Si no regresan el martes a clases, se "suspendería el semestre"

Foto cortesía U. Nacional

EL cese de actividades en la sedes de la Universidad Nacional representan pérdidas en funcionamiento que superan los $2.000 millones, una afectación a la calidad educativa y un grave efecto social. Así lo indicó la rectora, Dolly Montoya Castaño, quién llamó a reanudar las clases y planteó la realización de un sondeo de opinión al interior de esos claustros sobre los temas que inquietan a la comunidad educativa.

 “Tenemos 508 estudiantes internacionales a los cuales no podemos atender en estas condiciones. Cada estudiante internacional que se vaya sin el deber cumplido es una puerta que se nos cierra en el exterior”, aseguró la rectora de la U.N.

Además señaló que la Institución cuenta con 1.200 profesores ocasionales a quienes se les debe suspender el contrato, 7.000 estudiantes que han ingresado y pasado el examen de admisión de la Universidad que no podrían ingresar y 6.000 estudiantes próximos a graduarse que no podrían hacerlo.

Por eso, la Rectora fue enfática en la necesidad de que los estudiantes retomen las clases a partir del próximo martes 13 de noviembre para poder finalizar el semestre, y hacerlo sin suspender las mesas de diálogo.

“Hemos hecho este llamado a retomar las clases con franjas para seguir discutiendo sobre el problema; podemos hacer las dos cosas”, manifestó la profesora Montoya.

Además planteó la posibilidad de hacer un sondeo de opinión entre la comunidad académica para que profesores y estudiantes que no han logrado expresar su opinión hasta el momento lo hagan.

“Sería un sondeo electrónico para que se pueda votar desde todo el país. Que cada miembro de nuestra comunidad académica pueda acceder de manera privada para que pueda tomar un decisión informada y autónoma”, propuso la Rectora.

 “También es un llamado a los padres y a la opinión publica para que nos apoyen a fortalecer nuestra Institución y no tener que aplazar el semestre, pues si no se logra normalidad académica no hay una alternativa diferente a aplazarlo”, declaró la profesora Montoya.

De igual manera advirtió que no se van a considerar la idea de realizar semestres más cortos sacrificando la calidad educativa.

Toma a oficinas administrativas

La Rectora se opuso categóricamente la toma de los edificios Uriel Gutiérrez y Camilo Torres, donde funcionan las oficinas administrativas de la Universidad, por parte de un grupo minoritario de estudiantes. Un hecho que incluso ha sido rechazado en las asambleas de estudiantes.

“Nosotros somos un centro de diálogo, no de confrontación. Tenemos que hacer un diálogo constructivo y un llamado a la parte más consciente de los estudiantes, a la comunidad académica, para que se entienda el problema en el que estamos hoy y que puedan colaborar para que se resuelva”, indicó la Rectora.