Cambio climático: una alerta de oportunidad

AFP
La salud del planeta tiene sus años contados. Y aunque los efectos del calentamiento global ya se perciben con algunos acontecimientos, lo cierto es que un nuevo informe recorta el tiempo que se tiene para actuar. La acción colectiva se consolida como la herramienta para lograr un cambio de mentalidad
 

ESTA semana se dio a conocer una noticia desalentadora para el medio ambiente. Se tienen 12 años, hasta 2030, para actuar antes de que el planeta alcance los 1.5 grados y con esto unas consecuencias devastadoras para los seres vivos que lo habitan. Esta información fue conocida por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en el informe “Calentamiento Global de 1.5 grados”. Este generó alertas sobre los efectos negativos, principalmente, de la quema de combustibles para el medio ambiente y del poco tiempo que hay para tomar medidas que permitan frenar los avances de estos hechos irreversibles.

Además de esta noticia, también fue entregado el Premio Nobel de economía a dos estadounidenses, Paul Romer y a William Nordhaus, por sus contribuciones en innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico y en estudios sobre el crecimiento económico y el cambio climático. El trabajo de Nordhaus hace énfasis en los costos económicos del daño al medio ambiente y se pregunta cuánto estaría dispuesta la sociedad a pagar para evitar una mayor destrucción del ambiente. A través de modelos económicos y descripciones matemáticas, Nordhaus demuestra cómo los cambios en la temperatura afectan la actividad económica.

En definitiva, el tema del cambio climático y los efectos que provoca en todos los aspectos de la vida terrestre, volvió a crear una alerta mundial sobre la aceleración del cambio climático y el poco tiempo que queda para actuar. Los líderes mundiales continúan movilizándose para crear consciencia en las personas de las consecuencias que se están generando en el medio ambiente.

Se tienen 12 años, hasta 2030, para actuar antes de que el planeta alcance los 1.5 grados y con esto unas consecuencias devastadoras para los seres vivos que lo habitan.

Más presión, menos oportunidades

De visita en Bogotá, Natalia Lever, directora regional para México y América Latina del Climate Reality Project (en adelante Climate Reality) le dijo a EL NUEVO SIGLO que “el cambio climático es la peor amenaza para la supervivencia”. Esta es una organización sin ánimo de lucro, fundada por el exvicepresidente Al Gore, que tiene como objetivo informar a las poblaciones sobre los efectos del cambio climático y promocionar acciones colectivas a favor del medio ambiente.

Para enfrentar esta amenaza, líderes se han reunido en diferentes espacios para discutir las posibles consecuencias y medidas para proteger el medio ambiente. En 2015 se llevó a cabo una de las cumbres más importantes sobre el clima: la COP 21 que derivó en el acuerdo de París. En este evento, que reunió representantes de 195 países, se pactó hacer esfuerzos necesarios para buscar una transición hacia una economía baja en carbono y evitar que el calentamiento global llegue a los 2 grados centígrados por encima de temperaturas pre-industriales. Esta cumbre dio al IPCC la tarea de investigar qué pasaría si se llega a 1.5 grados y los esfuerzos necesarios para evitar alcanzar esta temperatura.

El 8 de octubre fue lanzado el reporte en la ciudad de Incheon, Corea del Sur, en el que se citaron cerca de 6.000 referencias científicas y contó con la contribución de cientos de expertos y de gobiernos de todo el mundo. El informe concluye que “la temperatura del planeta aumente 1.5 grados centígrados– tiene consecuencias fatales para la calidad de vida de millones de personas. Y que sobrepasar ese límite y llegar a un calentamiento de 2 grados, cuestión que lamentablemente no podemos obviar, tendrá efectos más graves: el doble de sequías, el doble de olas de calor y dos veces más extinciones de especies, entre otros”, dice Teresa Ribera en El País de España.

“Uno de los mensajes clave que se deriva con mucha fuerza de este reporte es que ya estamos viendo las consecuencias de 1 grado de calentamiento global a través de climas extremos, incremento en el nivel del mar y reducción del hielo del Ártico, entre otros cambios”, dice en el comunicado de prensa del Panel, Panmao Zhai, copresidente del IPCC.

Se ha visto en diversos estudios que el cambio climático tiene un efecto multidimensional en la vida de las personas. Genera sequías que ponen en peligro la seguridad alimentaria en un mundo donde la producción agrícola es esencial para la supervivencia de ciertas comunidades. Los niveles de CO2 y la contaminación del agua, junto con nuevas enfermedades tienen un efecto en la salud.

