Informe. ‘Felipao’, ¿una apuesta segura?

Foto archivo AFP
Su experiencia y logros lo presentan como la carta ideal para sustituir en el banco al argentino José Pekerman

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Escoger al sucesor de José Pekerman en el banco técnico de la Selección Colombia no es tarea fácil para los integrantes del Comité Ejecutivo de la Federación, quienes ante semejante responsabilidad se han tomado su tiempo para analizar con detenimiento hojas de vida y, todo parece indicar, que ya están entrando en la recta final.

Son muchos los nombres que se han mencionado, pero en los últimos días han tomado fuerza los de Carlos Queiroz y Luis Felipe Scolari. Con el primero ya se habló y prácticamente hay un acuerdo, mientras que con el segundo todavía no ha habido un acercamiento directo, pero se rumora que sí indirecto a través de uno de sus jugadores en el Palmeiras.

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Lo cierto es que ese encuentro entre una delegación de la Federación Colombiana de Fútbol con ‘Felipao’ está por darse y ahí se sabrá si logran convencer a un hombre que ya fue campeón del mundo con el representativo de su país, en 2002, que volvió a dirigir a la ‘Verdeamarella’ y que estuvo al frente de la selección de Portugal.

Ya descartada la posibilidad de nombrar a un técnico colombiano porque Juan Carlos Osorio no logró unanimidad en el seno del Comité Ejecutivo y Reinaldo Rueda está confirmado en Chile, es Scolari el nombre que despierta mayor confianza entre los 45,5 millones de ‘técnicos’ que hay en el país.

Contrario a la figura del ‘Felipao’, está el nombre de Queiroz, quien ha tenido un éxito relativo, pero cuyo estilo no gusta a los colombianos.

La apuesta que quiere hacer la Federación es la de irse por lo seguro y de lograrlo, por lo menos de entrada ya tendrá el apoyo de quienes gustan del fútbol en el país y se creen aquello de que “cada colombiano lleva un técnico por dentro”.

El nombre de un técnico que ha dirigido a dos selecciones y no menos de 25 clubes, entre ellos algunos encopetados como el Chelsea de Inglaterra o los más representativos de su patria, como Palmeiras -al que acaba de sacar campeón-, Cruzeiro o Gremio, no siembra dudas.

A sus 70 años, ya lo ganó todo y ya vivió las peores decepciones que un entrenador puede padecer, como fue aquella goleada que le propinó a Brasil, en su Mundial en 2014, el representativo de Alemania.

Ahora, ya lejos del bien y del mal, como lo estaba Pekerman cuando fue convencido por su hija de que volviera a sentarse en un banco técnico y dirigiera a la selección del país que la vio nacer, Scolari ya puede darse el lujo de asumir el reto de llevar a Colombia a su tercera Copa del Mundo consecutiva.

Los pergaminos los tiene. Su estilo de trabajo se adapta plenamente al de la camada de jugadores que tiene el país para aportarle a la Selección, empezando por los que ya están consolidados, caso James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado, David Ospina, Duván Zapata o, siguiendo por los que están surgiendo, como son Miguel Ángel Borja, Roger Martínez, el portero Iván Arboleda o, la tranquilidad que da el saber que se cuenta con dos zagueros de talla universal como Yerry Mina y Dávinson Sánchez.

El palmarés

‘Felipao’, a quien le gusta el fútbol bien jugado pero sin descuidar la defensa para que el 7-1 no sea un marcador en contra y recurrente, se inició como entrenador en 1982 en el Alagoano, de la segunda división de su natal Brasil.

Al año siguiente dio el salto al Juventude y fue ascendiendo hasta llegar al Goias, hasta que en 1997 tuvo su primer gran reto en el Palmeiras, de donde pasó al Cruzeiro y de ahí a la selección Brasil, a la que en 2002 llevó a la conquista del título mundial.

Pero además ha ganado varios títulos nacionales con el Gremio de Porto Alegre, al mismo que llevó a la conquista de la Copa Libertadores, trofeo que también obtuvo con Palmeiras.

A la selección de Portugal la dirigió en la Eurocopa 2004 y en el Mundial 2006, siendo finalista​ y semifinalista,​ respectivamente.

​Volvió a la Selección Brasil en 28 de noviembre de 2012, de cara a la Copa del Mundo de 2014. Al frente de la Seleção, se proclamó campeón de la Copa Confederaciones 2013 venciendo por 3-0 a España en la final.

En el Mundial de Brasil llegó a semifinales, donde cayó por un contundente 1-7 frente a Alemania.​ La ‘canarinha’ volvió a perder en el partido por el 3º y 4º puesto (0-3 frente a Holanda), y la CBF aceptó la dimisión de Scolari.

¿Realidad?

Por ahora está la expectativa de lo que pueda ocurrir en la reunión que se está programando entre los miembros de la Federación y el técnico Scolari.

Las posibilidades de que acepte son muchas, como también que diga que no. Una de las mayores preocupaciones, quién lo diría, no es tanto el dinero, sino el deseo manifiesto del estratega de quedarse en casa, eso es en Brasil, luego de recorrer países como Kuwait, China, Portugal o Inglaterra, por solo citar algunos.

El dinero que puede cobrar ‘Felipao’ es similar o no dista mucho del que devengaba Pekerman y su gran grupo de asistentes y, si la Federación hace un pequeño esfuerzo, lo puede convencer.

De llegar a la Selección, Scolari ya tiene terreno abonado: los jugadores nacionales que actúan en el Palmeiras, Gusta Cuéllar y Miguel Ángel Borja, dos indiscutibles para futuras convocatorias y quienes podrían ayudarlo para que esa ‘familia’ que logró armar Pekerman, se fortaleza y logre grandes resultados.

Otro problema es el contrato que tiene con su actual club y que es por dos años más, aunque por tratarse de una selección, lo podría romper o llegar a un acuerdo.

Por el momento, la carta, el ‘as bajo la manga’ es Luis (o Luiz) Felipe Scolari. Sus éxitos, experiencia y estilo de juego son prenda de garantía, aunque como dice el viejo y conocido refrán popular “en el fútbol nada está escrito” y al final serán los resultados los que hablen.