Industria, tecnología y comercio jalonan creación y reconversión de empresas

Foto: archivo ENS.

En septiembre de este año la creación de empresas o unidades productivas aumentó 2,9%, cifra que sorprendió dado el impacto de la pandemia del Covid-19. De acuerdo con Confecámaras, el 95% de estas unidades, son microempresas que tienen desde 1 empleado hasta tres, lo que significa que muchos de los colombianos que quedaron desempleados decidieron transformar su actividad para ser emprendedores de su propio negocio.

La mayor parte de estas nuevas unidades están en la industria manufacturera, tecnología, comercio, salud y saneamiento ambiental, entre otras.

Asimismo, como lo indica Confecámaras, la mayor parte de las empresas unipersonales está aprovechando las facilidades de la tecnología para desarrollar sus negocios para afrontar no solo esta coyuntura sino convertirse en verdaderos empresarios



En dicho trimestre las unidades productivas que más se incrementaron fueron comercio al por mayor y al por menor; y vehículos con 37.984, mientras transporte y almacenamiento, surgieron 3.193, industrias manufactureras con 8.396, información y comunicaciones con 2.518 y actividades profesionales, científicas y técnicas con 5.043 unidades.

También se crearon unidades en los rubros de actividades de los hogares en calidad de empleadores con 11, actividades de organizaciones y entidades extraterritoriales con 12, actividades mobiliarias con 1.292, administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria con 31, suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado con 102, distribución de agua, saneamiento ambiental con 446, actividades de atención de la salud humana y de asistencia social con 993 y construcción con 3.448 unidades.


En septiembre de este año la creación de empresas o unidades productivas aumentó 2,9%, cifra que sorprendió dado el impacto de la pandemia del Covid-19. De acuerdo con Confecámaras, el 95% de estas unidades, son microempresas.


Recomposición

Pero a la par de esta situación positiva, es que en el transcurso de esta crisis otras empresas, entre ellas unas de gran trayectoria y ante la falta de demanda de sus productos y ventas, decidieron recomponer su negocio y transformarse, muchas de ellas se metieron en el sector de la bioseguridad como la elaboración de tapabocas, trajes para protegerse de la pandemia y elaboración de alcohol o geles antibacteriales.

Es el caso precisamente de la Empresa de Licores de Cundinamarca (ELC), que decidió diversificar la producción tradicional de bebidas alcohólicas e inició la fabricación de gel antibacterial para el comercio, así como de alcohol antiséptico dirigido a centros médicos y hospitalarios.

Es la misma situación de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), que ante la disminución de sus ventas, ahora la licorera paisa también está produciendo alcohol antiséptico para la venta en las cadenas comerciales.



Un reciente informe de la revista ‘The Economist’ destaca que las empresas que logren sobrevivir en medio de esta pandemia mundial, deberán adoptar nuevas tecnologías, hacer ajustes drásticos en las cadenas de suministro globales y sobre todo, contar con la capacidad de asimilación a lo que será un nuevo mundo.

Oportunidades

La crisis sanitaria y económica, una de las peores de toda la  historia, representa a futuro una oportunidad de negocio para las organizaciones, dada la duración prevista de la pandemia y un mayor uso de productos de cuidado personal, aseo y protección, con el fin de contrarrestar la propagación de enfermedades contagiosas.

Está también el caso de la firma LVMH, el dueño del perfume Dior, que hoy destila desinfectante de manos, y la General Motors, contra todo lo que supone el mercado, entró al negocio de fabricación de ventiladores y en el de máscaras quirúrgicas. Pero también la empresa china  Alibaba, ahora también distribuye tapabocas por todo el mundo.

Aunque es prematuro concluir que se está ya ante una fase de reconversión o reinvención de las compañías debido al coronavirus, son varias las empresas y organizaciones que se están transformando en la emergencia sanitaria y aportando innovación al nuevo entorno.


Asimismo, como lo indica Confecámaras, la mayor parte de las empresas unipersonales está aprovechando las facilidades de la tecnología para desarrollar sus negocios para afrontar no solo esta coyuntura sino convertirse en verdaderos empresarios


En Colombia, L’oréal, compañía francesa de belleza adecuó una línea en su fábrica para elaborar 50.000 botellas de gel antibacterial y donarlas a instituciones médicas y población vulnerable. Además, está haciendo desinfectantes de manos.