Pero el cambio climático también se ha convertido en una causa migratoria. Las personas se desplazan de un lugar vulnerable que ha sido afectado por motivos climáticos. El informe “Groundswell: Prepararse para las migraciones internas provocadas por impactos climáticos” del Banco Mundial, afirma que para 2050 las poblaciones de África al sur del Sahara, Asia meridional y América Latina, “podrían sumar, en total, más de 140 millones de migrantes internos por motivos climáticos. Estas personas se verán desplazadas por las sequías, las malas cosechas, el aumento del nivel del mar y las mareas de tormenta”.

Participación ciudadana

El The New York Times se pregunta con respecto a este informe, ¿los líderes van a escuchar este llamado de alerta? Hay políticos como Donald Trump que no creen en el cambio climático y son reacios a formar parte de acuerdos como el de París, siendo Estados Unidos uno de los países con más fenómenos naturales del planeta. Aún más, China, uno de los países más contaminantes, no ha ratificado dicho acuerdo. Algunas de las empresas más grandes hacen lobby para frenar acciones que buscan mermar los efectos del calentamiento global causadas, principalmente, por la quema de carbón y combustible. La consecuencia: el nivel de CO2 en la atmósfera sigue aumentando año tras año.

Y aunque el panorama parece desalentador, la gran ganadora ha sido la movilización ciudadana y el activismo de líderes climáticos para fomentar acciones colectivas que generen consciencia sobre el cambio climático.

La experta en temas climáticos, Natalia Lever, explica en charla con este Diario que desde el Climate Reality se tienen unos criterios para hacer que las poblaciones sean conscientes de la amenaza que supone el cambio climático. Por un lado, menciona el deber de alzar la voz, es decir, que las personas estén informadas de la problemática. Luego está el voto, que hace alusión a conocer quiénes son los actores políticos para que la población se acerque a ellos e influir en política pública para asegurar un buen futuro. Y tercero, está la decisión de compra que tiene incidencia directa en el cambio climático con respecto a las cosas que adquieren las personas, como las bolsas plásticas.

Hay otras iniciativas, menciona Lever, que se vienen promoviendo desde el Climate Reality. La transición energética que busca tener fuentes alternativas a la quema de combustible, como el aire y el sol. Dado que contaminar no es gratis, se promueve gravar a quienes producen CO2 mediante el precio al carbono, siendo esta una solución de mercado. Lo anterior, teniendo en cuenta que de una u otra forma alguien está pagando el precio de la contaminación. Finalmente, buscar soluciones inteligentes y fomentar la movilidad eléctrica.

Estas propuestas se hacen fomentando el liderazgo de los participantes para que tomen acciones que tengan un efecto relevante a nivel de comunidades y ciudades. Lever comenta que son importantes las acciones individuales, siempre generando liderazgo en su comunidad.

 

Las iniciativas de la población, ligadas a una voluntad política y al compromiso del sector privado, pueden generar impactos positivos en el cambio climático

 

Soluciones innovadoras

“Ser líder climático es ser una persona consecuente, que busca concientizar a los demás sobre lo que está pasando con el cambio climático. Es un ambientalista que aprecia la vida, es innovador, investigador, hace foros y se conecta con otros líderes”, menciona Sebastián Grajales, líder climático del Climate Reality.

Las personas que buscan liderar iniciativas y propuestas de la mano del sector público y privado están en aumento. Y este liderazgo es necesario para enfrentar una amenaza que el hombre genera con sus acciones, pero que no ha podido detener.

Actualmente, hay una isla de basura ubicada a 300 millas de la costa pacífica de Estados Unidos y que se dice equivale a la superficie del Reino Unido. Boyan Slat, un emprendedor holandés de 18 años, creó en 2013 la organización sin ánimo de lucro ‘Ocean Cleanup’ y posteriormente un sistema que limpiará el plástico del océano. Son unos tubos flotantes de aproximadamente 30 kilómetros de extensión y 3 metros de profundidad que permitirán atrapar el plástico del agua sin afectar la vida marina. El proyecto contó con una inversión de 20 millones de dólares y está diseñado para recoger cerca de 1.8 trillones de piezas de basura de la mencionada isla. 

Otra de las iniciativas destacables son los tenis Adidas hechos con plásticos recogidos de los océanos. Esta marca, en asociación con ‘Parley for the Oceans’, se ingeniaron la forma de limpiar el mar contaminado de plástico y reutilizar este material para hacer zapatos. A través de la iniciativa “Run for the Oceans”, Adidas busca que para 2024 todos sus zapatos y prendas estén hechos de plástico reciclado y recuperado del mar.

Las iniciativas de la población, ligadas a una voluntad política y al compromiso del sector privado, pueden generar impactos positivos frente al cambio climático. Aunque este es un concepto muy amplio que abarca muchos frentes, al final el medio ambiente está en detrimento y comprometido para el futuro. El reciente informe, aunque alarmante, es una ventana de oportunidad para actuar frente a la que es considerada la mayor amenaza para la supervivencia.

 

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