Freno a tragedias en vías | El Nuevo Siglo
Jueves, 29 de Noviembre de 2018
  • Las víctimas mortales continúan aumentando
  • Redoblar medidas preventivas y sancionatorias

 

El Plan Nacional de Seguridad Vial estableció como meta que este año Colombia no debería superar las 4.722 víctimas fatales en carreteras. Sin embargo, según lo informara días atrás la Agencia Nacional sectorial, a octubre ya habían perdido la vida 5.332 colombianos. Es decir más de 600 víctimas por encima de la meta inicial y eso que todavía faltan los dos últimos meses, cuando aumenta de manera significativa el tráfico así como el riesgo de accidentalidad vial.

Las autoridades han venido implementando nuevos planes para combatir esa trágica situación, tanto desde el punto de vista preventivo como desde el sancionatorio. Por igual, el marco normativo se viene ajustando sabido que, lamentablemente, la corrupción y la informalidad se han enquistado en muchas instancias del sector, lo que incremente la inseguridad vial por obvias razones.

Entre esas medidas, precisamente, está la anunciada esta semana por el Ministerio de Transporte en torno a que para erradicar la corrupción en la expedición del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) y garantizar la atención médica de las personas que resulten heridas en los siniestros, a partir del 1 de enero ese documento será digital. Según se indicó la adquisición del seguro seguirá rigiéndose por los mismos estándares tarifarios y requisitos, con la única diferencia de que ahora la póliza se expedirá de forma virtual. De esta forma, el propietario o conductor del vehículo la recibirá en su correo electrónico y la podrá portar en cualquier medio electrónico como una tableta o, más fácil aún, en su teléfono celular inteligente. Incluso, podrá imprimirlo ya que las autoridades viales tienen lectores de código de barras digital o QR, y allí podrán verificar su autenticidad rápidamente.

Es un avance clave en la lucha contra la ilegalidad en este seguro, ya que si bien casi ocho millones de vehículos en Colombia se encuentran amparados, se calcula que la evasión es del 42 por ciento, lo que significaría más de 5,7 millones de automotores sin SOAT, equivalentes a más de 2,6 billones de pesos. Un hecho grave no solo porque los conductores, pasajeros y terceros heridos o muertos en accidentes no tendrían cobertura, sino porque parte de los recursos pagados por cada vehículo van al Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) y a la propia Agencia de Seguridad Vial.

Como se dijo, lo más importante es combatir la ilegalidad y el incumplimiento de las normas de tránsito. Por ejemplo, al comienzo de este año tuvo mucho eco un reporte de la Superintendencia de Puertos y Transporte según el cual la evasión en la revisión técnico-mecánica a que deben someterse los automotores fue del 54 por ciento. Las estadísticas de la entidad evidenciaron que de 13,5 millones de vehículos que conformaban el parque automotor nacional, 10,9 estaban obligados a presentar la revisión, de los cuales 5,9 millones no fueron llevados a ninguno de los 421 Centros de Diagnóstico Automotor (CDA) para evaluar su estado técnico-mecánico. Frente a esta anomalía grave también se han tomado nuevas medidas para disminuir el porcentaje de incumplimiento, más aún porque en muchos de los accidentes en las carreteras una de las principales causas tiene que ver con daños mecánicos en los vehículos o deficiente mantenimiento.

Vistas las cifras de víctimas mortales en las vías, es urgente seguir atacando este flagelo por todos los flancos posibles. Por ejemplo, desde mediados de este mes el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional adelantan una estrategia de intervención en los municipios con mayor siniestralidad. La estrategia se extiende a 21 departamentos y 35 municipios que han aportado durante el 2018 el 40 por ciento de las víctimas fatales en el país.

Como se dijo, ahora que comienza la temporada vacacional es urgente redoblar todas las medidas para garantizar la seguridad vial, puesto que el flujo de vehículos aumenta de forma significativa. Aunque ha disminuido efectivamente el número de conductores que son sorprendidos manejando bajo los efectos del alcohol, hay otras infracciones de tránsito que continúan con alta prevalencia. Por igual deben reforzarse las campañas de prevención y concientización de conductores, pasajeros, ciclistas, motociclistas y peatones. No hay que ahorrar esfuerzo ni medida preventiva o sancionatoria que esté destinada a erradicar las tragedias en las carreteras. Una meta muchas veces repetida pero, lamentablemente, también muchas veces incumplida. La idea es que ahora sea diferente.