Reactivación económica es una necesidad: monseñor Álvarez

Cortesía

Una reactivación económica con responsabilidad es la petición que hace el secretario General de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Elkin Álvarez, quien habló también sobre la protesta social, pero sin vandalismo y con causas justas por reclamar.



EL NUEVO SIGLO: ¿La Iglesia Católica cómo está viendo la reactivación económica en medio de la pandemia?

ELKIN ÁLVAREZ: El tema de la reactivación del país es una necesidad sentida por todos los colombianos, la invitación que hacemos es a que se siga teniendo presente que seguimos en un momento difícil, que son necesarios los cuidados, pero efectivamente esta reactivación nos tiene que llevar a volver a tener las condiciones que necesitamos para seguir adelante, teniendo en cuenta que debemos seguir más fortalecidos de toda esta experiencia. En resumen, la reactivación es con esperanza, haciéndolo siempre con sensatez, con prudencia y con los cuidados necesarios.

ENS: ¿Con la reactivación económica se está reactivando las protestas sociales? ¿Qué opina?

EA: Las protestas sociales, como hemos sostenido y el Papa mismo lo ha enfatizado, son un derecho cuando está fundamentado en las necesidades por las que se presentan estas situaciones, en las últimas marchas han dejado un balance positivo en cuanto al cumplimiento de las normas y a evitar actos de violencia. Si estas marchas continúan por ese camino, pueden ser un vehículo para manifestar las inconformidades y las necesidades de las personas, pero en completo rechazo con la violencia de seguridad o sin el descuido a las normas de bioseguridad que pongan en riesgo la vida de las personas y produzca más contagios.

ENS: Lo importante es que no exista filtración de grupos armados en estas protestas…

EA: Sí, justamente esa es una de las situaciones sobre las que siempre hemos manifestado, el Papa en su encíclica señaló en ese aspecto lo que se puede decir es que siempre se fundamente en la búsqueda del bien común, toda protesta social en los derechos de las personas, y jamás movidas por los intereses partidistas, ideológicas o personales.

ENS: ¿Cómo ha visto el autocuidado de las personas?

EA: No he tenido mucha experiencia en aglomeraciones, sé que habido una especie de relajamiento y ahí es cuando hacemos el llamado a tener los cuidados necesarios, pero su sabemos que se han presentado y hay que evitarlas en cualquier circunstancia. Por lo que se refiere a las actividades de la Iglesia, a las celebraciones, las instrucciones han sido precisas y creo que se ha hecho bien el tema de volver a los templos con todos los cuidados. Yo he presidido varias celebraciones en Bogotá y en Medellín, muy organizadas, salvaguardando los protocolos.

ENS: Ahora que usted tocó el tema del regreso a los templos, ¿cómo se vivirá ahora la Navidad?

EA: Desde el punto de vista de la celebración que los católicos hacemos de la Navidad, que es el Misterio de nuestra fe, Dios que se hace hombre, invitamos a una vivencia muy familiar, muy devota, muy contemplativa de misterio que estamos celebrando. Yo pensaría que es una oportunidad para devolverle a la Navidad su sentido más original y fundamental que es darle gracias a Dios por enviarnos a su hijo, porque Dios se hizo hombre y porque tenemos la oportunidad en medio de esta circunstancia de despojar a la Navidad de ese sentido mercantilista, un poco mundano.  Lógicamente en estas celebraciones se deben seguir los cuidados que ya hemos hablado.

ENS: La Corte Constitucional está estudiando la posibilidad de despenalizar permitir el aborto, ¿Qué piensa?  

EA: Sí, hay unas acciones que se han venido gestando desde diversos ángulos para la despenalización completa del aborto, y también hay unas acciones para pedir que respetando la defensa de la vida se pongan otros límites al aborto. La Iglesia es defensora de la vida desde la concepción, hasta su muerte natural y proclamamos que toda acción que vaya en contravía de este principio es un irrespeto a la vida humana, a la dignidad tan grande de la persona.

ENS: Lo nombraron a usted como obispo de Santa Rosa de Osos, ¿Cómo recibe ese cargo?

EA: Lo recibo con inmenso gozo, con gratitud a Dios, a la Iglesia que me ha confiado esta nueva misión a través del santo Padre, voy muy dispuesto, sé que llegó a una diócesis que tiene una historia de fe muy grande.