera gran parte de la flota de transporte público (buses, busetas y Transmilenio).

“Esto no es un capricho ambientalista, solo basta informarse para saber que la tercera parte de las muertes prematuras en Colombia que se asocian a la mala calidad del aire se producen en Bogotá, y que entre los años 2011 y 2014 se registraron 2.877.892 visitas a las salas de urgencias de los hospitales de Bogotá, por enfermedades asociadas con la mala calidad del aire”, afirmó Montero.

La Tutela también busca que se implemente un sistema de monitoreo para medir en tiempo real la contaminación en las zonas y espacios en los que más se concentra el humo del diésel del transporte público que sirva para alertar a los ciudadanos en tomar medidas de autoprotección, y se hagan operativos permanentes para inmovilizar o multar vehículos con certificado de revisión técnico mecánica vencida.

“La combustión del diésel produce gases y materiales que según la Organización Mundial de la Salud, se asocian con enfermedades respiratorias, cardiacas y cerebrovasculares y con el riesgo máximo de padecer cáncer de pulmón. Los productos de la combustión del diésel se concentran de manera peligrosa en microambientes como aceras, paraderos, estaciones, avenidas y en las mismas cabinas de los buses” indicó Medina.

Finalmente, los ciudadanos solicitaron que se detenga la tala de árboles y se gestione la siembra de estos en los barrios con déficit y se hagan los estudios para medir el impacto real de la contaminación del aire de Bogotá en la salud y vida de los bogotanos y en las finanzas del Distrito.