Incluso hasta la exitosa Tostao, la cadena de cafeterías, abrió un servicio para expender en sus puntos de venta y a domicilio no solo productos tradicionales como el café, sino además arroz, pastas alimenticias, gel antibacterial, frijoles y crema dental, entre los principales.

Hasta la misma compañía Cabify, de origen español, abrió el servicio de Cabify Envíos para el envío de paquetes.

Volviendo al reporte de la creación de empresas este año en Colombia y cómo mejorar la situación, hace poco el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, sostenía que “el comercio es una opción real y cierta de realización para miles de profesionales y técnicos. Es, además, uno de los mayores aportantes al fisco. A nivel municipal aporta más de la tercera parte del recaudo de industria y comercio. El comercio se ha convertido en un jalonador de procesos de tecnología y de automatización, lo que estimula el crecimiento de la productividad”.

Atención

Asegura Cabal que “por esta sola razón, debería recibir más atención por parte de los gobernantes, o por lo menos no obstaculizar su actividad. Gracias a la expansión de mercados y apertura de locales en poblaciones de todos los tamaños, tanto el comercio moderno como el tradicional han permitido a centenares de mipymes ofrecer sus productos al consumidor final”.



Sin embargo, el presidente de Fenalco es categórico: “si algún hecho quedó evidenciado durante el tiempo transcurrido de los confinamientos por el Covid-19, es la necesidad de fortalecer los procesos de innovación tecnológica y digitalización del tejido empresarial colombiano, tanto de las mipymes como también de las grandes empresas, especialmente enfocados a establecer o fortalecer los canales de comercio electrónico. El crecimiento demostrado por parte de los colombianos de este canal durante la pandemia, evidencia una nueva demanda y la pérdida de temor de los consumidores a comprar a través de las plataformas tecnológicas. Sin embargo, un altísimo porcentaje de empresas colombianas aún no están preparadas por desconocimiento o por la debilidad de sus plataformas”.

Además, Cabal insiste en el papel de los bancos: “esta nueva banca de desarrollo debería fomentar proyectos de naturaleza innovadora, rescatar empresas de rápido crecimiento de cualquier tamaño, sector productivo o región del país, capaces de generar núcleos de desarrollo priorizando apuestas productivas a sectores estratégicos de la nación, como biotecnología, biocomercio, proyectos verdes de economía circular y proyectos de cuarta revolución”.

Por otra parte y tras la caída en la creación de empresas observada en los meses de marzo, abril y mayo, este indicador se ha recuperado en los últimos meses. Esto se explica por el comportamiento observado en los meses de julio y septiembre donde se evidenció una variación positiva de 7% y 13,9% respectivamente en la creación de empresas en contraste con los mismos meses en 2019.


Pero a la par de esta situación positiva, es que en el transcurso de esta crisis otras empresas, entre ellas unas de gran trayectoria y ante la falta de demanda de sus productos y ventas, decidieron recomponer su negocio y transformarse, muchas de ellas se metieron en el sector de la bioseguridad.


Impacto en nuevas empresas

Comparado con el año 2019 abril fue el mes que sufrió la mayor caída dado que la creación de nuevas empresas disminuyó en 86,9%. Lo anterior responde, por una parte, a la crisis económica y social que se vivió en el país a raíz del escalamiento de la pandemia sobre todo en el primer semestre del año, y por otra, a las medidas de reactivación económica que se empezaron a tomar desde el Gobierno Nacional y Local para mitigar los efectos nocivos de la pandemia durante el tercer trimestre del año.

Realizando un análisis por semanas, se observa que durante el tercer trimestre del 2020 se han presentado picos en la creación de empresas en las semanas cinco (8.395), ocho (6.781) y en el número trece (6.280), lo cual es el resultado de las diversas medidas que se han venido adoptando para mitigar la crisis.

Con la expedición del Decreto 1168 de 2020, por medio del cual se regula la fase de Aislamiento Selectivo y Distanciamiento Individual Responsable, se permite la reanudación de diversas actividades productivas lo que a su vez ha incentivado la creación de empresas.