Un viaje a Rusia con las siete obras maestras del ballet de Bolshoi

Foto cortesía Cine Colombia

El romance y la víspera de navidad llenarán de vida los movimientos de la danza clásica con la temporada de una de las compañías de baile más famosas del mundo,  el Ballet Bolshoi de Moscú, quien a través de siete títulos presentará ante el público colombiano los  nombres de grandes de la escena como Grigorovich, Ratmansky y Balanchine.

La temporada de ballet, que tendrá lugar en las salas de cine de Bogotá, Villavicencio, Armenia, Pereira, Popayán y Manizales, se presentará desde este 17 de noviembre hasta el 31 de mayo del 2020.

Ver al Ballet Bolshoi en vivo, para los amantes de la danza clásica, es como contemplar a solas La ronda de noche de Rembrandt en el Museo Reijks de Ámsterdam, o como escuchar un poema inmortal de la voz de su autor presente.

La temporada empieza con la tormentosa historia de amor de El Corsario, da la bienvenida a la época navideña con el clásico Cascanueces, recupera uno de los grandes ballets imperiales rusos a través de Raymonda y celebra el gran clásico Romeo y Julieta.  Luego, El Lago de los Cisnes, en su mejor versión, volverá a cautivar a los amantes de la danza. Los dos actos de Giselle, la obra maestra del romanticismo, dan paso al cierre de temporada, de la mano con las espectaculares coreografías de George Balanchine, en Joyas.

El Corsario. Este 17 de noviembre narrará la historia de amor entre Medora y Conrad, en contra de viento, marea y temibles piratas. Inspirado en el poema épico de Lord Byron y reelaborado por Alexei Ratmansky, este milagro del repertorio es una de las producciones más populares del Bolshoi.

Cascanueces. En diciembre llega la magia con la legendaria música de Tchaikovsky. Los seres inanimados y golosinas cobran vida en esta fantástica historia que ha trascendido generaciones, en la que un simpático cascanueces en forma de soldadito lleva a la pequeña María a la tierra de la Navidad para enfrentar al rey de los ratones. Un clásico imperdible de esta temporada, con la coreografía de Yuri Grigorovich.

Raymonda. Yuri Grigorovich vuelve para dirigir a principios de enero esta danza con la música de Aleksandr Glazunov, exponente de la escuela nacional rusa de composición. En esta obra viajará a la Francia medieval y evidenciará una historia llena de pasión, en la que un valiente cruzado deberá pelear por su novia, Raymonda, quien se ve amenazada por otro pretendiente. Un cruce de danzas húngaras con la melodía de Alexander Glazunov.

Romeo y Julieta. Febrero permite enamorarse de nuevo de los amantes desdichados más famosos de la historia, en una propuesta ambiciosa con escenografías inspiradas en el autor surrealista italiano Giorgio de Chirico. La música de Sergei Prokofiev, uno de los compositores más reconocidos de la antigua Unión Soviética, representa un reto para los bailarines que realizan la coreografía de Alexey Ratmansky. 

El lago de los cisnes. Vuelva a disfrutar de la música de Tchaikovsky en marzo con una de las obras más reconocidas del mundo del ballet y de la cultura popular. Yuri Grigorovich trae una coreografía desafiante para las bailarinas, en especial para la que asume el reto de ser dos mujeres muy distintas: la reina cisne y el cisne negro, en esta historia sobre la misteriosa mujer cisne llamada Odette.

Giselle. La obra maestra del ballet romántico se presenta en abril para traer al escenario la historia de la joven campesina Giselle, enamorada del noble Albrecht. Cuando ella se entera de que él se ha comprometido con otra, morirá de desamor y, contra su voluntad, formará parte del mundo de las willis, espíritus encargados de castigar a los hombres, y quienes condenarán a Albrecht a morir de agotamiento mientras baila.

Joyas. Las encargadas de cerrar la temporada del Ballet Bolshoi son tres espectaculares joyas, inspiradas en las vidrieras de la Quinta Avenida de Nueva York, en la cual el célebre coreógrafo George Balanchine –quien llevó la técnica rusa a Estados Unidos e hizo surgir la danza moderna de ballet– celebra, a partir de una esmeralda, un rubí y un diamante.