Protestas en Europa pueden agudizar la crisis económica

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El acelerado avance de la pandemia de covid-19 en Europa llevó a que Italia, Francia y Alemania anunciaran el endurecimiento de sus medidas sanitarias. Estas decisiones han generado gran descontento entre los ciudadanos quienes se oponen a estas restricciones y exigen pautas que no afecten el desarrollo económico, considerando que esta crisis tiene mayores efectos que los generados por la pandemia en la población.



Contario a las protestas que pudieron haberse presentado en tiempos anteriores a la pandemia y podrían tener origen en la búsqueda de mayores reivindicaciones sociales, estas manifestaciones tienen como objetivo permitir el desarrollo comercial y empresarial ante una situación que ha sumido al continente europeo en una de las peores recesiones de su historia.

Intentar volver a la normalidad

Varias protestas contra las restrictivas políticas del gobierno contra el coronavirus han tenido lugar en varias ciudades alemanas como Berlín, Múnich y Stuttgart.

Si bien la mayoría de las protestas fueron pacíficas, algunas presentaban consignas antisemitas y hubo algunos enfrentamientos entre estos manifestantes y transeúntes que no compartían sus demandas.

Las manifestaciones contra el bloqueo se producen en momentos en los que, después de que se hubiera suavizado gradualmente algunas restricciones se planteara un nuevo endurecimiento. La ira de los manifestantes está provocada por medidas gubernamentales que consideran antidemocráticas y que restringen las libertades civiles sin que exista una sólida evidencia científica de que contribuyen al control del virus.

A pesar de que el gobierno alemán  es en extremo cauteloso, existe una creciente preocupación en la población por la situación económica que ha exacerbado el sentimiento anti-bloqueo.

Las protestas contra el bloqueo no se han limitado a Alemania.

Diferentes grupos sociales y económicos de Polonia se tomaron la calle para mostrar indignación hacia el partido gobernante y protestar contra las restricciones a los derechos civiles y la falta de apoyo económico a las empresas durante la pandemia.

En Varsovia, la policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que se habían reunido en el casco antiguo de la capital para exigir que el gobierno permitiera la reapertura de las empresas tras el cierre del coronavirus. Y donde se gritaban consignas que exigían "trabajo y pan" y recamaban medidas para reabrir la economía para que "vuelva a la normalidad".

Discrepancias locales y nacionales

En Francia, uno de los países del continente más afectados por el nuevo repunte y donde dos terceras partes de su población ya estaban bajo toque de queda nocturno, el presidente Emmanuel Macron dio a conocer nuevas medidas como un eventual reconfinamiento que es criticado por las autoridades locales. En Marsella, el alcalde recién electo indicó que la policía local no impondría multas a los restaurantes que permanezcan abiertos en violación de un reciente decreto del gobierno. Mientras tanto, se espera que el gobierno anuncie el mismo nivel más severo de alerta y restricciones para París en los próximos días.



Por otra parte en Londres, donde la policía se enfrentó a los manifestantes anti-bloqueo durante el fin de semana, el primer ministro británico Boris Johnson apenas evitó una gran crisis el ayer cuando tuvo que enfrentarse al parlamento que el reclamaba consultar con esa corporación antes de promulgar restricciones estrictas.

En España, el gobierno central de izquierda y la líder de la Comunidad de Madrid están inmersos en una disputa frente a las medidas para frenar el número de contagios. La fatiga del bloqueo se está extendiendo por todo el país y los gobiernos encuentran cada vez mayores dificultades para lograr un consenso sobre las medidas enfrascadas en el falso dilema entre proteger la economía o la salud de manera excluyente.

Las protestas, cada vez más generalizadas, radican en pérdida gradual la confianza en el manejo del virus por parte del gobierno de Pedro Sánchez, al que le reclaman no considerar las implicaciones en la economía y exigen tomar medidas inmediatas para superar una recesión que se hace más compleja día tras día.

La situación se repite en otros países

La policía luchó contra los manifestantes ‘anti mascarilla’ en la República Checa y en Irlanda se preparan protestas después de que el país anunciara duras restricciones a la libre movilidad.

Los agentes antidisturbios inundaron la Plaza de la Ciudad Vieja de la capital checa con caballos y vehículos blindados después de que una multitud estimada de 2.000 manifestantes reclamaran pro sus libertades civiles.

El gobierno de Suiza anunció que nuevas restricciones, incluida la prohibición de reuniones de más de 15 personas en lugares públicos y máscaras obligatorias en todos los lugares públicos cerrados, incluidos cines y tiendas medidas criticadas por el sector productivo.

Como en todo el mundo, en Europa se evidencia un temor generalizado a frenar aún más la recuperación económica, ya de por sí en un momento difícil. Ante las nuevas restricciones, las principales bolsas europeas abrieron con fuertes bajas en torno al 3% en la jornada de ayer.

Así las cosas, queda claro que la ciudadanía europea reclama medidas de contención de la enfermedad que sean más efectivas, pero que no afecten la economía y las libertades que son sustento básico de las democracias modernas.



Record de contagios

Francia: El país se ubica en la quinta posición de países con mayor número de contagios con más de 1,2 millones de infectados y una cifra superior a los 35 mil fallecidos por covid-19.

España: Entre los países más golpeados por la pandemia se encuentra España, país que registra tasa de mortalidad, de 75 por cada 100.000 habitantes y es el séptimo por número de casos en el mundo con más de 1,1 millones de contagiados.

Italia: El país quedó ayer a las puertas de los 25.000 contagios en 24 horas, un nuevo récord histórico que deja al país rozando los 590.000 casos desde el inicio de la pandemia. Además ha habido otros 205 decesos lo que sitúa el balance en 37.905 víctimas mortales.

Alemania: Con cerca de 11.000 muertos, Alemania está, como en primavera, mejor que Francia, España o Italia. Pero las nuevas infecciones alcanzaron un récord diario cercano a 15.000. El país ya suma más de 470 contagiados, 10.000 fallecidos y cerca de 333.000 recuperados.

Reino Unido: Según los datos proporcionados por el Ministerio de Salud británico, el país se aproxima a los 945.000 contagios, después de registrar más de 24.000 durante la última jornada. Hasta el momento, 58.925 personas han muerto en Reino Unido a causa del covid-19.



Polonia y República Checa: Las autoridades sanitarias de Polonia y de República Checa notificaron ayer sendos récords de casos de coronavirus, fruto de una segunda ola de contagios que se extiende por toda Europa y que se ha cebado especialmente con estos dos países. En el caso de Polonia, el Ministerio de Sanidad informó de 18.820 positivos en un solo día, unos 2.500 por encima del anterior máximo. Además, se registraron 236 fallecimientos adicionales a causa de la enfermedad, para un total de 4.851. La pandemia deja también 15.663 nuevos casos en República Checa, que ya cuenta con 284.033 positivos y está considerado el país más golpeado por esta segunda ola del virus en todo el continente en términos proporcionales. Al menos 2.547 personas han perdido la vida en territorio checo, según las estadísticas oficiales.